“No habrá elecciones legítimas en Nicaragua”: Bertha Valle, esposa del líder político Félix Maradiaga

Félix Maradiaga fue detenido el 8 de junio pasado en Managua, acusado de “realizar actos que menoscaban la independencia, la soberanía y la autodeterminación, incitar a la injerencia extranjera en los asuntos internos…”, entre otros cargos.

Madariaga es uno de los más destacados líderes de la oposición al régimen de Daniel Ortega, al frente de la Unidad Nacional Azul y Blanco; precandidato a la presidencia en las elecciones previstas para noviembre, activista político, dirigente de varias organizaciones orientadas a mejorar la gestión pública y privada de Nicaragua, y académico; la revista Forbes lo declaró en 2015 una de las 25 personas más influyentes de Centroamérica.

El dirigente opositor nicaragüense Félix Maradiaga fue detenido de manera ilegal por el regimen de Daniel Ortega hace más de 70 día.

Su esposa, la periodista Bertha Valle, vive ahora con su hija de 8 años y con la mamá de Maradiaga en el sur de la Florida en Estados Unidos. Valle también enfrenta un proceso de investigación en su país, el cual dio inicio luego de que ella y la esposa de otro precandidato detenido, Victoria Cárdenas (esposa de Juan Sebastián Chamorro), se reunieran el pasado 19 de mayo con el Secretario General de la OEA, Luis Almagro. De acuerdo con la actual legislación, podrían ser condenadas a cadena perpetua.

Valle asegura que dedica sus días a luchar por la libertad de prensa en Nicaragua, por la liberación de su esposo y los demás presos políticos. Indicó que las elecciones no deben ser reconocidas, pues los partidos inscritos son aliados del régimen y la verdadera oposición fue anulada mediante el encarcelamiento de sus líderes.

Respecto a la Ley RENACER (Reforzamiento de la adherencia de Nicaragua a las condiciones para la reforma electoral), aprobada por el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes en Estados Unidos, dijo que su llamado como ciudadana es hacia el respeto de los derechos humanos en Nicaragua. Esta Ley ampliaría las sanciones económicas de Estados Unidos al segundo país más pobre de Latinoamérica.

¿Creen que la liberación de Félix se va a dar en algún momento próximo?

Félix está desaparecido, porque su familia en Nicaragua y abogados no tienen acceso a él, no saben si le han dado sus medicamentos, no tenemos información de su estado, y de la misma manera están los otros presos políticos secuestrados en los últimos dos meses. A la fecha son 32 personas secuestradas, 4 de ellas en casa por cárcel, el resto desaparecidos.

Nuestra esperanza es que haya liberación lo más pronto posible o que el régimen permita tener acceso a nuestros familiares para saber cómo están y que se les dé derecho al debido proceso legal.

¿Son fichas de negociación, frente a la presión internacional?

Decimos que están desaparecidos o fueron secuestrados pues la forma como fueron llevados viola todo proceso penal; fueron retirados de su vivienda, por la noche, sin orden de allanamiento, sin orden judicial. Félix fue citado a la Fiscalía, al salir de la entrevista abordó su vehículo y fue retirado de forma violenta; no hubo orden, nos enteramos de su detención mediante los medios oficialistas. Al momento de designar un abogado defensor tratamos de ir a los juzgados para preguntar de su situación, se fue a la cárcel que se le conoce como el Chipote y no dieron información de la detención y la causa.

A la fecha están en un periodo de investigación. El régimen reformó el Código Penal; antes, las personas estaban 48 horas detenidas, ahora ese tiempo pasó a 90 días y durante ese tiempo no tienen una acusación o juicio formal.

También nos enteramos, por comunicados de la policía, de que Félix tuvo audiencia especial, no conocemos quién fue el abogado defensor, no sabemos qué se habló, no sabemos si Félix estuvo en esa audiencia.

Todos los procesos están en contra de la ley. La Corte Interamericana de Derechos Humanos pidió la liberación inmediata de cuatro presos políticos, entre ellos Félix. Nunca antes el Estado de Nicaragua había hecho caso omiso de una solicitud de la Corte, y en esta ocasión dijeron no a lugar. Eso evidencia esta intención del régimen de violar todo derecho humano y sentir que pueden hacerlo con impunidad.

¿Estaban preparados para esto, considerando lo que venía ocurriendo en Nicaragua?

Para Félix esto no es nuevo. Félix ha sido un defensor toda su vida de los derechos humanos y de la libertad. En 2018, cuando inician las protestas ciudadanas, Félix se posiciona como parte de este liderazgo que abogaba por la libertad y desde 2018 comenzó una persecución, fue golpeado y una vez fue al hospital, por eso, en 2018 nuestra hija, su mamá y yo salimos al exilio, porque no queríamos representar más riesgo para él mientras hacía su trabajo.

En septiembre 2020, cuando comienza la organización política y él dice que está dispuesto a participar en un cargo público, la policía comienza a perseguirlo 24/7; tiene que estar cambiando a casas de seguridad, lo limitan a movilizarse solo en Managua, y en diciembre 2020 le dan casa por cárcel, sin ninguna orden, solo le dicen que no tiene permiso de salir y así pasa hasta febrero. Cuando logró salir, aceptó la nominación para ser precandidato de la Unidad Azul y Blanco y ahí la movilización estaba a la merced de lo que la policía dijera, hasta el día que lo apresaron.

Como familia ya habíamos tenido esas conversaciones difíciles de que cualquier escenario era posible. La noche anterior a que él fuera secuestrado tuvimos una llamada telefónica, junto con nuestra hija, y él tuvo que explicarle a Alejandra que iría a un lugar donde no podría tener teléfono y que no podría tener más su llamada de buenas noches.

El trauma es profundo, esta angustia de todos los días, preguntándonos cómo estará, si le estarán haciendo algo… Creo que no hay preparación para sobrellevar las condiciones en las que estamos, sumado también a la situación general del país. Somos sensibles al dolor de la gente, recordemos que hay más de 130 presos políticos; es doloroso ver que más de 100 mil personas han salido a Costa Rica y que miles de nicaragüenses buscan cómo entrar a Estados Unidos.

¿Qué hace usted en los Estados Unidos?

Estamos aquí desde 2018 con mi hija Alejandra de 8 años y mi suegra, que es sobreviviente de cáncer. Hemos compartido vivienda con varios familiares. Durante estos tres años, además de cuidar de ellas, me he dedicado a trabajar para defender la libertad de prensa. No es fácil estar en el exilio, esto le cambia la vida a uno.

¿Qué esperan ustedes con la Ley RENACER?

Nuestro mensaje de advocacy (defensa) con Victoria Cárdenas, esposa de Juan Sebastián Chamorro, ha sido hacer un llamado a la comunidad internacional para que nos auxilien en la demanda de liberación de nuestros esposos y de los presos políticos. Hemos insistido que nuestro llamado es hacia el respeto de los derechos humanos, hemos contado nuestra historia, hemos dado rostro a las cifras y a los informes que reciben. Hemos dicho que cada gobierno, estado, organización, debe usar todos los mecanismos disponibles para hacer entender al Estado de Nicaragua que debe cumplir con los convenios y respetar las leyes.

¿Qué proyectan hacer de aquí a noviembre, previo a las elecciones?

Luego de ver que los siete candidatos que tenían la mayor posibilidad de hacerle frente a Ortega en las elecciones están en casa por cárcel o desaparecidos, no se puede hablar de elecciones legítimas. Entonces este proceso debe ser desconocido por la comunidad internacional. El pueblo nicaragüense sabe que este proceso no tiene ningún tipo de validez. Sin embargo, el derecho al sufragio es importante para el pueblo nicaragüense. No podemos pedir al pueblo que no vaya a votar. Entonces va a haber una intención de voto nulo donde la ciudadanía va a poder expresar su repudio al régimen asistiendo a las urnas electorales, pero al final nuestra demanda será desconocer las elecciones.

Tomado de Infobae