Vamos de mal en peor

Cada 5 años los panameños nos encontramos ‘face to face’ con la disyuntiva de elegir lo menos malo. Desafortunadamente esto nos ha llevado al despeñadero.

Una administración gubernamental que promete transparencia y castigo para los que se aprovechan del dinero de los contribuyentes, pero son pocos los peses gordos que pisan una cárcel para pagar su osadía corrupta.

Cuando falta poco para renovar los gobernantes, aparecen en escena los “candidatos” que despotrican y cuestionan a las figuras políticas que están saliendo del engranaje gubernamental. Pero cuando llegan a la administración de la cosa pública, se transforman y comienzan a gobernar con su verdadero “yo” que les permite hacer de todo y hasta más desgreños de lo que hicieron que aquellos que él y sus secuaces cuestionaban cada vez que aparecían en un medio de comunicación tradicional.

Hemos ido de peor en peor. Las administraciones pasadas y actuales compiten entre sí para ver cuál se lleva el título de la “peor administración o la más corrupta”.

Antes de llegar al poder, ellos ya se han repartido los puestos por jerarquía y salario, como dijo una vez un político que el país se lo repartían como una torta de cumpleaños.

Estos grupos, además de tener el virus de la corrupción, como el denominador común, tienen la ausencia de conocimientos para establecer la diferencia entre necesidad y prioridad. A esto le sumamos, el libro de improvisaciones con que llegan bajo el brazo a sus puestos públicos, a pesar que tienen un barranco de diplomas, pero que nunca han ejercido con éxito en la vida privada. 

A estos personajes se le conoce como los “NINIS” o sea, los que tienen título y esperan cada 5 años cuando llega el nuevo presidente para ver si les toca un puesto donde puedan ganar un salario jugosos, pero con poco esfuerzo de materia gris.

Todo esto nos obliga a preguntarles a esos llamados “candidatos” a puestos de elección, cuando llegan a visitarnos a nuestras casas con un ramillete de “promesas”… ¿Para desarrollar su plan de Gobierno va a pedir prestado? ¿Se puede considerar una estrategia genial endeudar un país cuando los recursos están limitados? ¿Se puede tener éxito… aunque los panameños seamos considerados “buenas pagas”?