¿La ‘borrosa’ gestión del programa Panamá Solidario?

El gobierno de Laurentino Nito Cortizo ha invertido tiempo y millones de dólares en la promoción de Panamá Solidario, el programa concebido para ayudar a la población más vulnerable en medio de la pandemia por la Covid-19.

Sin embargo, ese mismo empeño no se ha puesto al momento de rendir cuentas de lo gestionado y gastado en el programa. A finales de marzo, el Gobierno informó que se han comprometido pagos a proveedores por $259 millones para abastecer las 7 millones de bolsas de comida que se han distribuido. Pero en Panamá Compras, el portal de contrataciones públicas, solo se han reportado compras por $29 millones para ese fin.

Es decir, apenas el 10% de esos $259 millones. De esa poca información reportada se establece que el Instituto de Mercadeo Agropecuario ha hecho, al menos, 226 transacciones para adquirir alimentos, y otros elementos para la confección de las bolsas. Harina de trigo, arroz, pollo, leche evaporada y atún en lata son algunos de los productos que más ha adquirido esta entidad a través de procedimiento excepcional (contrato directo).

Panamá Solidario, que incluye vale digital, bonos, y bolsas de comida, estuvo en el ojo de la tormenta a finales de marzo pasado, luego de que los principales líderes del Ejecutivo celebran el primer año de esta iniciativa social con pindín, y baile, mientras más de 6 mil familias del país han perdido a familiares producto de la Covid-19.

Bolsas solidarias, otro reto para la rendición de cuentas

A pesar de que el Gobierno reportó el pasado 25 de marzo que había comprometido pagos a proveedores por $259 millones para abastecer las 7 millones de bolsas de comida que se han distribuido en medio de pandemia, hasta el pasado 30 de marzo, en Panamá Compra solo constaban adquisiciones por $29 millones para ese fin.

Eso es menos de un 10% de lo reportado. De acuerdo con un análisis de la información disponible en el portal de contrataciones del Estado, la publicación del detalle de las compras de alimentos secos, enlatados y proteínas, entre otros, que se incluyen en las bolsas de comida que forman parte del programa Panamá Solidario, ha sido esporádica y lenta, en comparación al rápido, y alabado [por los propios funcionarios], proceso de empaque y distribución.

El detalle de estos procedimientos, claves para la transparencia y la rendición de cuentas sobre el uso de dinero público, se publica de forma retroactiva. Algunas, incluso cuando ya tienen el refrendo de la Contraloría General de la República.

En marzo de 2020, tras el lanzamiento del programa Panamá Solidario, el viceministro del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), Carlo Rognoni, informó en conferencia de prensa que el costo de cada bolsa era de entre $18 y $21.

Los $259 millones que se han comprometido en compras para el programa incluyen $6.2 millones en gastos operativos, por lo cual la inversión en insumos para las bolsas de comida sería de $253 millones. A un costo de $20 por bolsa, el monto total comprometido rendiría para confeccionar alrededor de 12.6 millones de bolsas.

Si se mira en detalle a la pestaña habilitada para compras relacionadas a la pandemia por Covid-19 [en Panamá Compra] se observa que el Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) ha gestionado al menos 226 transacciones para la adquisición de estos alimentos, y otros productos para la confección de las bolsas. Harina de trigo, arroz, pollo, leche evaporada y atún en lata, son algunos de los productos que más ha adquirido esta entidad a través de procedimiento excepcional.

Una resolución del MIDA de marzo de 2020 faculta a Rognoni para firmar “todas las solicitudes de compra, cartas de compromiso y todo documento que sea necesario para garantizar la efectiva ejecución” de Panamá Solidario.

A cuenta gotas

El reporte de las adquisiciones por parte del IMA se ha hecho público por partes. Las primeras se publicaron en mayo de 2020. En junio de ese año se publicaron 33 compras. Mientras que los únicos reportes de 2021 se hicieron en marzo: 184 transacciones entre el 16 y el 26 de ese mes. La mayoría ya estaba refrendada por la Contraloría, entidad que dirige Gerardo Solís.

Al igual que el resto de los trámites públicos ligados a la pandemia por la Covid-19, la adquisición de alimentos para las bolsas solidarias se ha gestionado a través de procedimiento excepcional, mecanismo que no requiere licitación, debido a que se justifica con la emergencia nacional.

Al inicio de la crisis sanitaria, el presidente Laurentino Cortizo recalcó que al momento de adquirir estos bienes se priorizaría en el uso de productos nacionales por encima de los importados.

Empresas

Al menos 72 empresas han suministrado productos al IMA para abastecer las bolsas solidarias. La compañía que ha recibido más contratos es Nestlé Panamá, S.A., ($4.6 millones). Por lo menos $4 millones se han invertido en leche evaporada en lata. Mientras que Prover Alimentos, S. A., ha recibido contratos por $2.4 millones. Esta empresa vendió distintos alimentos como pastas, atún, sardinas enlatadas y jamonilla. Según datos del Registro Público esta compañía es presidida por Madelin Morales Camaño.

También han recibido varios contratos Productos Toledano, S.A, ($2 millones) y Empresas Melo, S.A., ($1.8 millones).

Según el informe publicado por Presidencia, de los $259 millones comprometidos, $47.5 millones corresponde a la compra de proteína. En lo publicado hay constancia de 26 compras de pollos enteros a distintas empresas por un total de $6.4 millones.

El pasado 24 de marzo, el presidente Cortizo, el vicepresidente José Gabriel Gaby Carrizo, y por lo menos seis ministros, celebraron el primer año de este programa que nació para ayudar a la población más vulnerable en medio de la crisis sanitaria. La fiesta fue en el Centro de Convenciones de Atlapa, sede y centro operativo de esta ayuda social. Hubo baile, y aglomeración, lo que ocasionó múltiples críticas.

Tomado de La Prensa