#EDITORIAL De presidentes a DICTADORES

La amarga experiencia que viven los venezolanos y nicaragüenses que en vez de tener gobernantes dignos, honorables y respetuosos de los derechos humanos, tienen a DICTADORES que solo piensan en imponer su voluntad a punta de bala y cárcel.

Este domingo más de 4.4 millones de nicaragüenses estaban habilitados para ir a las urnas y elegir entre el continuismo de Daniel Ortega y su querida esposa, doña Rosario, pero las opciones de cambio no se ven en el horizonte, ya que en la otra esquina, el DICTADOR y sus secuaces se encargaron de meter preso a los candidatos que tenían posibilidades de arrebatarle democraticamente y a punta de votos, el poder.

En las últimas horas se multiplicaron las denuncias de persecución y de ‘servidores públicos’ amenazados para que voten por el DICTADOR.

Para muchos analistas, la región está en un punto de ebullición por las conductas arbitrarias de algunos presidentes que han propiciado el despilfarro y atraco de los dineros del contribuyente y por la NULA promoción de leyes que frenen los actos de corrupción.

Desafortunamente con la pandemia, este cáncer de la CORRUPCIÓN ha ganado más terreno porque muchos jefes de gobierno han aprovechando este descontrol para llenarse los bolsillos, a pesar que se vendieron en campaña como ‘el salvador’ y la persona que tendría la fórmula para resolver todos los problemas que aquejan a su pueblo.

Este populismo ha permitido el nacimiento de figuras como Nicolás Maduro y Daniel Ortega… y otros que ya empiezan a construir su carrera por este camino tortuoso para los pueblos.

Esto nos obliga a conocer nuestra historia de terror que en Panamá se vivió durante la DICTADURA de Manuel Antonio Noriega para que no se repita este capítulo oscuro que dejó a muchas personas marcadas por el resto de sus vidas y otros gozando de un dinero malhabido.