Guerra entre la disidencia de las FARC. El Paisa y Romaña, asesinados en Venezuela

El ministro de Defensa de Colombia informó que dos de los principales comandantes de las ex – FARC, El Paisa y Romaña, fueron asesinados a tiros en Venezuela. Con ellos, ya son tres los últimos exlíderes de las FARC muertos en el país vecino en 2021.

Hernán Darío Velásquez Saldarriaga, alias “El Paisa” y Henry Castellanos Garzón, alias «Romaña«, fueron reportados muertos en distintos hechos al oeste de Venezuela, en la frontera con Colombia, según confirmó el ministro de Defensa colombiano, Diego Molano, el 8 de diciembre. Molano no especificó los lugares en Venezuela donde murieron los cabecillas.

Ambos hombres eran comandantes de alto rango que se desmovilizaron con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en 2016, pero tres años después volvieron a las armas como parte de la Segunda Marquetalia, una fuerza disidente de las FARC dirigida por Luciano Marín Arango, alias «Iván Márquez«.

«Por información de inteligencia se conoce que alias El Paisa y Romaña, dos de los más atroces símbolos del mal que azotaron a Colombia, cayeron en suelo venezolano», dijo Molano en una entrevista. Además, añadió que un aislado Iván Márquez tendrá que rendirse o «terminará neutralizado o en lo que terminaron sus delincuentes compañeros en Venezuela».

Los primero reportes sobre la muerte de El Paisa fueron el 6 de diciembre de fuentes no identificadas, a quienes los medios colombianos describieron como fuentes de alto rango de organismos de inteligencia y de los ejércitos de Colombia y Venezuela, según un recuento de BBC Mundo sobre los rumores de su deceso.

Según el medio colombiano Caracol, El Paisa fue abaleado en una emboscada del Frente Décimo, otra disidencia de las FARC que se enfrenta a la Segunda Marquetalia en Apure.

Luego, el 7 de diciembre, otros informes no confirmados de los medios colombianos sugirieron que Romaña también habría muerto en el mismo ataque.

Según el medio Semana, «se trata de un ajuste de cuentas de narcotraficantes que pusieron en marcha un plan para eliminar a los excomandantes de las FARC que forman parte de la Nueva Marquetalia».

Análisis de InSight Crime

La muerte de El Paisa y Romaña es otro contundente golpe a la Segunda Marquetalia, cuyos comandantes anunciaron la formación de la disidencia e hicieron un nuevo llamado a las armas hace dos años.

Sus muertes llegan varios meses después de la caída de Seuxis Pausias Hernández Solarte, alias “Jesús Santrich”, otro excomandante de las FARC, que hacía parte de la cúpula de la Segunda Marquetalia. Santrich también fue abatido en territorio venezolano. 

La Segunda Marquetalia se ha visto enfrentada a otra disidencia de las FARC en la zona fronteriza de Venezuela, una región de gran importancia para el tráfico de drogas. Ese grupo es el Décimo Frente, parte de las disidencias comandadas por Miguel Botache Santillana, alias «Gentil Duarte.

El Décimo Frente ha desplegado una enorme fuerza en Apure, manteniendo a raya los ataques de sus rivales criminales y de las fuerzas del gobierno venezolano. Ese enfrentamiento fue el tema de una reciente investigación de InSight Crime.

Si el Décimo Frente fue el responsable de la muerte de El Paisa, se infiere que la Segunda Marquetalia falló en una de sus metas más importantes: unir las distintas facciones disidentes, que InSight Crime ha catalogado como ex-FARC Mafia.

El Paisa fue una figura legendaria en las FARC. Se unió a las filas del ejército guerrillero a los 19 años de edad, después de estar bajo la tutela del Cartel de Medellín, con Pablo Escobar.

Cayó preso en 1989, cuando lo sorprendieron en una operación en la que negociaba el intercambio de cocaína por miles de rifles y morteros. Posteriormente, asumió el mando de la primera «columna móvil» de las FARC, un grupo élite de combatientes armados, cuya tarea era la protección de la cúpula guerrillera.

El Paisa fue uno de los responsables de las acciones más violentas y trágicas protagonizadas por las FARC durante el conflicto, entre las que se incluyen el homicidio de Diego Turbay Cote y su familia en 2000, la sonada toma del edificio Miraflores en 2001, y el secuestro de un vuelo comercial en el que viajaba el opositor político Jorge Gechem. A esto le siguió la explosión de un vehículo bomba en el Club El Nogal en Bogotá en 2003 y el secuestro de 12 diputados del Valle del Cauca, suroeste de Colombia, en 2007.

Posteriormente dirigió la columna Teófilo Forero de las FARC, una fuerza especial que infligió tanto daño que el gobierno colombiano creó una unidad especial para combatirlo a él y a sus subordinados. El Paisa también tuvo un rol destacado en las actividades de narcotráfico del grupo, ya que protegía cultivos de coca y prestaba servicios de seguridad para cargamentos de drogas.

Aunque inicialmente expresó reservas sobre el proceso de paz, terminó participando en él, al unirse a la delegación negociadora del grupo en La Habana en 2016. Dos años después, huyó de un campamento de reintegración y no reapareció hasta el anuncio de la Segunda Marquetalia en 2019.

Romaña tenía una reputación similar. Estuvo bajo la protección y fue discípulo de por Jorge Briceño, alias’ Mono Jojoy», segundo al mando de las FARC en su momento.

En la década de 1990, dirigió el Frente 53 de las FARC, que operaba entre la capital, Bogotá, y Villavicencio al sureste. Como líder de este grupo, Romaña habría ordenado el asesinato de policías y soldados. También hizo ejecutar a tres turistas extranjeros bajo sospecha de espionaje en 1999, lo que hizo que los Estados Unidos exigieran su extradición.

También desarrolló la práctica de secuestrar víctimas aparentemente al azar y retenerlas como rescate, una economía criminal tan lucrativa para las FARC que se hizo conocida como «pesca milagrosa».

En 2014, se unió a la delegación de las FARC en Cuba para entablar conversaciones de paz con el gobierno colombiano. Después del acuerdo de paz de 2016, Romaña fue asignado para supervisar los esfuerzos de desmovilización en el municipio sureño de Tumaco, departamento de Nariño.

Sin embargo, para 2019, había desaparecido hasta que resurgió en agosto de ese año, junto con varios de sus viejos camaradas para declarar un retorno a las armas y la fundación de la Segunda Marquetalia.

Con estas muertes el alto comandante «Iván Márquez» quedó como el único de los principales líderes del grupo, debilitando gravemente cualquier posibilidad de que este se establezca como el verdadero heredero de las FARC.

Tomado de https://es.insightcrime.org/

Publicado por Panama Times PTY

Periodistas y comunicadores.

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