La variante Delta ya llegó a 135 países, mientras Asia está preocupada por el alza en los contagios

Cuando ya se aplicaron más de 4300 millones de vacunas, el mundo todavía no se puede relajar frente al coronavirus que causa la enfermedad COVID-19.Esto sucede por la aparición de nuevas variantes del virus original nacido en Wuhan, China, que son hasta un 80% más contagiosas, como la Delta que se expande cada vez más y ya alcanzó los 135 países donde fue localizada.

Los científicos observan con preocupación los crecimientos de contagios y los gobiernos buscan medidas para contener los brotes sin tener que llegar a los confinamientos estrictos observados el año pasado y en el primer semestre del actual.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los contagios a nivel mundial vienen aumentando desde hace más de un mes. Sólo en la semana del 26 de julio al 1 de agosto, se reportaron 4 millones de casos, mientras que las muertes (más de 64.000) subieron un 8% respecto de la semana anterior. En América, esa cifra fue de 29%. La variante identificada en India está empujando las infecciones en la mayoría de los países europeos, asiáticos (especialmente en el sudeste) y del Medio Oriente. También es dominante en los Estados Unidos y ya circula en el 66% de América latina y el Caribe, según datos de la Organización Panamericana de la Salud (brazo regional de la OMS). Mientras tanto, sólo el 18% de la región ha podido completar el esquema de vacunación.

Su expansión está generando una nueva ola de contagios a nivel global y preocupa a los expertos. Los gobiernos diseñan estrategias para contener los brotes y evitar confinamientos.

La expansión de la variante delta, con una capacidad de contagio más elevada que el coronavirus original, está haciendo tambalear las previsiones sobre la cobertura que debe alcanzar la vacunación para conseguir la inmunidad colectiva, que podrían tener que revisarse al alza, han reconocido expertos de la OMS. La variante delta no es la única que causa inquietud, puesto que también la alfa, la beta y la gama han surgido de mutaciones que las han hecho relativamente más transmisibles, virulentas y con el potencial de reducir la efectividad de las medidas recomendadas para contener la pandemia, razón por la cual la OMS las considera “variantes de preocupación”.

Según el último informe epidemiológico de la organización, la variante delta (inicialmente detectada en India) se transmite actualmente en 135 países, la beta (Sudáfrica) en 132, la gama (Brasil) en 81 y la alfa (Reino Unido) en 182.

Crecimiento de Delta en Asia

Los países de Asia están lidiando con sus peores brotes de coronavirus de la pandemia, impulsados por las bajas tasas de vacunación y la variante delta altamente contagiosa. Naciones como China, Japón y Corea del Sur registraron esta semana más contagios de la variante Delta que se expande en países del sudeste asiático.

Con los Juegos Olímpicos desarrollándose, Japón superó ayer la barrera del millón de casos de coronavirus, en medio de un repunte de los contagios potenciado por la variante Delta, más contagiosa, que llevó a la capital Tokio a registrar cifras máximas de positivos durante las últimas jornadas. Así lo informaron las autoridades sanitarias, quienes precisaron que, tras los 15.636 contagios registrados en la última jornada, el número total de casos es de 1.001.704. La Alcaldía de Tokio, por su parte, notificó 4.515 nuevos casos de coronavirus, la segunda cifra más alta hasta la fecha, después de que este jueves la ciudad superara por primera vez la barrera de los 5.000 contagios, según informó a la agencia japonesa de noticias Kiodo. El primer ministro japonés, Yoshihide Suga, resaltó que la situación epidemiológica será abordada este domingo durante una reunión con los organizadores de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos para determinar si estos últimos se celebran sin público.

En Tailandia, más de diez millones de ciudadanos quedaron bajo nuevas restricciones, incluyendo un toque de queda nocturno en la capital, Bangkok, para luchar contra una nueva ola de contagios agravada por las variantes Delta y Alfa, que son más contagiosas. La mayoría de los comercios no esenciales cerraron, quedaron prohibidas las reuniones de más de cinco personas y el transporte público funcionará hasta las 21.

En el país origen de la pandemia, China reportó su número más alto de nuevos contagios locales (71) desde enero, y marca el quinto día consecutivo de suba. En las últimas dos semanas reportó 485 casos. Hoy, la variante Delta está presente en 17 de las 22 provincias y en 37 ciudades, incluida Beijing, la capital. Para contener el nuevo brote, China decidió suspender temporalmente la emisión de nuevos pasaportes para viajes no esenciales fuera del país. Los documentos seguirán disponibles para las personas que puedan demostrar que deben viajar por motivos de estudio, trabajo o negocios.

Los casos aumentaron también en Sídney, donde la policía acordonó el distrito comercial para impedir una protesta contra un estricto confinamiento que durará hasta finales de agosto. La policía de Sídney cerró estaciones de tren, prohibió a los taxis dejar a pasajeros en el centro y desplegó 1.000 agentes para establecer puntos de control y dispersar a los grupos. El gobierno de Nueva Gales del Sur informó de 210 nuevos contagios en Sídney y sus alrededores por el brote de la variante Delta. Malasia, uno de los focos de la enfermedad, informó hace una semana de 17.786 casos de coronavirus, una cifra récord. Más de 100 personas se concentraron en el centro de la capital, Kuala Lumpur, para expresar su descontento con la gestión de la pandemia por parte del gobierno y pedir la dimisión del primer ministro Muhyiddin Yassin.

Vietnam, que está lidiando con su peor brote de COVID-19, también anunció el sábado medidas más duras, diciendo que a partir del lunes impondría estrictas restricciones a la circulación en 19 ciudades y provincias del sur del país durante otras dos semanas. La máxima funcionaria de Naciones Unidas en Indonesia, Valerie Julliand, dijo que la “falta de solidaridad global” y la lentitud en el proceso de vacunación son los motivos principales de que el país sea actualmente el epicentro de contagios de COVID-19 en el continente asiático.

Gracias a la aplicación de medidas restrictivas, Indonesia había conseguido mitigar los efectos de la pandemia, al igual que otros tantos países del sudeste asiático, según ha detallado Julliand, aunque desde el mes de mayo la crisis sanitaria se ha vuelto “más urgente” y los casos se han quintuplicado, tal y como recoge un comunicado de la ONU. Y es que el país había logrado un “progreso notable” en el alivio de la pobreza durante los últimos diez años, pero la irrupción del coronavirus ha retrasado algunos de estos logros, y más aún en sectores poblacionales más desfavorecidos y, también, en las mujeres.

Hace unos días Indonesia superó a India y Brasil como nación con más contagios diarios, lo que la ha situado como actual epicentro de casos en Asia, e incluso este miércoles la OMS informó de que en el país se habían registrado más de 77.500 fallecimientos a causa de la enfermedad. Aunque Indonesia había conseguido un “suministro relativamente bueno” por parte del organismo internacional COVAX, “la falta de solidaridad global” ha sido determinante. “Los países ricos acumularon vacunas. Por muy triste que sea, Indonesia ciertamente no es la que se encuentra en peor situación; solo el 1,1 por ciento de las personas en los países de bajos ingresos ha recibido al menos una dosis de vacunación”, ha denunciado la trabajadora de Naciones Unidas en el país asiático.

En este contexto, Indonesia introdujo restricciones estrictas de movimiento en Java y Bali a principios de julio, y desde entonces ha ampliado esas medidas, pero aún no ha aplicado una limitación de movimiento o bloqueo a nivel nacional, como lo han hecho otros países en una situación similar. Para solucionar la situación, la ONU ha estado brindado “apoyo técnico y operativo” y pondrá especial interés en la prevención, por lo que dotará de medios para la realización de pruebas en términos de “equipos, protocolos y capacitación”.

“Hemos facilitado la llegada de 16,2 millones de dosis de vacunas a través de las instalaciones de COVAX hasta la fecha y estamos ayudando con su difusión, porque la logística de la cadena de frío es compleja en un archipiélago de 17.000 islas”, ha apuntado Naciones Unidas. “Hay algunos problemas que se pueden contener en un país. Pero cuando se trata de virus, no reconocen fronteras y no diferencian entre países ricos y pobres”, concluyó Julliand.

Tomado de Infobae