En la lucha por el poder en la Iglesia, el Papa crearía más cardenales para asegurar a su sucesor

El Papa anunciaría pronto el octavo Consistorio de su pontificado para crear nuevos cardenales, que será decisivo para garantizarle el dominio de los dos tercios del Cónclave que elegirá a su sucesor, frente a las maniobras de sus adversarios en la lucha por el poder en la Iglesia.

El cardenal arzobispo de Nueva York, Timothy Dolan, es el líder de los conservadores que buscan cambiar a fondo la actual orientación reformista que Jorge Bergoglio ha dado a la Iglesia de 1.300.000 millones de fieles.

Hace casi dos años Dolan comenzó a repartir un libro hostil al actual pontífice enviándoselos a todos los cardenales. El título es un programa. Se llama “El próximo papa”. Su autor es George Weigel, uno de los dadores de sangre intelectual del catolicismo muscular tradicionalista, editado por la ultraconservadora Ignatius Press.

Este ataque directo, que naturalmente el cardenal Dolan niega, más la operación que debió sufrir para que le extirparan 33 centímetros de los intestinos por una diverticulitis, demostraron a Francisco que en diciembre es inexorable que cumpla 85 años y que no hay tiempo que perder.

El ciclo final de su pontificado se ha iniciado y seguirá sufriendo las turbulencias que han caracterizado a su pontificado, que el 13 de marzo de 2022 cumplirá nueve años.

En las próximas semanas los vaticanistas estarán más atentos que nunca al Angelus que el Papa recita todos los domingos. No es obligatorio pero sí costumbre que al final de la ceremonia ante la multitud que se reúne en la plaza San Pedro, Francisco anuncie que ha decidido convocar a un Consistorio para más o menos un mes después a fin de crear nuevos cardenales.

Leerá los nombres de los elegidos desde la ventana del estudio pontificio del Palacio Apostólico. El año pasado hizo el anuncio el 22 de octubre y el Consistorio se celebró el 28 de noviembre, con la creación de 13 cardenales, nueve de ellos electores.

La clave: la edad de los cardenales​

La clave está menos en el número de los purpurados que en la edad de cada uno. Los menores de 80 años serán electores en el próximo Cónclave. Los otros recibirán en el Consistorio, que es un consejo de cardenales convocado por el Papa, el mismo birrete rojo, el nombramiento, el anillo y el abrazo del pontífice, pero su cargo es más bien honorífico. Por razones de edad no pueden entrar en el Cónclave.

Pablo VI estableció una norma respetada con mucha elasticidad por sus sucesores, limitando a los menores de 80 años la edad para participar de la elección del nuevo Obispo de Roma y por lo tanto sucesor de San Pedro y Papa de la Iglesia Universal.

Como se sabe, de acuerdo a la doctrina católica es la presencia del Espíritu Santo que sobrevuela invisible e inmaterial dentro de la Capilla Sixtina, donde se elige a los pontífices, la que juega un papel decisivo para inspirar a los cardenales votantes.

De allí que varias disposiciones prohíben a los purpurados intercambiar opiniones sobre la elección del nuevo pontífice. Por eso ha sido tan criticado el abierto gesto del cardenal Dolan de repartir entre los cardenales el libro filosamente titulado “El próximo Papa”.

Pero la verdad es que los grupos que se contienden el poder en la Iglesia anticipan los tiempos, le dan una mano al Espíritu Santo. El heredero favorito de Jorge Bergoglio y sus seguidores es siempre el filipino Luis Antonio “Chito” Tagle, de 64 años, el “pibe de oro” de la Iglesia, ex arzobispo de Manila, “ministro” de la Curia como Prefecto de la Evangelización de los Pueblos, uno de los dicasterios más importantes del Vaticano, que se ocupa de las misiones y maneja un patrimonio enorme.

“Chito” (por Luis) es también presidente de Caritas Internacional, el principal organismo de caridad de la Iglesia.

De buen carácter, espontáneo, con impecable formación teológica en EE.UU., el cardenal Tagle no pudo contener las lágrimas en una conferencia de prensa cuando contó cómo su abuelo materno había debido cuando era niño abandonar China, su país natal, acompañando a su padre que fue buscar una vida mejor para la familia y eligió Filipinas.

“Chito” pidió perdón por su emotividad pero demostró cuánto comprende y defiende a los migrantes pobres. Además confirmó la importancia que es ser de origen chino por parte materna en una Iglesia lanzada a la búsqueda de un modus vivendi con la superpotencia asiática.

No hay que olvidar que Tagle, que había impresionado tan bien a Benedicto XVI. que lo consagró arzobispo de Manila en 2011 y diez meses después lo creó cardenal, figuró como papable pese a su juventud en la lista de candidatos en el Cónclave que eligió al argentino Jorge Bergoglio como Papa Francisco el 13 de marzo de 2013 tras la renuncia de su predecesor, el alemán Josef Ratzinger.

“Chito” Tagle está identificado plenamente con la línea pastoral de renovación reformista de Francisco.

El próximo Consistorio será importante porque de ahora a fines de 2022 serán doce los cardenales que pasarán la dramática barrera de los 80 años de edad que los excluye de los cónclaves. Entre ellos hay seis latinoamericanos. El más conocido es el hondureño Oscar Rodriguez Maradiaga, uno de los integrantes del consejo de cardenales que el Papa argentino nombró en 2013 para asesorarlo.

En la lista de probables nuevos cardenales figuran personalidades de la Curia Romana cercanos al Papa. Como el arzobispo Paul Richard Gallagher, 67 años, el “ministro de Asuntos Exteriores” de la Iglesia. Está también el surcoreano monseñor Lazarus You Heung-Six, 70, prefecto de la Congregación para el Clero, el británico Arthur Rochs,72, “ministro” para el Culto Divino y el nuevo presidente de la Comisión Pontificia para el Estado de la Ciudad del Vaticano, monseñor Fernando Vergez Alzaga, 76, español.

Todos son electores. Si el Papa creara una decena de cardenales menores de 80 años los purpurados nombrados por el actual pontífice llegarían a 76, prácticamente al borde de los dos tercios de 80 necesarios para consagrar al más votado si todos están presentes. En el Cónclave que consagró el 13 de marzo de 2013 a Bergoglio, participaron 115 cardenales. El argentino fue elegido en la sexta votación con 85 votos y el quórum era de 77.

Con frecuencia los elegidos han sido pastores desconocidos a nivel mundial pero apreciados en sus territorios de origen. En sus años de pontificado Francisco ha valorizado así países marginales y lejanos. Han aumentado lo que los italianos llaman “cardenales extranjeros” en perjuicio de figuras italianas y europeas.

Nunca nombró un cardenal francés, por ejemplo. Varias ciudades tradicionalmente cardenalicias en Italia, como el histórico Patriarcado de Venecia, han quedado afuera.

Del total de 120 cardenales electores, once han sido creados por Juan Pablo II y 34 por Benedicto XVI. Los demás fueron horneados por Francisco, que en sus siete consistorios creó 101 cardenales mayores y menores de 80 años.

Tomado de AP

Publicado por Panama Times PTY

Periodistas y comunicadores.

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