Incautan 1.751 bienes a presuntos testaferros del narco Helmer “Pacho” Herrera

El director de la Dijín, el mayor general Fernando Murillo, acaba de anunciar la “más grande acción de extinción de dominio a una sola organización criminal (el clan Herrera)”. Habla de la incautación, en operativo llevado a cabo con la Fiscalía, de 1.751 bienes que pertenecían a familiares y presuntos testaferros del reconocido narco del Cartel de Cali, Helmer Pacho Herrera, asesinado en 1998.

“Las propiedades fueron ocupadas en diligencias en Bogotá, Valle del Cauca, Santander, Bolívar, Atlántico y Caquetá”, agregó el fiscal general Francisco Barbosa. De acuerdo con el ente investigador, los bienes tienen un valor de $4,8 billones y ya quedaron en manos de la Sociedad de Activos Especiales (SAE), un organismo que administra las propiedades incautadas a los criminales y narcotraficantes en el país.

La Fiscalía impuso extinción de dominio a 1.751 bienes, avaluados en $4,8 billones, que habrían quedado en manos de presuntos testaferros del narco del Cartel de Cali, Helmer Pacho Herrera. Autoridades aseguran que el clan del golfo está involucrado.

Las autoridades aseguran que las 1.751 propiedades habrían sido adquiridas con dineros productos del narcotráfico, entre otros delitos, cometidos por Helmer Pacho Herrera, una de las cabezas del extinto Cartel de Cali. De su historial se sabe que tenía, en los 80′s y 90′s, fuertes alianzas con distribuidores en Estados Unidos, pues vivió en New York y trabajó como mecánico en Nemac Corporation. Incluso, Pablo Escobar le atribuyó el carro bomba que estalló el 13 de enero de 1988 en el edificio Mónico, en Medellín, donde residía el capo y su familia.

De acuerdo con la investigación, a los presuntos testaferros de Pacho Herrera le fueron incautados 67 predios rurales, 364 predios urbanos, tres sociedades, dos establecimientos comerciales y 878 semovientes, los cuales podrían ser caballos o cabezas de ganado. La Fiscalía asegura que se impuso extinción de dominio a un apartamento ubicado en el nororiente de Bogotá, cuyo precio está por encima de los $25 mil millones, no obstante, la entidad no precisó el barrio donde está ubicado.

“Los elementos de prueba indican que entre los dueños de esta millonaria fortuna ilícita figuran presuntos testaferros y William Herrera, alias W, sobrino de Pacho Herrera. Durante la captura de esta persona, en agosto de 2019, en Cali (Valle del Cauca), fueron encontrados escrituras y certificados de tradición y libertad, entre otros documentos, que relacionaban de manera detallada las propiedades que su tío tendría ocultas en el país”, explicó la Fiscalía.

Tomado de El Espectador