Diálogo y gobernanza



Capítulo prime«Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo»… Albert Einstein.

En los albores del inicio del llamado Diálogo del Bicentenario resulta imprescindible considerar este asunto, que está vinculado al concepto de gobernanza, término que se define como «arte o manera de gobernar que se propone como objetivo el logro de un desarrollo económico, social e institucional duradero, promoviendo un sano equilibrio entre el Estado, la sociedad civil y el mercado de la economía».

No parece haber mucho entusiasmo y los ánimos presagian el fracaso del diálogo. Sin embargo, es impostergable realizar un esfuerzo de concertación nacional para tomar decisiones y acciones que den los pasos necesarios en el proceso de resolver los graves problemas que enfrentamos: El programa de Vejez, Invalidez y Muerte del Seguro Social, la educación, el desarrollo del interior, la pobreza, la desigualdad, la seguridad pública, la educación, la corrupción, entre otros múltiples desafíos que enfrentamos.

Consideremos dos de estos aspectos a la luz de información compartida esta semana. La primera es sobre seguridad; la opinión es de Augusto López, director del Foro de Gobernanza Mundial, quien sobre este tema afirmó: «Creo que, de repente, los gobiernos se están dando cuenta de que la forma en la que hemos asignado los recursos del Estado conlleva muchas medidas ineficaces y prioridades inadecuadas. Se oye hablar, por ejemplo, de la necesidad de redefinir la seguridad más bien en términos de bienestar social y económico en lugar de pensar en la seguridad en sentido estrictamente militarista…». Surge aquí una nueva idea que replantea la estrategia en contra del crimen, que ha resultado ineficaz y a la que se le han destinado millones de dólares. Seguimos incautando drogas, deteniendo narcotraficantes y persiguiendo delitos, y ostentando estadísticas que no contribuyen ni indican que el problema de la seguridad mejore. Si hay menos homicidios, no indica una mejoría en la situación a menos que analicemos las causas de esa violencia y los dediquemos a encontrar maneras de ofrecer un ambiente seguro para los ciudadanos en todo el país.

Sobre la corrupción, por otro lado, la opinión del psiquiatra Rogelio
Moreno, entrevistado por la periodista Flor Mizrachi, quien sostuvo que la sociedad panameña está fragmentada, desunida, que se manifiesta con el famoso “juega vivo”. Sostuvo que lo ético se refiere a la capacidad de los seres humanos de relacionarnos en confianza para lograr el objetivo común de vivir en bienestar. Lo no ético sería toda situación en la vulneramos nuestra capacidad de relacionarnos, de confiar y cooperar.
Sostuvo que la corrupción es una manifestación de la falta de ética de la sociedad, producto de una enfermedad mental, debido a que los corruptos no son sensibles a las consecuencias de sus actos, manifestando el trastorno de personalidad narcisista, en el cual las personas tienen un sentido desmesurado de su propia importancia, una necesidad profunda de atención excesiva y admiración, ocultando una autoestima frágil que es vulnerable a la crítica más leve y llevándolas a la búsqueda de las riquezas y el poder sin considerar las consecuencias. Estamos frente a una sociedad corrupta y por lo tanto enferma.

Y regresando al principio es tiempo de enfrentar nuestros problemas con nuevas ideas y estrategias., tal como lo afirma el señor Einstein. Se han planteado dos y debe haber muchas más. Buscarlas, escucharlas, considerarlas y sobre todo tomar acciones que pongan en marcha el proceso de cambio. Un desafío adicional para superar: Establecer un diálogo, una consulta que considere las ideas y que no sea un campo de batalla entre posiciones opuestas e irreconciliables. Todos deberías estar dispuestos a escuchar y considerar otras ideas, consultarlas y convertirlas en las ideas de todos.

No ocurrirá como se ha descrito. Ojalá se avance… La realidad cruda
nos obligará ahora o dentro de unos años a enfrentarla y tomar las
medidas. Los sacrificios que no aceptemos ahora deberán ser asumidos después a costos mucho más grandes.