Trabajadores del Estado: “Nos están obligando a salir a votar por Daniel Ortega”

Hace unas semanas “Horacio” recibió una visita que él considera de “intimidación”. Dos miembros del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) llegaron a llenar una ficha, en la que le preguntaban su número de teléfono, en qué actividades partidarias ha participado, cuántos militantes viven en su casa y le pidieron que diera sus datos. Verbalmente le insistieron varias veces que “debía ir a votar por el comandante Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo”. 

Esa misma frase también se la han repetido insistentemente sus jefes en el hospital donde trabaja, en Rivas. A varios “los obligaron” a participar en las mesas electorales. “A los que no participamos el día de las elecciones, nos dicen que tenemos que ir a votar, que es algo obligatorio y sobre todo que llevemos a toda nuestra familia”, cuenta. 

La otra “indicación” que ha recibido “Horacio” es que van a “nombrar a un vigilante” en el hospital, cuya tarea es “constatar que todo el personal haya ido a votar”. 

“Al que no vaya a votar lo irán a traer en vehículos de la institución, porque cada una de las instituciones estatales tiene que garantizar que todos sus trabajadores hayan ido a votar. Es algo que ya lo han hecho antes y esta vez estamos advertidos. No te dicen qué te pasará si no lo hacés, pero todos sabemos que nos correrían”, explica. 

Según este médico, la instrucción de ir a votar “lo más temprano posible” se las han hecho llegar a todos los trabajadores del Ministerio de Salud (Minsa). En todos los casos deberán mostrar su dedo marcado con tinta indeleble, mediante una fotografía que deberán enviar a la persona encargada en sus centros de trabajo. 

“Están desesperados por mostrar voto masivo”

“Carmen”, una trabajadora del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) afirma que en el caso de su centro de trabajo la orden ha sido clara: ir a votar es exigido, no es una opción. 

“Si queremos seguir trabajando, debemos ir a votar, pero también debemos garantizar que toda nuestra familia lo haga. Además, hay que acudir desde temprano para que, antes que abran las juntas receptoras de votos, se vean las largas filas como cuando se hacían elecciones en años anteriores”

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Esta mujer originaria de Managua cree que el Gobierno de Ortega y Murillo está “desesperado por mostrar que hay una elección normal y mostrar a nivel nacional e internacional que son reelectos con un voto masivo”. 

Para estos trabajadores, los resultados de las votaciones del próximo 7 de noviembre ya están decididos, tras la encarcelación de 39 opositores, entre ellos siete aspirantes presidenciales, la cancelación de partidos rivales y el control absoluto de los centros de votación. 

“Pero quieren aparentar que serán ganadores con millones de votos y por eso montan este circo electoral y nosotros los trabajadores estatales somos los payasos de esa farsa que pretenden que alguien les crea”, apunta. 

“Andan intimidando para que uno vote”

Dos días antes de las elecciones a “Marvin” lo sorprendió la visita de una muchacha desconocida. Le dejó una esquela que dice “Plan de Movilización Elecciones 2021”. La pequeña hoja tiene su nombre, su municipio, barrio, dirección exacta, Centro de Votación y Junta Receptora de Voto. 

“Estimad@ Compañer@, te invitamos este 07 de noviembre, a votar desde muy temprano en tu Centro de Votación”, indica. 

“Marvin”, de 55 años, ha sido militante sandinista durante casi toda su vida. Ha participado en decenas de actividades partidarias en El Rosario, Carazo. Pero hace más de cuatro años que no se volvió a involucrar en nada. Tampoco lo llegaron a visitar antes. 

“Aún así ellos siguen insistiendo en que uno vaya a votar, aunque la esquela solo llegó a mi nombre y no me dieron para mis dos hijos que anduvieron metidos en las protestas. Ellos saben que uno anda alejado, pero están desesperados queriendo recuperar a toda la gente que ya no los quiere”, reflexiona. 

Él es comerciante y supone que lo contabilizan “como voto seguro” porque nunca rompió formalmente con el partido. “Yo solo me alejé”, expresa. Pero tiene a varios hermanos trabajando para el Gobierno. 

“Estas visitas son una forma de intimidar para que uno vaya a votar, porque a ellos no les importa si uno vota por Daniel (Ortega) o por uno de los otros candidatos colaboracionistas, porque el triunfo ellos lo tienen asegurado, porque ellos mismos cuentan los votos. Lo que quieren es demostrar que la gente no se quedó en su casa”, menciona. 

Sabe que a sus familiares les están exigiendo que vayan a votar y muchos de ellos han llegado a “visitarlo” tratando de convencerlo de que vaya a votar. “Es la forma en que ellos garantizan su trabajo”, expresa. 

UVE controlan votación desde afuera

Una fuente que trabaja para el Estado reveló a CONFIDENCIAL que las Unidades de Victorias Electorales (UVE), encargadas de la vigilancia política en las instituciones públicas y los territorios, están orientando a los empleados públicos a salir a votar temprano. “Eso es lo más importante”, enfatizó. 

Detalló que harán tres cortes de control para verificar si ya votaron. El principal será a las 10:00 a. m., luego a la 1:00 p. m. y el último a las 4:00 p. m.

“Circuló el rumor de que les están pidiendo que se tomen fotos dentro de las JRV o a la boleta marcada, pero eso es falso. Solo se les está orientando que después de votar se tomen una foto con el dedo manchado y la envíen a sus responsables”, afirmó. 

Explicó que sí existe un “mecanismo” para saber por quién votan, que consiste en que los miembros de la JRV ponen un distintivo o marca en las boletas, pero “es algo selectivo, no es para todos”. 

“Lo que se sabe es que los presidentes o primer miembro, tienen la orientación de marcar algunas boletas con una contraseña en la esquina de la hoja, para chequear por quién votó esa persona, pero es una lista más selectiva”, contó la fuente. 

La otra orientación que están “bajando” a algunos trabajadores públicos es que, después de votar, “toda la militancia del FSLN debe estar disponible” para concentrarse en los edificios de las instituciones públicas a partir de las 8:00 p. m. para salir en caravanas a “celebrar el triunfo”.

Organizan “acarreo”

Desde un mes antes de las votaciones, el gobernante FSLN empezó a convocar a trabajadores del Estado y militantes del régimen como “movilizadores” para “garantizar el voto sandinista” que justifique el triunfo de Daniel Ortega y Rosario Murillo en un ambiente de “voto masivo” y “aprobación”, pese a que una encuesta de Cid Gallup realizada en septiembre, reveló que la simpatía del FSLN está en su punto más bajo en los últimos 30 años, con un 8%, y que menos del 20% votaría por Ortega. 

Los “movilizadores” son personas encargadas de sacar a partidarios o simpatizantes de sus casas y movilizarlos hacia sus respectivos centros de votación. Se trata del tradicional “acarreo” que hacen los partidos el día de la votación, pero que, en el caso del FSLN, se ha documentado en elecciones anteriores el uso recursos del Estado, como el tiempo de los empleados públicos, vehículos y combustible de las instituciones.

El abogado Gonzalo Carrión, del Colectivo Nicaragua Nunca Más, afirmó en entrevista con CONFIDENCIAL que la conformación de estos grupos llamados “movilizadores” es una práctica que ha ejecutado el FSLN—desde hace algunos años— para “buscar a la gente a su casa, los trasladan, llevan a personas de la tercera edad, a personas discapacidad, con aquella proyección de conseguir el voto”.

Señaló que este tipo de acciones son parte del proceso fraudulento previsto para el proceso de votación, porque no hay claridad de dónde salen los recursos para movilizar o pagar a toda esa gente. 

“También nos obligan a hacer campaña”

“Alicia”, una profesora de un instituto público de Masaya, explica que hasta dos días antes de las votaciones los reunieron para darles las “indicaciones” sobre el proceso electoral. 

“Nos dijeron que no nos equivoquemos, que ellos tienen vigilancia y saben por quién votaremos y además nos exigen que mandemos foto del dedo manchado antes de las diez de la mañana”, menciona.

Días antes no les habían dicho nada “formalmente”, pero las exigencias en el caso del Ministerio de Educación (Mined) “las dan a última hora”. Comenta que así fue para el proceso de verificación. 

Detalla que en esta semana los obligaron a participar en un pequeño acto de cierre de campaña en el que nos pidieron llevar estudiantes “para que hicieran bailes típicos”. 

“Aunque formalmente no hubo una campaña, nos obligaron a participar en varios actos de proselitismo durante estos meses, aunque no fueron muchos”, dice. 

Hace poco tuvieron que quitar “toda la propaganda del FSLN” que estaba colocada en el colegio porque será un Centro de Votación. “Se han encargado de meter miedo a los trabajadores para así obligarnos a salir a votar, porque saben que si no lo hicieran, muchos no iríamos ni cerca de los lugares de votación”, expresa. 

Tomado de https://www.confidencial.com.ni/

Publicado por Panama Times PTY

Periodistas y comunicadores.

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