Inseguridad… ¡Basta de improvisaciones!

El país está de sobresalto en sobresalto. Por un lado, los actos de corrupción, hoy llamados de manera refinada ‘conflictos de intereses’ y por el otro lado, la delincuencia organizada que ha penetrado las instituciones encargadas de prevenir, perseguir y aplicar la Ley.

Y esto no es de ahora, si no de gobiernos anteriores que han agarrado el camino más corto. Si…el camino de no hacer nada. Al darle la espalda a este problema, el crimen organizado ha fortalecido sus tentáculos en los estamentos y entidades judiciales.

Por ejemplo, durante la administración gubernamental de 2014 al 2019, se les pagaba a los pandilleros entre 600 a mil 200 mensual para ‘resocializarlos’, es decir, que se les estimuló… que era mejor no trabajar, ni estudiar y ser emplanillados. Este tipo de política que pagó el bolsillo de los contribuyentes, permitieron que estos grupos fueran creciendo libremente y el detenerlos, era un pecado. Ahora vemos los resultados que de, 80 pandillas, ahora hay más de 300 y en su mayoría con conexiones con grupos criminales en Colombia y México.

El panorama es sombrío y así lo demuestra la última redada donde cayeron miembros del Senan, del Servicio de Protección Institucional, guardias de una agencia de seguridad en el aeropuerto Internacional de Tocumen y una funcionaria del Ministerio Público que tenía unos 4 meses de laborar en esta institución. ¿Quién la nombró? Se descubrió que esta exfuncionaria detenida formaba parte de esta agrupación criminal por su pareja sentimental.

Estamos ante una triste realidad, ya que los últimos GOB han invertido cientos de millones de dólares al presupuesto del Ministerio de Seguridad Pública, pero no así para el Ministerio Público y el Órgano Judicial. Con todo ese dinero, según algunos especialistas, se habría podido rescatar a la Caja de Seguro Social que, en combatir la delincuencia, ya que el dinero se ha gastado y al parecer, de nada ha servido, porque en menos de un mes sean registrado al menos 4 hechos violentos en lugares públicos y a plena luz del día en el corregimiento de San Francisco.   

Nada alentador es lo que ocurre también en Chiriquí, azuero, Veraguas, Coclé y Bocas del Toro. Distrito capital y Colón.  En todos estos puntos, el problema común es el narcotráfico. ¿Qué se está haciendo?

Ni idea… las autoridades solo hablan de que van a combatir el crimen organizado con tecnología y que se están atacando entre ellos… pero las balaceras en las calles son más frecuentes y las balas no tienen nombres, es decir, que a cualquier inocente puede herir y hasta causarle la muerte.

En televisión siguen apareciendo los ‘a$e$ore$’ oficio$o$ que cuando ocuparon algunos cargos en el esquema de seguridad no dieron bola o no tuvieron su mejor actuación. Hoy estas ‘personas’ hablan del mundo ideal… Pero, ¿Cuánto más le va a costar al bolsillo del contribuyente?

Lo cierto es que la sociedad ya está cansada de tantas improvisaciones y de la falta de rendición de cuentas.