Descontentos, empresariado y sindicatos arremeten contra gobierno panameño por nueva cuarentena

Polémica ha generado el reciente anuncio del Gobierno panameño, en cabeza de Laurentino Cortizo, quien determinó que su país debía regresar al a cuarentena obligatoria como medida para mitigar una nueva expansión epidemiológica del virus, en una época marcada por la desobediencia social y las reuniones familiares en el marco de la temporada decembrina.

“Como presidente de la República tengo que tomar decisiones”, señaló Cortizo en declaraciones públicas, reconociendo que su determinación del reconfinamiento entre el 4 y el 14 de enero genera angustia e incomodidades para un sector de la población del país que dirige, pero advirtiendo que la actual indisciplina o comportamiento social no permite que Panamá avance en su lucha contra el virus.

La nueva medida prevé que los ciudadanos solamente podrán salir a la calle por espacio de dos horas para abastecerse.

La medida anunciada por el mandatario tendrá como su principal foco a la Ciudad de Panamá y a su área de influencia, en un paquete de medidas que prevé la suspensión de las jornadas laborales, así como la restricción de movilidad bajo el modelo de “pico y género”.

 La decisión anunciada por el dirigente panameño despertó una ola de manifestaciones e indignación por parte de sectores de trabajadores, quienes en rechazo a la medida se dieron cita en distintos puntos de la geografía panameña para rechazar lo establecido, aunados bajo la voz de los sindicatos.

Desde los sectores productivos han manifestado su voz de preocupación por la nueva temporada de confinamiento anunciada, advirtiendo que esta resulta inconveniente y un alto en el camino para los procesos de reactivación económica que habían comenzado a implementar en el vecino país.

“Pretender volver a encerrarnos sin salario es una medida que no va a ser aceptada”, advirtió Saúl Méndez, secretario general de un poderosos emporio de la construcción en ese país, quien advirtió que los sectores más vulnerables son los que realmente están cargando con el peso de la crisis y están viendo vulnerada su sostenibilidad, teniendo en cuanta que además, Panamá solamente ha podido activar menos del 40% de las 20.000 empresas existentes en el país. .

La amplia demanda hospitalaria ha generado que se desborde la capacidad de atención de esa ciudad, encendiendo también las alarmas sanitarias frente al reincremento de los casos positivos de la enfermedad.

La medida anunciada por las autoridades sanitarias panameñas prevén que las mujeres podrán circular por las calles los días lunes, miércoles y viernes, y los hombres solamente podrán hacerlo los martes y jueves.

De acuerdo con el Ministerio de Salud, las salidas serán permitidas por espacio de dos horas y el permiso se restringe exclusivamente a el reabastecimiento de productos básicos en supermercados, farmacias y para asistir a clínicas. 

Para este 31 de diciembre, fin de año, las autoridades panameñas ya dispusieron de una medida inicial de toque de queda, que arrancará el próximo jueves a las 7:00 p.m., y se extenderá hasta el 4 de enero a las 5:00 a.m.; precisamente ese día comienza la nueva cuarentena anunciada por el gobierno central. 

Actualmente Panamá, es el país centromaericano más golpeado por la emergencia sanitaria con 233.000 casos de infectados y 3.892 defunciones. 

Tomado de NoticiasRCN.com