Los 5 misterios que aún persisten sobre el origen de la pandemia

Tras una misión de investigación de un mes de duración en China, un equipo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que investiga los orígenes de la pandemia de COVID-19 llegó a la conclusión de que el virus probablemente se originó en los murciélagos y pasó a las personas a través de un animal intermediario. Sin embargo, aún siguen existiendo preguntas sobre cuándo, dónde y cómo el coronavirus infectó por primera vez a las personas. La revista Nature recopiló cuáles son los 5 principales misterios por responder.

1- ¿Circulaba el virus en la ciudad de Wuhan antes de que se registraran los primeros casos confirmados?

La revista Nature detalló cuáles son las preguntas pendientes que siguen en investigación.

Para rastrear el origen del virus, es crucial determinar con exactitud cuándo se produjeron los primeros casos en personas. El equipo de la OMS estableció que la primera persona conocida con COVID-19 fue un oficinista en Wuhan sin antecedentes de viajes recientes, que comenzó a mostrar síntomas el 8 de diciembre de 2019, según dijo Peter Ben Embarek, un científico de seguridad alimentaria de la OMS en Ginebra, Suiza, que dirigió la investigación. Pero es probable que el virus se estuviera transmitiendo en la ciudad antes. Porque estaba bien establecido a finales de ese diciembre.

Sin embargo, las pruebas de una propagación anterior han sido esquivas. Los investigadores de China realizaron un amplio estudio de los informes de pacientes de los hospitales de Wuhan realizados entre octubre y diciembre de 2019, e identificaron a menos de 100 personas que tenían síntomas de COVID-19. Luego, analizaron la sangre de 67 de esas personas en busca de anticuerpos generados por una infección pasada con el SARS-CoV-2, pero no encontraron ninguno. Esto sugiere que no hubo un gran grupo de infecciones antes de diciembre, ni un pico inusual de muertes en la provincia circundante de Hubei.

Sin embargo, el científico Ben Embarek afirma que el análisis debe repetirse utilizando criterios de síntomas menos restrictivos, para asegurarse de que los investigadores detectan todos los posibles casos de COVID-19. Los científicos chinos también deberían buscar pruebas de infecciones anteriores en 200.000 muestras archivadas que se conservan actualmente en el Centro de Sangre de Wuhan y en otras regiones de China, afirmó Dominic Dwyer, miembro del equipo y virólogo médico de New South Wales Health Pathology en la ciudad de Sidney, Australia. Esto demostraría si el virus se estaba propagando en la población general de China -no solo entre las personas que acudían a los centros de salud- antes de diciembre de 2019.

Algunos científicos que no participan en la investigación de la OMS ya han analizado muestras de bancos de sangre tomadas hasta un año antes de la pandemia, en Guangzhou, al sur de China. Algunas de las muestras dieron positivo a los anticuerpos contra el SARS-CoV-2, pero Ian Lipkin, investigador de enfermedades infecciosas de la Universidad de Columbia en Nueva York, que trabajó en el análisis, dice que la prueba no fue lo suficientemente específica como para decir con seguridad que los anticuerpos no fueron causados por la infección con otros virus. “Hay mucho trabajo de laboratorio que hay que hacer y que no se ha hecho”, dice Lipkin, que también quiere saber si hay muestras de autopsias de antes de diciembre de 2019 que podrían estudiarse en busca de rastros de material genético viral.

2- ¿Se propagó el virus en personas fuera de China antes de diciembre de 2019?

Personal del mercado de mariscos de Huanan vigilaron la inspección de los expertos de OMS a fines de enero (REUTERS/Thomas Peter)

Esta pregunta también es clave para establecer la cronología de los primeros casos de COVID-19. Anteriormente, investigadores en Europa han informado de que han encontrado anticuerpos contra el SARS-CoV-2 en muestras tomadas en bancos de sangre a partir de noviembre de 2019. Ben Embarek aclaró que eso no sugiere necesariamente que el virus se haya originado en Europa, pero apoya la idea de que se estaba propagando en Wuhan antes de los primeros casos conocidos.

“Wuhan en ese momento era una ciudad internacional muy bien conectada con vuelos directos a todo el planeta a diario. Así que si estaba circulando en Wuhan, podría haberse llevado fácilmente a otras partes del mundo a través de los viajeros, y volver a circular, sin ser detectado, en diferentes regiones”, afirmó Embarek. Aun así, recomienda que se vuelvan a analizar las muestras de sangre procedentes de Europa para confirmar si eran casos de COVID-19. Algunas de ellas, procedentes de Italia y Francia, ya están siendo reanalizadas.

3- ¿Cuál fue el papel del mercado de Huanan?

Aún no se ha identificado el animal intermediario que transmitió el virus de los murciélagos a las personas, pero los investigadores creen que podría tratarse de una especie salvaje que se vende como alimento en mercados que suelen vender animales vivos. Al principio de la pandemia, los investigadores se centraron en el mercado de mariscos de Huanan, en Wuhan, porque vendía animales frescos y congelados y muchos de los primeros contagios se produjeron en personas que lo habían visitado. Pero la pista se enfrió cuando se encontraron otros casos tempranos que no estaban asociados con el mercado. Se identificó material viral en los desagües y las aguas residuales del mercado, pero no se encontró ninguno en los cadáveres de los animales.

Aun así, el mercado es el único lugar donde un gran número de personas infectadas al inicio del brote estuvieron expuestas a la carne y los animales. Es importante establecer cómo llegó el virus al mercado y si estaba en un animal, dice el miembro del equipo de la OMS Hung Nguyen-Viet, investigador de medio ambiente y seguridad alimentaria del Instituto Internacional de Investigación Ganadera de Nairobi.

Nguyen-Viet afirmó que el equipo identificó diez puestos de venta de animales salvajes o de granja que podrían haber llevado el virus al mercado desde granjas del sur de China. Algunos animales silvestres que se venden para carne, como los conejos y los hurones tejones, son susceptibles de contraer el SARS-CoV-2 o el virus relacionado que causa el síndrome respiratorio agudo severo (SARS).

En tanto, Peter Daszak, miembro del equipo de la OMS y presidente de la organización de investigación sin ánimo de lucro Ecohealth Alliance, con sede en Nueva York, sostuvo que hay que investigar las granjas para ver si hubo infecciones en los animales o entre los trabajadores. También quiere saber qué animales se vendieron en otros mercados de Wuhan. Cuando el equipo entrevistó a la primera persona que se sabe que tiene COVID-19, mencionó que sus padres habían visitado un mercado de animales vivos de la comunidad local, dice Daszak.

4- ¿Tuvo la carne congelada de animales salvajes algún papel en la propagación temprana del virus?

El equipo de la OMS llegó a la conclusión de que lo más probable es que el virus pasara de los animales vivos a las personas, pero Ben Embarek dice que es posible que el virus entrara en el mercado de Huanan a través de animales salvajes congelados infectados procedentes de granjas del sur de China, y que luego desencadenó un brote. Daszak se pregunta si los hurones congelados que se vendían en el mercado podían ser portadores del virus. “Se trataba de cadáveres desollados en el mercado, no de simples cubos de carne en un paquete de plástico”, expresó.

Aunque los investigadores de China también han aislado el ARN viral del embalaje del pescado congelado importado, el científico Ben Embarek dice que el equipo de la OMS llegó a la conclusión de que no era probable que estas mercancías fueran la ruta de la primera llegada del virus a Wuhan. En tanto, Lipkin dice que no hay pruebas de que el virus haya entrado en el mercado a través de animales salvajes congelados infectados. Podría haber llegado fácilmente a través de personas infectadas que manipularan animales salvajes, afirma.

5 -¿Circulaba el virus en animales en China antes de la pandemia?

Para determinar qué animal transmitió el virus a las personas, los investigadores tienen que encontrar pruebas del virus en esa especie. Los investigadores de China analizaron unos 30.000 animales salvajes, de granja y domésticos en 2019 y 2020, pero no encontraron pruebas de infección activa o pasada por el SARS-CoV-2, excepto en algunos gatos en Wuhan en marzo de 2020.

Sin embargo, Ben Embarek dice que esos trabajos no fueron representativos de la población animal general de China, y que es necesario analizar a muchos más animales en busca de rastros de infección, especialmente en las granjas de animales salvajes. “La cantidad de pruebas que se han realizado no es suficiente para decir, de ninguna manera, que las granjas de animales salvajes no eran portadoras del virus”, dijo Daszak.

La forma explosiva en que se produjo el brote en Wuhan en diciembre sugiere que el virus se introdujo probablemente una vez, a través del comercio de animales salvajes, señaló Daszak. Dice que las pruebas futuras deberían centrarse en los animales salvajes de granja.

Tomado de Infobae