El controvertido penal que le dio a Inglaterra la clasificación a la final de la Eurocopa

La clasificación de Inglaterra a su primera final de Eurocopa se dio con gran polémica. El elenco británico venció 2-1 a Dinamarca, con un penal cobrado por Harry Kane, tras el rebote del arquero Kasper Schmeichel, en el primer tiempo extra muy polémico. El árbitro holandés Danny Makkelie y el VAR quedaron en el centro de las críticas por la supuesta falta sancionada sobre Raheem Sterling.

Faltaban pocos minutos para que el primer suplementario llegara a su fin cuando el delantero inglés ingresó al área en diagonal y cayó ante el cruce con Joakim Maehle y Mathias Jensen, quien lo secundaba. De inmediato, el árbitro holandés cobró penal. En medio de los reproches generalizados de Dinamarca, el VAR, que estuvo a cargo de su compatriota Pol van Boekel, avaló la decisión de Danny Makkelie.

Grueso error de la terna arbitral. Sterling siente un roce y se deja caer, pero nunca hubo un contacto físico o disputa que tenga identidad de falta. Hay que tener en cuenta que el fútbol es una disciplina de contacto y en esta jugada la fuerza aplicada en la disputa del balón nunca puede ser considerada con una identidad de infracción. Sterling primero choca caderas con Maehle y luego siente un leve roce en la rodilla de parte de Jensen. Sin embargo, ninguna de estos roces pueden ser considerados como falta.

“Absolutamente hubo penal, entré en el área, puso su pierna y hubo claramente penal”, afirmó el jugador del Manchester City al final del partido, alimentando aún más la polémica.

Fue un partido muy duro el que sacó adelante Inglaterra. Mikkel Damsgaard anotó a los 30 minutos de manera brillante. Se hizo cargo de un tiro libre al borde del área y le dio la ventaja inicial a Dinamarca con un hermoso derechazo, no muy esquinado y con cierta complicidad de Pickford (reaccionó tarde). Los locales reaccionaron y nueve minutos después llegaron al 1 a 1 con un gran pase en profundidad de Kane (se puso el equipo al hombro), un centro posterior de Saka desde la derecha y el gol en contra de Kjaer cuando entraba para definir Sterling.

Fue así como se llegó a la prórroga y sobre el final del primer tiempo extra, Harry Kane se hizo cargo del polémico penal y convirtió luego del rebote largo que dejó el arquero Kasper Schmeichel. Aunque Dinamarca buscó, ya no tenía piernas ni ideas: la dignidad a la que se montó para buscar el empate le resultó poca herramienta. Inglaterra aguantó, hizo circular el balón, tuvo alguna que otra chance para aumentar la diferencia y con el último pitazo se metió en la historia al disputar su primera final de Eurocopa.

Le queda una página a los británicos y será el domingo en Wembley contra Italia, que dejó en el camino a España por penales. Hasta el momento, el único título internacional que posee es el Mundial que organizó en 1966. ¿Se le volverá a dar de local?

Tomado de Infobae