Un abuelo creó una estufa solar para evitar la contaminación

No importa la edad ni el lugar de procedencia; el ingenio de algunas personas no conoce límite y las ganas de ayudar al planeta tampoco. El ejemplo de esto es el gran invento de un abuelo mexicano: una estufa solar. 

La ciudad de México se rindió a los pies de Don Maximino Antonio Piedad, un abuelo de 71 años que inventó una cocina-estufa solar con materiales reciclados. 

El objeto es muy funcional: sirve para cocinar, hace de estufa y contribuye con el medio ambiente. Un video del buen hombre mostrando su chiche dio incansables vueltas por las redes y generó un boom en la audiencia, que se dispuso a ayudarlo para que él, a su vez, pueda ayudar a quienes lo necesitan en este complicado contexto.

¿Cómo funciona el invento? Se trata de una antena de televisión colocada en la parte inferior (como si fuera una mesita) a 50 centímetros de una parrilla que se ubica por sobre ella. El calor proveniente del sol choca contra la antena y calienta lo que está arriba. Muy simple. Maximino, por ejemplo, calienta sus pollos y el agua del café, su bebida preferida. 

Tal como aquella persona que creó la famosa bebida cola o la que ideó la receta de las famosas hamburguesas del payaso, existe una técnica especial, cuasi secreta, que Maximino conoce como nadie. En una nota que le dio a Uno TV, el hombre asegura saber en qué punto exacto de altura ubicar la antena de la estufa-cocina y hacerla funcionar mejor.

¿Cómo se le ocurrió? Al inventor se le prendió la lamparita un día que durante una marcha vio a un grupo de personas intentar diseñar un extraño objeto con una rueda y un espejo. Curioso, el señor se acercó a esa gente y preguntó qué estaban haciendo. Le dijeron que estaban intentando calentar comida.

El objetivo de Maximino, además de ayudar a quienes lo necesitan, es que su invento circule por los medios. Asegura que con los fondos que reciba por su iniciativa intentará producir otras estufas y enseñarle a las personas con menos recursos a reducir la contaminación. 

El invento cuesta 200 mil pesos mexicanos (casi 42.600 pesos argentinos) y, aunque el abuelo no recibió tantos pedidos, ya envió ejemplares a clientes de diferentes regiones de México e incluso de Arizona y California, Estados Unidos.

El hombre del momento en México nació en Amatitla Santiago, en Tamazunchale, San Luis Potosí. Nunca fue a la escuela y recién aprendió a hablar español a los 20 años (solo hablaba náhuatl), cuando llegó a la capital de su país con el objetivo de encontrar trabajo.

Actualmente, Maximino se dedica a vender las descritas cocinas-estufa y está asentado en una vivienda ubicada cerca de la Central de Abasto en Ecatepec, Estado de México. 

Tomado de https://www.clarin.com/