“Colapso”: Brasil sufre la peor crisis sanitaria con los hospitales saturados y récord de contagios y muertes diarias por el coronavirus

La Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), el mayor centro de investigación científica de América Latina, señaló que Brasil vive el “mayor colapso sanitario y hospitalario de su historia” y pidió endurecer “con carácter de urgencia” las medidas para frenar los contagios.

En el sistema público de salud de 25 de los 27 estados, las tasas de ocupación de las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) son iguales o superiores al 80 %, y en 15 regiones ya sobrepasó el 90 % de su capacidad, una situación “absolutamente crítica”, indicó Fiocruz.

La Fundación Oswaldo Cruz, el mayor centro de investigación científica de América Latina, pidió endurecer con urgencia las restricciones. El gobierno de Bolsonaro dijo que el país está en un “punto de inflexión”.

Estos números, sumados a la gran cantidad de contagios y muertes por día, hicieron que hasta el propio gobierno admitiera que el país está en un “punto de inflexión”. El gigante sudamericano registró este miércoles 90.303 contagios de COVID-19, un nuevo récord diario, con lo que ya suma 11.693.3838 casos y se confirma como el actual epicentro global de la pandemia.

Las muertes también estuvieron elevadas en las últimas 24 horas, con 2.648 fallecidos por el virus, la segunda cifra más alta tras el récord de 2.841 decesos registrados el martes, con lo que Brasil ya roza las 285.000 víctimas, según el último boletín divulgado por el Ministerio de Salud.

“Un conjunto de indicadores, incluidos los promedios móviles de casos y muertes y las tasas de ocupación de las UCI, señalan una situación extremadamente crítica o incluso de colapso en todo el país. Con carácter de urgencia es fundamental ampliar e intensificar un conjunto de medidas no farmacológicas, que supriman o bloqueen la transmisión”, precisó el informe.

Entre las medidas solicitadas por los investigadores que analizan la situación del COVID-19 en el gigante sudamericano, están el restringir aún más las actividades no esenciales, ampliar el distanciamiento físico y social, fomentar el uso de los tapabocas y acelerar la vacunación en el país, pues apenas se ha aplicado la primera dosis de la vacuna a cerca de un 5 % de toda la población.

Según el Observatorio, en 19 ciudades capitales, que son las que más concentran habitantes, las UCI ya sobrepasaron el 90 % de su capacidad y las muertes por la falta de cupo en estas unidades viene acelerándose en varias regiones del país como San Pablo y Río Grande do Sul, que esta semana registraron récords de fallecidos en un sólo día.

Brasil, con sus 210 millones de habitantes, cuenta con poco menos del 3 % de la población mundial, pero, como uno de los epicentros globales de la pandemia del COVID-19, acumula el 10,3 % de los muertos por coronavirus en todo el mundo y el 9,5 % del total de contagiados.

El gigante sudamericano es el actual epicentro global de la pandemia del coronavirus, y el segundo país del mundo con mayor número de muertes y contagios, solo superado por Estados Unidos.

Récord de casos y muertos

Los más de 90.000 contagios confirmados este miércoles superaron los 87.840 notificados el pasado 7 de enero y los 85.660 casos contabilizados el 12 de marzo, que eran hasta ahora los mayores para un día.

Así las cosas, el promedio de muertes en la última semana alcanzó este miércoles las 2.017 fallecidos diarios y el de contagios llegó a los 70.219 casos en un solo día, cifras nunca antes vistas desde el inicio de la pandemia.

De acuerdo con el balance de la cartera sanitaria, la tasa de letalidad por COVID-19 se mantuvo en el 2,4 % de la población, la de mortalidad subió a 135,5 decesos por cada 100.000 habitantes y la de incidencia se ubicó en 5.564,6 contagiados en la misma proporción poblacional.

El aumento de víctimas mortales era esperado en Brasil, donde la falta de cupos en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) hacen que el país colapse.

La crítica situación ha acelerado los fallecimientos por coronavirus, especialmente en los estados de la región sur, donde en lo corrido de marzo se ha registrado récord de muertes (Paraná con 2.245 víctimas fatales, Santa Catarina con 1.600 fallecidos y Río Grande do Sul con 3.214 decesos).

La situación es de alarma en Porto Alegre, capital de Río Grande do Sul y que concentra el mayor número de habitantes de la región, pues la demanda de UCI en los hospitales superó el miércoles la capacidad en un 114 %.

“Un punto de inflexión”

El ministro de Salud de Brasil, general del Ejército Eduardo Pazuello, afirmó este miércoles que el país está en un “punto de inflexión” en el proceso para controlar la pandemia.

Pazuello, que en los próximos días será sustituido por el cardiólogo Marcelo Queiroga, afirmó que, con la producción de vacunas en el país ya estabilizada, Brasil podrá acelerar su campaña de inmunización en los próximos días y controlar la pandemia en el segundo semestre de este año.

“Este momento es apropiado en cuanto a nuestra capacidad de combatir la pandemia. Es un momento de inflexión”, afirmó Pazuello en declaraciones que concedió en la visita que hizo junto a Queiroga a la sede de la Fundación Oswaldo Cruz para recibir el primer lote de vacunas producido en el país por el considerado mayor centro de investigación en salud de Latinoamérica.

El martes tuvimos un récord de óbitos, lo que es muy doloroso, pero es algo que acompaña a lo que está ocurriendo en todo el mundo y, además, tenemos nuevas variaciones (del coronavirus) circulando, lo que provoca un mayor número de óbitos”, agregó.

El militar dijo que Brasil controlará la pandemia con la vacunación de toda la población y la adopción de nuevos hábitos, como usar mascarilla, lavar las manos y mantener el distanciamiento social, medidas que han sido criticadas por el presidente Jair Bolsonaro.

El ministro dijo que las 500.000 dosis de vacunas entregadas este miércoles por la Fiocruz constituyen un lote pequeño pero de gran simbolismo porque se trata de la demostración que Brasil no sólo comenzó a producir los antídotos sino que ya estabilizó esa producción.

Fiocruz, vinculado al Ministerio de Salud, está produciendo en sus plantas en Río de Janeiro la vacuna contra el COVID-19 desarrollada por el laboratorio AstraZeneca y por la Universidad de Oxford.

Por su parte, el Instituto Butantan, vinculado a la gobernación del estado de San Pablo, produce desde hace algunas semanas en el país la vacuna desarrollada por el laboratorio chino Sinovac.

“Ya tenemos 562 millones de dosis de vacunas contratadas para este año y tan sólo esta semana estamos distribuyendo 6,5 millones de dosis en todo el país”, dijo.

“La previsión es que inmunicemos a la mitad de la población brasileña hasta junio o julio de este año y la otra mitad hasta el final del año. Controlaremos la pandemia en el segundo semestre”, afirmó.

Dijo igualmente que el Gobierno invirtió en la construcción de una nueva fábrica de vacunas en Río de Janeiro que cuadruplicará la capacidad de producción de inmunizantes en el país y que igualmente completó el proceso de tecnología para comenzar a producir en breve el ingrediente activo de la vacuna de AstraZeneca en el país, por lo que ya no dependerá de importaciones.

Sobre el cambio de titular del Ministerio, tras la decisión de Bolsonaro de anunciar a Queiroga como el sustituto de Pazuello, afirmó que se trata de un proceso para darle continuidad a lo que el Gobierno viene haciendo.

Tomado de Infobae