Declaran culpable a la expolicía Kim Potter por muerte a tiros de afroamericano Daunte Wright en medio de intento de arresto

La oficial de la policía Kim Potter fue hallada culpable este jueves por un jurado en Minnesota de homicidio involuntario en primer y segundo grado por la muerte a tiros del joven afroamericano Daunte Wright reportada el 11 de abril pasado.

El panel llegó al veredicto de culpabilidad en todos los cargos la tarde de este jueves luego de unas 27 horas de deliberación y casi cuatro días de labores.

Potter, que se había declarado no culpable de las acusaciones, le disparó al joven de 20 años en medio de una parada de tránsito e intento de arresto en Brooklyn Center.

Potter, de 49 años, llevaba 26 en la Policía. El primer cargo por el que resultó culpable acarrea una pena máxima de 15 años de cárcel y multa de $30,000 dólares, mientras que el segundo implica 10 años de prisión y multa de $20,000 dólares. Sin embargo, como la exagente no tiene historial criminal, las guías de sentencia recomiendan entre 6 a 8.5 años de cárcel.

La convicta mantuvo la compostura en todo momento y se le veía tranquila.

Agente alegó que confundió la pistola “Taser” con su arma de fuego

En su defensa, Potter argumentó que confundió su pistola “Taser” con el arma homicida. Parte de los cuestionamientos de los fiscales fueron en la dirección de las diferencias entre las armas en cuanto a tamaño, forma y peso.

En su testimonio en la Corte del condado Hennepin, en el que se le vio llorando, la exagente declaró que no quería lastimar a nadie. La mujer, además, dijo recordar cuando gritó insistentemente la palabra “Taser” en referencia a la pistola que iba a utilizar antes de que se diera cuenta que le había disparado al joven con el arma de fuego.

Incluso, el jefe de la policía de Brooklyn Center en ese momento, Tim Ganno, catalogó de accidental el ataque durante la parada de tráfico cerca de Minneapolis.

En las imágenes se ve cómo tres agentes se aproximan al vehículo de Wright y uno de ellos intenta esposarlo. Wright se resiste, inicia un forcejeo y, es entonces, cuando la policía saca su pistola y grita a modo de aviso: “¡Taser! ¡Taser! ¡Taser!”.

De repente, se oye un disparo y la agente exclama: “Le he disparado”.

Los agentes detuvieron a Wright porque el vehículo en el que se encontraba no tenía algunos papeles en regla.

Cuando los oficiales le solicitaron su identificación, se percataron que Wright tenía una orden de arresto pendiente por posesión de un arma de fuego, por lo que intentaron detenerlo. En ese momento, el joven trató de meterse nuevamente en el vehículo y ahí fue cuando le dispararon.

El caso desató múltiples protestas no solo en Brooklyn Center sino en otras partes de Minnesota y más allá del estado.

El incidente cobró mayor relevancia ya que en el mismo estado ya había iniciado (en marzo) el juicio contra el expolicía de Minneapolis, Derek Chauvin, por el asesinato del también afroamericano George Floyd en medio de una detención que culminó con una sentencia de 22 años y medio de prisión. Chauvin mató a Floyd por asfixia tras presionar su rodilla contra el cuello de la víctima durante más de nueve minutos. 

Tomado de eldiariony.com