La dictadura cubana amplió el envío de médicos al exterior pese a que el sistema de salud de la isla está colapsado por el COVID-19

La dictadura cubana anunció esta semana que 23 médicos se sumaron a las brigadas que trabajan en Haití y Ghana, en momentos en que el sistema de salud de la isla está colapsado por el aumento de casos de COVID-19.

De ese total de profesionales, 11 integrantes del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias Henry Reeve, fueron enviados a “asistir al pueblo haitiano”; mientras que otros 12 sanitarios se integraron a la Brigada Médica Cubana en Ghana.

Según consignó el portal 14ymedioDidier Álvarez Morejón, al frente de la brigada en Haití, aseguró que a partir del “terremoto y las intensas lluvias” que sufrió la nación, fueron “convocados en muy poco tiempo para ayudar a este país y apoyar también el trabajo” de los sanitarios que se encuentran desde hace tiempo allí.

Cuatro días antes de este anuncio, el propio ministro de Salud de la dictadura, José Angel Portal Miranda, aseguraba que los integrantes de la brigada Henry Reeve “son médicos del mundo, pero son, ante todo, médicos de Cuba. Mujeres y hombres que se distinguen por su solidaridad y amor a la humanidad”. Sus declaraciones fueron a raíz del envío de 37 sanitarios matanceros a Las Tunas y Artemisa para apoyar en la lucha contra el COVID-19.

Sobre los colaboradores en Ghana, el arribo de los mismos se produce luego de la renovación del acuerdo de cooperación de salud entre las dos naciones el pasado 12 de julio.

Portal Miranda dijo el pasado 19 de agosto que, durante un año y medio de pandemia, miles de profesionales cubanos, en 57 brigadas, “han ayudado a 40 naciones a prestar un servicio de salud digno a sus ciudadanos”.

Todo esto ocurre mientras en la isla el sistema de salud está colapsado por el aumento de casos de coronavirus. Es que Cuba vive una paradoja: es el país que lidera la carrera de las vacunas contra el COVID-19 en Latinoamérica, pero los profesionales sanitarios denuncian la desidia del régimen y las precarias condiciones del sistema de salud.

La situación no hace más que empeorar con el paso de los días”, dijo a Infobae el mes pasado el neurocirujano Alexander Pupo, uno de los críticos más prominentes del sistema de salud de la isla. “En Cuba realmente está afectando el COVID-19 junto con otras epidemias, como la de sarna, y la hambruna, que es criminal”, afirmó.

Es un caos total. Aquí todo ha colapsado, el sistema sanitario del país entero está en pleno colapso”, agregó el doctor Manuel Guerra, un obstetra del Policlínico Buenaventura de Holguín, también muy conocido por sus frecuentes denuncias en las redes sociales.

Los casos diarios

Cuba reportó este viernes una ligera disminución de casos diarios de COVID-19 con 7.639, respecto a los 8.509 de la jornada anterior, aunque mantiene elevado el número de muertes al confirmar 82 nuevos decesos.

El Ministerio de Salud Pública (Minsap) informó que 627.311 personas se han contagiado y 4.984 han muerto desde marzo del año pasado cuando detectaron el primer positivo al SARS-Cov-2 en el país.

De los 7.639 casos de ayer, 34 tuvieron la fuente de infección en el extranjero, precisó el Minsap, al reflejar que analizaron 55.138 muestras para diagnosticar los nuevos enfermos.

En hospitales, centros habilitados y domicilios ingresaron 105.128 personas: 47.131 casos activos -138 críticos y 323 graves-, 53.747 con síntomas sospechosos y el resto en vigilancia epidemiológica.

La isla, donde viven 11,2 millones de personas, mostró una de las tasas de incidencia más altas del mundo con 1.207 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos 15 días.

Por provincias, las occidentales Pinar del Río (914) y La Habana (911) concentraron la mayoría de casos, seguida por Holguín (oriente) con 710.

Cuba desarrolla un estudio de intervención sanitaria en las zonas de riesgo con las vacunas Abdala y Soberana 02. Esta última recibió la autorización de uso de emergencia junto con Soberana Plus.

Más de tres millones de personas han recibido hasta el momento las tres dosis necesarias de esas fórmulas contra el coronavirus.

El país no forma parte del mecanismo Covax creado por la Organización Mundial de la Salud para que las naciones de ingresos medios y bajos accedieran a las vacunas, ni tampoco las ha comprado en el mercado internacional.

La isla recibió ayuda humanitaria de Italia

Un avión procedente de Italia con un cargamento de unas 30 toneladas de insumos médicos, equipos y material sanitario para contribuir a enfrentar el COVID-19 arribó el jueves a La Habana.

El donativo destinado al sistema de salud cubano -valorado en alrededor de 1,5 millones de euros (unos 1,7 millones de dólares)- fue coordinado por la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL) y la Agencia para el Intercambio Cultural y Económico con Cuba (Aicec), indicó el portal Cubadebate.

El cargamento se compone de 150 respiradores pulmonares junto con otros equipos médicos, fármacos y material sanitario.

Una movilización promovida entre sindicatos, trabajadores, pensionistas y estudiantes recaudó recursos y compró el material médico, que se entregará principalmente a centros hospitalarios de las provincias occidentales de La Habana y Matanzas, las centrales Cienfuegos y Ciego de Ávila, y Holguín, Santiago de Cuba, Guantánamo en la zona más oriental.

La iniciativa fue organizada bajo el titular “Ayer nos ayudaste, hoy nos toca a nosotros”, en recordatorio de la asistencia sanitaria que prestó la brigada médica cubana Henry Reeve en las ciudades italianas de Crema y Turín durante la primera oleada de la pandemia.

La delegación italiana que trajo el donativo desde Milán tiene previsto apoyar el trabajo de clasificación y distribución de la carga, y también celebrarán encuentros con médicos, artistas y leyendas del deporte cubanos que apoyaron la campaña en Italia y visitarán el Instituto Finlay, una de las instituciones científicas de la isla creadoras de vacunas contra el coronavirus.

Desde finales de julio pasado países como México, Bolivia, China, Venezuela, Jamaica, Nicaragua, Canadá, Vietnam, Panamá y organizaciones solidarias de Estados Unidos han enviado alimentos, equipos y material sanitario para ayudar a paliar el complejo escenario epidemiológico existente en Cuba.

Estas ayudas llegan cuando el país caribeño sufre una aguda crisis económica y un fuerte desabastecimiento de productos básicos y medicinas, agravado ahora por el COVID-19, lo cual generó un creciente malestar que estalló el pasado 11 de julio en una serie de protestas ciudadanas en la isla.

Tomado de Infobae