No volvamos a cometer el mismo error

La delincuencia anda desatada, muchos siguen sin empleo, las deudas se acumulan, la informalidad se dispara, el COVID-19 aún está entre nosotros, la deuda del país se incrementa al igual que las dudas sobre el uso correcto del subsidio electoral, y para completar este breve rosario de males, la reactivación de la economía se desplaza a paso de tortuga.

Muchos panameños de a pie y que usan la chiva o el Metro, tienen en su abanico de prioridades, llevar algo a su casa, ver cómo pagan los servicios básicos y la educación de sus hijos. Mientras ellos pilan por el ‘afrecho’ o si almuerzan no pueden cenar, muchos políticos sacan provecho de esto para usar su ingenio que les permita seguir llenándose los bolsillos con los impuestos de los contribuyentes.

Una muestra de todo esto, es que ninguna autoridad o representante del GOB a dicho oficialmente que van a promover acciones para acabar o frenar, por ejemplo, que los ‘servidores’ puedan tener doble salario, que se siga abusando de las licencias con sueldo para realizar asuntos personales y que se respete los impuestos del humilde contribuyente que a veces se priva de muchas cosas, como darles lo mejor a sus familiares para poder cumplir con sus obligaciones con el fisco.

Se requiere de estadistas verdaderos que ayuden a llevar al país al sitial que se merece y que los beneficios de esos logros redunden en la población con mejores oportunidades de trabajos, educación, carreteras, entre otros. Eso sería lo ideal, sin embargo, ya no podemos hacer nada, pero esto si nos sirve de experiencia para que en el futuro podamos escoger a los mejores hombres y mujeres para que nos representen dignamente y con orgullo podamos decir, en Panamá tenemos hombres y mujeres que fueron elegidos para servir al país, y no servirse de su posición en detrimento del más necesitado.