Seguridad sin Rumbo: Un asunto de vieja data, sin estrategias ni visión

Hay que reconocer que Panamá con el paso de los años ha fortalecido su posición de tránsito, pero no en materia de turismo, sino por el uso frecuente de las organizaciones criminales para mover sus cargamentos de sustancias ilícitas por las costas panameñas, puertos y vía terrestre.

Panamá 👉👉sigue siendo la ruta predilecta del crimen organizado y el terreno fértil de los tentáculos de la corrupción.

De la mano de la “innovación criminal”, ha ido el incremento de las ejecuciones por encargos o por “deudas” y servidores al servicio de estas agrupaciones que operan al margen de la ley.

En los últimos años han caído desde funcionarios y jefe de unidades antinarcóticos por su vinculación en el trasiego de cargamentos de drogas y por “filtrar” informaciones de “inteligencia”. A esta lista se suman funcionarios que tienen por misión perseguir el delito, políticos como exgobernadores ‘oficialistas’ o personas que realizan funciones de escoltas a servidores públicos designados por el Ejecutivo. Estos son algunos de los casos que recientemente fueron noticias, pero hay muchos más.

Casos más sobresalientes del 2020

El gobernador de Guna Yala Erick Iván Martelo del partido PRD, fue aprehendido la madrugada de este martes 15 de septiembre de 2020, en un retén de Pacora cuando se le encontró dentro de su vehículo 79 paquetes de sustancia ilícita. Lo más grave es que la sustancia estaba oculta en un compartimiento secreto.
Cae escolta de la Gobernadora de Bocas con 73 mil dólares en una operación antidrogas. Esto se dio a inicio del mes de septiembre de 2020. Se trataba de un sargento 1ro. de la Policía Nacional, de apellido Polanco Moreno, fue capturado por las unidades antidrogas de esa entidad, transportando 73,000.00 en efectivo en un bus marca Toyota Hiace de la Junta Comunal de Miramar.

Caen los ‘mandaderos’, pero no los cabecillas

De acuerdo con organismos internacionales, el trasiego de estupefacientes por Panamá ha tomado más notoriedad por la cantidad de sustancia ilícita decomisada y por el poco éxito en el desmantelamiento de estructuras delictivas o capturas de los cabecillas, ya que, en la mayoría de estas incautaciones, solo caen los que van en la lancha o en el carro transportando el cargamento, pero no así los dueños. 

Este aumento se da a pesar que la narcoguerrilla de las FARC entró al proceso de paz en Colombia, la producción de la cocaína se ha mantenido por la multiplicación de los grupos o redes que responden a la disidencia de este grupo criminal (FARC), las bandas delictivas BACRIM, Clan del Golfo y células de los carteles mexicanos como el Cártel Jalisco Nueva Generación que operan en Colombia y en diferentes puntos de Venezuela.  

Todas estas agrupaciones criminales han establecidos conexiones en Panamá a través de “pandillas” para ejecutar diversas acciones delictivas. Esta combinación perjudicial para la sociedad y la imagen de Panamá, no es de ahora, sino de años atrás y que ‘gracias’ a la ausencia de una política estatal de seguridad efectiva que pase más allá de los 5 años, ha permitido que el istmo canalero siga siendo una de las rutas predilecta para el crimen organizado.

Sumado a este detalle, está el aumento de la progresiva influencia y tentáculos de la política en ciertos estamentos y la designación de los directores uniformados de la Policía que en ciertos casos ha cobrado más “importancia” que la misma designación que la del ministro de la cartera.

Pero estas designaciones si la comparamos con el trabajo que se realiza contra la delincuencia cada 5 años, los resultados estarían en “números rojos”, como lo describiría un contador para indicar que el negocio no es rentable y que hay que hacer ajustes para mejorar.

Exdirectores y su efectividad contra la delincuencia

Por ejemplo, en el periodo 2004-2009, el exdirector de la Policía Nacional, Rolando Mirones tuvo que dejar su cargo por los fuertes cuestionamientos al trabajo que realizó para contrarrestar la inseguridad. Sin embargo, en el 2019, es designado como Ministro de Seguridad Pública, pero no duró ni los 6 meses cuando ya estaba fuera del cargo. La causa de su salida también fue por las críticas para frenar los hechos delictivos.

Rolando Mirones, renuncia como Ministro de Seguridad Pública, el 5 de febrero de 2019.

Para el periodo 2009-2014, designan a un exmilitar con el rango de teniente al frente de la Policía Nacional. Se trata de Gustavo Pérez. Durante este tiempo las diferencias entre el jefe de la Policía y el ministro José Raúl Mulino fue evidente a tal que presentó su renuncia ‘irrevocable’, pero luego desistió, y retomó el cargo. Pérez pasó al Ministerio de Gobierno.  Después llegó a ocupar el cargo de director de la Policía, Julio Moltó, un ingeniero en sistema.

Más tarde, para ser preciso, en el periodo del 2014 al 2019, designan en la Policía Nacional, a Omar Pinzón, un oficial que pasó por la Dirección Nacional de Inteligencia Policial (DNIP). Luego y de manera inesperada, anuncian su jubilación y es reemplazado por el comisionado Alonso Vega Pino, otro oficial que pasó por varios Departamentos de la DNIP.

Este periodo tampoco pasó agachado a los cuestionamientos por la falta de una efectiva política de seguridad para combatir los hechos delictivos.

De exdirector a investigado

Hoy el comisionado jubilado Pinzón fue aprehendido en la operación Furia por la Fiscalía Especializada contra la Delincuencia Organizada, que aduce que participó de alguna forma u otra en el tráfico internacional de armas de guerra porque supuestamente las armas arribaron al país en momentos que regía una veda en la materia. 

A inicio de diciembre de 2020, el Tribunal Superior de Apelaciones le cambió la medida de arresto domiciliario al exdirector de la Policía Nacional por la de notificación los 16 y 26 de cada mes.

En este caso, también son procesados: el exdirector del Servicio Nacional Aeronaval Belsio González y al exdirector del Servicio Nacional de Fronteras Frank Ábrego.

A Ábrego se le levantó la prohibición de abandonar la provincia de Panamá Oeste y González también se le dejó sin efecto la medida de no salir de la provincia de Panamá.

Una gestión sin pena ni gloria

Actualmente, el puesto de director de la Policía lo tiene el comisionado Jorge Miranda, otro oficial que también pasó por la DNIP. Hace varios días el presidente Laurentino Cortizo dijo que buscaba un reemplazo para Miranda ya que estaría jubilado luego de cumplir los 30 años de servicio. 

Durante su fugaz estadía en el cargo, muchas han sido las críticas por el aumento de la delincuencia y, sobre todo, por la violencia que azota y ha llevado luto y dolor a muchas familias en la provincia de Colón. Es decir que los últimos tres directores de la Policía Nacional han ocupado la jefatura de la Dirección Nacional de Inteligencia Policial.

Comisionado Jorge Miranda

Es importante recordar que, con la salida de Rolando Mirones del Ministerio de Seguridad Pública, el presidente Cortizo designa en su reemplazo al comisionado Juan Manuel Pino, quien estaba al frente de la dirección del Servicio Nacional Aeronaval, cargo que es ocupado por el subdirector de esa entidad, Ramón Nonato López.  

A esto le podemos agregar los escándalos de incumplimientos a los requisitos para que los miembros de estamentos puedan ascender en debida forma, ya que se dan las conocidas ‘piñatas” donde impera el ‘dedo’ y el amiguismo. Aunque esto no es una práctica nueva, cada administración pone al descubierto las supuestas irregularidades que se dieron en los 5 años previos. Todos prometen que no permitirán que se repita, sin embargo, en menos de un año en el cargo, vuelven y hacen lo que unos meses antes habían denunciado. Esto ha incrementado el malestar entre las unidades de menor rango, ya que, a juicio de muchos de ellos, para poder ascender deben esperar al menos 4 años y tener una conducta “impecable”, factores que muchas veces no son valorados al momento de otorgarle un ascenso a un oficial.

👉👉👀 Planilla de la Policía Nacional

👉👉👀Planilla del Senan

👉👉👀 Planilla del Senafront

Deben dejar de ser reactivos y ser más proactivos

Para un comisionado jubilado en el 2009, comportamientos como el favoritismo al momento de darse los ascensos, la falta de ‘predicar’ con el ejemplo de parte del oficial superior, la influencia de la política y los tentáculos del crimen organizado han provocado un resquebrajamiento del ‘carácter’ de la institución, la mística policial y esa vocación de servicio.

“Es hora de que las acciones preventivas para frenar la delincuencia deban ser más oportunas y no reactivas. Deben trabajar más con la proactividad y el uso de acciones basadas en la verdadera inteligencia y que el Ministerio Público deba cumplir su rol como lo establece la Constitución y desempeñarse de manera independiente y objetiva en la recopilación de evidencias y seguimiento de verdaderas estructuras para que todo esto pueda redundar en beneficio de la sociedad a la que se deben…”

Oficial jubilado