El hombre con la cabeza al revés pone la vida en suspenso después de contraer Covid-19

Un hombre brasileño con la cabeza al revés ha revelado su peor miedo tras contraer el Covid-19. Claudio Vieira de Oliveira, 44, de Monte Santo sufre de una rara condición en la que su cabeza está hacia atrás.

La enfermedad se denomina artrogriposis múltiple congénita y afecta sus articulaciones, lo que también lo deja con atrofia muscular en las piernas y los brazos pegados al pecho.

Claudio no ha dejado que esto le detenga y se ha convertido en un orador motivador. Pero el Covid-19 ha significado que su vida se haya puesto en pausa porque lo han encerrado en su casa. “Nunca he tenido (dificultades), mi vida es normal. Estoy en cuarentena total porque este Covid es muy agresivo, es letal, así que estamos asustados. Dios, perdóname de esta maldita enfermedad.

“Estoy siendo más del doble de cuidadoso, he estado aislado durante más de un año y solo salgo de casa para arreglar cosas que solo yo puedo hacer, como las operaciones bancarias”, explica Caludio.

A pesar de que los médicos creen que no sobreviviría más de 24 horas, Claudinho tiene ahora 45 años.

Sin embargo, su último año ha sido inusualmente tranquilo debido a la pandemia en curso. Las discapacidades de Claudinho nunca antes le habían impedido hacer las cosas que disfrutaba.

Recientemente se vio obligado a renunciar a muchas de las actividades que ama. Desde los siete años, camina de rodillas y aprendió a leer y escribir en casa con su madre. A pesar de tener la cabeza al revés, Claudinho no tiene problemas para ver, respirar, comer o beber.

Hasta la fecha, Claudinho ha lanzado un DVD, una autobiografía y lleva impartiendo discursos motivadores desde 2000.

Dada la pandemia en curso, ha pasado un tiempo desde que Claudinho se dirigió a una multitud, “Me lo estoy perdiendo tanto. Tengo un discurso en el municipio de Bezerra, en el estado de Pernamubco, programado para el 28 de abril. Si la pandemia cede, seguiremos adelante”.

Claudinho también espera poder volver a su labor social después de la pandemia. Es voluntario del proyecto educativo Alegra-te Christian, que trabaja con niños vulnerables.

“Quiero volver a dar mis charlas y vivir muchos años”, declaró a los medios locales.

Tomado de The Sun
Traducción libre de lapatilla.com