La trama de corrupción que llevó a prisión al millonario de Samsung

Lee Jae-yong, que es oficialmente el vicepresidente de El heredero de Samsung niega los cargos en juicio por fraude Electronics, primer fabricante del mundo de smartphones y tarjetas de memoria, fue declarado culpable de corrupción y desvío de fondos en el sonado escándalo que precipitó la destitución en 2017 y el encarcelamiento de la expresidenta surcoreana Park Geun-hye.

Tras un largo proceso judicial que Samsung arrastró como una bola de hierro, el nieto del fundador del grupo fue condenado la semana pasada a dos años y medio de cárcel por el tribunal del distrito central de Seúl.

“El vicepresidente Lee acepta con humildad la decisión y ha decidido no recurrir” la sentencia, anunció en un comunicado su abogado Lee In-jae.

La decisión de no recurrir la condena podría significar que el gigante tecnológico quiere pasar la página de este escándalo que ha mancillado su imagen.

Más aún cuando la fiscalía, que había pedido nueve años de prisión contra Lee, anunció que tampoco apelará, según la agencia de prensa surcoreana.

Teniendo en cuenta que ha pasado tras las rejas cerca de un año, Lee podría aspirar a la libertad condicional a partir de septiembre.

Si Samsung hubiese apelado se habría arriesgado a una pena mayor para Lee y cualquier pedido de libertad condicional habría quedado subordinado a la decisión final de la Corte Suprema, señaló a la AFP Kim Dae-jong, profesor de economía de la Universidad Sejong.

“Samsung apunta a un perdón presidencial en Chuseok”, agregó, en referencia a la fiesta de la cosecha y la abundancia que se celebra en septiembre.

El patrón de 52 años fue encarcelado por primera vez en 2017. Fue liberado al año siguiente cuando un juicio en apelación lo sobreseyó de la mayoría de los delitos y lo condenó con suspensión de pena. Pero el Tribunal Supremo ordenó posteriormente un nuevo proceso.

Samsung es, de lejos, el mayor de los “chaebols”, los imperios industriales familiares que dominan la 12ª economía mundial. Su volumen de negocios global representa un quinto del PIB surcoreano y es por tanto esencial para la economía del país.

El grupo habría entregado millones de dólares a Choi Soon-sil, la confidente en la sombra de la entonces presidenta.

Se trataba de sobornos que según la acusación estaban destinados a facilitar el traspaso de poder al frente del conglomerado después de que el padre de Lee, Lee Kun-hee, artífice del despegue del grupo, quedara postrado en la cama a raíz de un ataque cardíaco sufrido en 2014.

El Tribunal Supremo confirmó a mediados de enero la condena de la presidenta Park a 20 años de cárcel.

Tomado de Antilavadodedinero / Ambito