No le tembló la mano para golpearla mientras dormía, asfixiarla y tirarla a un tanque séptico #Panamá

¡Salvajismo! Sin piedad la golpeó dormida, asfixió con un cartucho y desnuda la tiró a tanque séptico. “Este ha sido uno de los peores crímenes que he visto en mi carrera como juzgadora”, fueron al menos las palabras de la juez de Garantías Tulia Morelos, en la audiencia de control de garantías contra Félix Solís Vega, a quien se le ordenó su detención provisional y le imputó cargos de Homicidio Doloso Agravado, en la modalidad de Femicidio, en perjuicio de la joven Elizabeth Guillén, de 23 años.

Al banquillo

Un poco retrasada inició la audiencia por la demora en llegar del señalado, Félix Solís, a la sede del Sistema Penal Acusatorio en Plaza Ágora; un hombre con rostro frío, inexpresivo, fue bajado de un patrulla de la Policía Nacional, esposado con las manos atrás y escoltado por dos unidades de la DIJ.

Félix es un hombre de tez morena, cabello canoso, usa lentes, llegó al SPA vistiendo un suéter negro, con el número 105 en su frontal, de igual manera llevaba un pantalón y zapatillas negras, lo único blanco que tenía eran sus medias y caminó varios metros desde donde lo bajaron, para ingresar a las instalaciones, donde iniciaría su procesamiento por el arroz crimen cometido.

Félix, de 58 años, quien es técnico en odontología, fue llevado de inmediato a la sala 5, donde se desarrolló por casi dos horas la audiencia.

La juez Tulia Morelos abrió el acto, presentó a las partes, tanto del Ministerio Público, que estaba representado por el fiscal Marvin Vargas, así como el Defensor Público, quien fue el abogado Manuel Correa, mientras que la víctima estuvo a cargo de Dalys Campines.

A Félix le empezaron a realizar una serie de preguntas de registro, entre ellas el nivel de estudio, destacando que solo había llegado hasta sexto grado y era el propietario de un Laboratorio Odontológico, además de que tenía esposa y una hija.

El Fiscal hizo el relato de lo ocurrido cerca de las 2:00 a.m., del 24 agosto, cuando Félix, con un tubo le dio dos golpes a Elizabeth, quien estaba dormida y desnuda, posteriormente la asfixió, colocándole un cartucho en la cabeza, volvió a golpearla, le amarró las manos y tiró al tanque séptico, pero a los días empezó a sentir el mal olor, por lo que procedió a tirarle cal al tanque y selló con pegamento para que ya no emanara más la pestilencia y así los vecinos no se percataran.

Fueron 36 días que la víctima se mantuvo dentro del tanque, mientras los familiares y amigos angustiosos la buscaban con la esperanza de encontrarla con vida.

En la comunidad de Chepo, los vecinos quedaron asombrados porque jamás imaginaron que en esa casa de color celeste había ocurrido esa crueldad y que el hombre a quien conocían actuara tan frío por tanto tiempo.

De paciente a pareja

Elizabeth y Félix se conocieron cuando ella asistía a la clínica donde él atendía en San Cristóbal de Chepo y desde entonces mantuvieron una relación sentimental.

Esta relación duró mucho tiempo, porque según los familiares y amigos, indicaron a las autoridades, que ella lo visitaba con frecuencia y hasta se quedaba allá.

Pero desde que se reportó su desaparición, Félix, sabiendo lo que había ocurrido, indicaba desconocer dónde había ido Elizabeth.

¿Acorralado?

Amigos de Elizabeth, quienes el 23 de agosto habían conversado con ella, sospecharon de él porque era el último lugar donde supieron que estaba.

A preguntar por la víctima, donde Félix, fueron en al menos 3 ocasiones las autoridades, primero la Policía Nacional, posteriormente la DIJ y por último los Fiscales, quienes el pasado 30 de septiembre llegaron hasta la casa con unidades del Servicio Nacional de Fronteras y ante la presión, confesó sobre el atroz crimen.

Él llevó a las autoridades al lugar y fue cuando ubicaron el cuerpo en estado de descomposición y de cabeza en el tanque. Durante el relato del fiscal, Félix no mostró mayores remordimientos, su rostro se mantenía fresco mientras escuchaba atento.

Sin acuerdo

Una vez el fiscal vargas logró que se legalizara la aprehensión, se imputara cargos, entre las partes intentaron llegar a un acuerdo de pena, ya que Félix se había declarado confeso, pero no tuvo mayores avance.

La Defensa Pública solicitaba que el acuerdo de pena fuera de 23 años de prisión, pero el Fiscal estaba solicitando 27 años, por la forma tan cruel en que se cometió el hecho.

Al no existir ningún tipo de consenso la Juez dio continuidad a la audiencia y procedió a ordenar la detención provisional de Félix Solís, mientras duren las investigaciones, por lo que el Ministerio Público tiene 6 meses para desarrollarlas.

No se descarta que en los próximos días ambas partes consensúen dicho acuerdo para ponerle fin al proceso.