Crisis por el precio de la energía: la UE apunta a las inversiones verdes y para EEUU “todas las opciones están sobre la mesa”

La Comisión Europea (CE), el gobierno de Estados Unidos y distintos organismos se encuentran buscando distintas opciones para abordar las difíciles condiciones de suministro de energía en el mercado mundial.

La CE destacó este jueves la importancia de promover las inversiones sostenibles, incluidas las destinadas a energías renovables, no solo para proteger el planeta, sino también como solución ante los elevados precios de la electricidad.

“Los precios de gas al por mayor casi se han duplicado respecto a hace un año. En contraste, los precios de las energías renovables han permanecido estables. De hecho, incluso han decrecido en años recientes. Así que, en el largo plazo, el Pacto Verde Europeo y las renovables son la solución a los precios crecientes de la electricidad”, declaró la presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, durante la primera cumbre sobre inversiones sostenibles organizada por el Ejecutivo comunitario.

Cada euro invertido en renovables, aseguró Von der Leyen, “ayuda a nuestro planeta y ayuda de igual modo a los consumidores”. “Pero también es una inversión en la resiliencia de nuestras economías, así que tenemos que acelerar nuestro trabajo en el Pacto Verde Europeo para ser más independientes desde el punto de vista energético”, recalcó. Y subrayó que en estas semanas se ve lo “crucial” que resulta “reducir nuestra dependencia de combustibles fósiles”.

La presidenta de la CE puso el acento en la creciente “conciencia climática global”, que, según dijo, ha llevado a la población a cambiar incluso su forma de invertir. “Hace solo diez años, los combustibles fósiles se consideraban una inversión segura y acertada, pero hoy la gente quiere saber que sus inversiones no dañarán el planeta”, resaltó. Añadió que “el mundo necesita inversiones masivas para financiar la transición hacia una economía más sostenible”.

Para lograr “nuestros objetivos climáticos”, que en el caso de la Unión Europea exigen reducir las emisiones contaminantes al menos un 55% para 2030 y alcanzar la neutralidad climática en 2050, será necesario invertir “el equivalente al 2,5% del PIB global cada año solo en sistemas de energía”, detalló.

Recordó que el club comunitario está comprometido a movilizar “al menos un billón de euros en inversiones sostenibles dentro de Europa para 2030″, y señaló que el mercado europeo de bonos verdes tiene un valor de “alrededor de un billón de euros”, el doble que Estados Unidos.

Agregó que la UE y sus Estados ya destinan 25.000 millones de dólares al año a las finanzas climáticas en países de renta baja y media y declaró que ella ha comprometido 4.000 millones de euros adicionales hasta 2027 (más de 4.600 millones de dólares). Aun así, declaró que los objetivos climáticos no se pueden conseguir “solo con iniciativas públicas” y que Europa sola tampoco puede alcanzarlos.

Por tanto, expuso que los “dos grandes desafíos” son cómo atraer más capital a las inversiones sostenibles y cómo conseguir que más países se comprometan con la transición verde. Aseguró que la cumbre del clima COP26, que se celebrará en noviembre en Glasgow (Escocia), “será un momento de verdad para la comunidad global”.

En tanto, el vicepresidente económico de la CE, Valdis Dombrovskis, se comprometió a crear una coalición internacional de ministros de Comercio para garantizar unas relaciones comerciales sostenibles.

En el evento también participó la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, quien dijo que para lograr la neutralidad climática se necesitan “decisiones políticas eficientes y una gran financiación”.

El secretario general de la ONU, António Guterres, afirmó que la COP26 “está a la vuelta de la esquina y las apuestas no podrían ser más altas”, por lo que pidió acciones “decisivas”.

Por su parte, el Departamento de Energía de Estados Unidos (DoE, por sus siglas en inglés) dijo este jueves que “todas las herramientas están siempre sobre la mesa”. El DoE hizo el comentario en medio de dudas sobre si el gobierno del presidente Joe Biden está considerando recurrir a sus reservas estratégicas de petróleo (SPR, por sus siglas en inglés) o buscar una prohibición de las exportaciones petroleras para reducir el costo del crudo.

Los precios del crudo han superado los 80 dólares por barril debido a la recuperación de la demanda mundial de energía desde lo peor de la pandemia de coronavirus y las restricciones de producción por parte de la OPEP.

“El DOE está monitoreando activamente el suministro del mercado energético global y trabajará con nuestras agencias asociadas para determinar si se necesitan acciones y cuándo”, dijo un portavoz.

El Financial Times citó el miércoles a la secretaria de Energía de Estados Unidos, Jennifer Granholm, diciendo que la administración está considerando recurrir al SPR, aunque tampoco descartó una prohibición de las exportaciones de crudo.

Sin embargo, los precios del petróleo volvían a subir el jueves, luego de que un reportero de Bloomberg dijo en Twitter que el DOE no está evaluando usar sus reservas de emergencia “en este momento”, ni buscar la prohibición de las exportaciones petroleras. Una fuente del DoE dijo que el tuit “no es exacto”.

Estados Unidos ha utilizado sus reservas estratégicas en ocasiones, sobre todo después de huracanes u otras disrupciones en el suministro. Desde que puso fin a una prohibición de 40 años sobre las exportaciones de crudo en 2015, Estados Unidos se ha convertido en un exportador importante y no ha abordado el recorte de las exportaciones.

Tomado de EFE y Reuters