Donó el cuerpo de su esposo fallecido para la ciencia, pero se indignó porque lo diseccionaron en un show en vivo

Las víctimas fatales por el covid-19 en el mundo superaron hace poco los cinco millones.

Cada vida que se apaga por el virus es recordada por familiares, allegados y por el personal médico, el cual, haciendo el máximo de los esfuerzos e incluso un poco más, hace lo posible por mantener a la mayor cantidad de infectados con vida.

Por fortuna, miles de millones de vidas se han salvado gracias al proceso de inmunización con las vacunas. Estos biológicos hechos ‘en tiempo récord’ iniciaron un proceso de blindaje poblacional casi a nivel mundial.

La noticia en esta ocasión llega por una víctima fatal del covid-19 que, además, proviene de la población considerada como una de las más vulnerables frente al virus: adultos mayores.

El hombre, tan recordado por lo que hizo en vida –fue veterano de dos importantes guerras en el siglo XX–, causó toda una controversia indirecta con su muerte: su familia decidió donar el cuerpo a la ciencia, sin embargo, nunca les informaron que el fallecido sería parte de una autopsia transmitida en vivo.

El veterano expuesto ante ‘los amantes de lo extraño’

La historia se remonta al 24 de agosto de este año.

Con 98 años, David Saunders, veterano que participó en la Segunda Guerra Mundial y en la Guerra de Corea, dio su último resuello y falleció producto de las secuelas derivadas por el contagio de covid-19.

Elsie Saunders, quien compartió toda la vida con el militar, decidió decirle adiós cumpliéndole el último deseo que tuvo en vida: que su cuerpo fuera donado a la ciencia.

Y todo ocurrió con normalidad: Elsie, en compañía de su familia, hizo los trámites debidos para que el cadáver de su esposo reposara en un centro médico.

Casi dos meses después del fallecimiento, Elsie recibió una impactante noticia: su esposo no terminó en el centro médico y, por el contrario, fue el protagonista de un evento de autopsia transmitido mediante la modalidad ‘pago por ver’.

Resultó que el cadáver de David Saunders, condecorado en vida por su valentía en al menos dos episodios bélicos de su natal Estados Unidos, terminó sobre una mesa en un show en ‘Oddities & Curiosities Expo’, empresa para “amantes de lo extraño, inusual y bizarro”, según su descripción oficial. ‘Oddities’ suele promover espectáculos de terror, “rarezas” y taxidermia.

En esta ocasión la intención fue una autopsia en vivo para quienes pagaran los 500 dólares (casi 2 millones de pesos) que valía el ‘boleto’.

El show bizarro, al parecer, se llevó a cabo con normalidad y los ‘amantes de lo extraño’ salieron satisfechos tras el espectáculo.

Mientras se ‘bajaba el telón’ de la autopsia de David Saunders, la viuda Elsie estaba en su casa tratando de seguir su vida. Extrañaba a su esposo, por supuesto, pero por fortuna contó con el apoyo de su familia para sobrellevar ese largo adiós.

Fue entonces cuando un reportero tocó a su puerta.

Según reseñó el diario ‘The Guardian’, un periodista de la cadena ‘King-5’ contactó a la anciana tras ‘enlazar las pistas’ del show ocurrido en ‘Oddities’.

Elsie, tras conocer la ‘venta’ de la autopsia de su esposo en ‘PPV’, tomó cartas en el asunto y habló con varios medios aclarando la historia y exigiendo una respuesta.

“En lo que a mí respecta, es horrible, poco ético y simplemente no tengo las palabras para describirlo (…) Tengo todo este papeleo que dice que su cuerpo se usaría para la ciencia, nada sobre esta comercialización de su muerte”, contó en entrevista con el medio ‘The Advocate’.

Elsie confirmó que, en primera instancia, quisieron que David reposara en las bóvedas de la Universidad de Louisiana, en Estados Unidos, pero al tratarse de un cadáver que falleció con covid-19 era poco probable que tuviera utilidad científica o académica en el recinto.

 La viuda y su familia contactaron a Med Ed Labs, una empresa privada dedicada a la educación y capacitación médica.

Y en medio del rastreo de la historia, del recogimiento de los pasos del fallecido, empezó el ‘rifirrafe’ entre al menos tres compañías involucradas en la autopsia ‘con público’ no autorizada.

‘The Guardian’ indicó que el procedimiento itinerante de David Saunders ocurrió de la siguiente manera: Elsie lo entregó a Med Ed Labs, el cual lo vendió a ‘Death Science’, una organización también dedicada a la enseñanza necrológica. Desde ‘Death’ se le dio traslado a ‘Oddities & Curiosities Expo’ con el fin de hacer la autopsia en vivo y con espectadores exclusivos.

Ahora bien, las confrontaciones aparecieron justo cuando la historia de Elsie salió a la luz.

‘Oddities’ tomó distancia del caso por medio de un comunicado indicando que proporcionó “una plataforma de venta de entradas para ‘Death Science’, que era el propietario de la clase”.

El centro de ‘los amantes de lo extraño’ dijo, básicamente, que fue el anfitrión de un evento promovido por la organización.

A ‘Death Science’ le llovió ‘otra pulla’: en conversación con ‘King-5’, un administrador de Med Ed Labs dijo que Jeremy Ciliberto, fundador de ‘Death Science’ fue deshonesto sobre su trato con el cadáver.

“Respetamos a nuestros donantes y sus familias, y apreciamos su generoso regalo. Le dije a la Sra. Saunders: ‘Lo siento, estoy de su lado’”, dijo Ciliberto cuando se convirtió en el ‘último eslabón’ de la controversia.

Por el momento, y ya más de dos semanas después del espectáculo no autorizado, Elsie espera que la funeraria encargada le devuelva los restos de su esposo.

Mike Clark, propietario de ‘Church Funeral Services’, compañía que esperaría a David para, por fin, su descanso eterno, se refirió al hecho en entrevista con ‘King-5’ indicando que no sabía el propósito ni de Med Ed Labs ni de ‘Oddities’ ni mucho menos de ‘Death Science’.

“Realmente me entristece que a este caballero (David) no se le haya dado la dignidad y el respeto que se merecía”, concluyó.

Tomado del Tiempo de Bogotá

Publicado por Panama Times PTY

Periodistas y comunicadores.

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