‘Plancha’ al político corrupto

Desde hace varias administraciones gubernamentales se viene dando un relajamiento en las pautas que regulan las elecciones. Un relajamiento que van desde personajes aspirando a más de un puesto de elección, desorden con los dineros de los contribuyentes que son usados en el subsidio electoral y la polémica figura del residuo.

Una mutación… que gracias a ese residuo, ayer, hoy, y si no se corrige a corto plazo, en el futuro seguiremos viendo a esta clase de políticos que solo les falta una etiqueta en la frente que digan soy corrupto y la ley no puede tocar.

Esto nos obliga a preguntarnos… ¿Por qué no abanica o promueven que cada aspirante gane su espacio político voto a voto?

Lo cierto es, que gracias al clientelismo y al residuo, hoy tenemos a varios representantes de corregimientos, alcaldes y diputados que repiten, porque tenemos una ley electoral vigente, que permite que gentuza como esta quieran perpetuarse en su curul o en el peor de los casos, heredar su silla para seguir nombrando a familiares y testaferros en ministerios, entidades, en el servicio exterior o ayudar a un amigo para que se gane un ‘contrato’ jugoso.

Lastimosamente tenemos un fiscalizador de las finanzas públicas que solo sirven para esperar los 15 y 30 de cada mes. Y gracias a gentuzas como estas, seguiremos viendo comunidades sumergidas en la pobreza, donde sus pobladores solo ven el crecimiento a través de una TV con señal borrosa o a través de un medio que está al servicio de una u otra corriente política en la ‘papa’. Por lo que en manos de nuestro buen juicio está en votar por el político adecuado y no en aquel que tenga una etiqueta en la frente que lo retrata a cuerpo entero… ‘Soy corrupto y la Ley no me alcanza’.