“Chineo”: la aberrante “costumbre” de la que son víctimas niñas en comunidades indígenas de Argentina

Tristemente, a pesar de vivir en pleno siglo XXI, seguimos viendo actos atroces cometidos en contra de las mujeres, sin importar su edad, su condición económica o clase social, los cuales cobran la vida de cientos de ellas al año.

Tristemente en Argentina, diversos medios de comunicación así como Organizaciones No Gubernamentales (ONG’s), en algunas comunidades rurales e indígenas los hombres que radican en ellas llevan a cabo una mala praxis denominada “salir a chinear”, que como explica la actriz y comediante Flor de la V en una columna publicada en el diario online pagina12.com.ar consiste en que los hombres salen en grupo o “manada” para perseguir, asechar a una niña o adolescente, tomarla del cabello para arrastrarla hacia el monte, en donde abusan sexualmente de ella de forma reiterada para luego dejarla a su suerte.

Debido a las lesiones que la agresión suele causarles a las menores de edad, varias de ellas pierden la vida.

Justamente, de la V denunció en su columna lo ocurrido con una pequeña de tan solo 12 años identificada únicamente como Pamela, quien era originaria de Tartagal, una pequeña comunidad indígena wichí, perteneciente a Salta, perdió la vida por esta costumbre.

Según información proporcionada por la ONG, “Ayuda a los pueblos originarios”, en el caso de esta pequeñita solo ha sido detenido un joven de 17 años, quien se declaró culpable del crimen pero no quiere dar el nombre de los otros 4 participantes de tan aberrante acto.

Familiares y amigos de Pamela piden exigen que se haga justicia en este caso.

De hecho, la ONG citada anteriormente denuncian que en particular, las niñas y jóvenes wichís viven una dura realidad debido al entorno de precariedad y violencia en el que se desarrollan. También aseguran que muchos habitantes de esta región en Argentina han externado su preocupación respecto al “chineo”; sin embargo, la víctima o sus familiares no son escuchados y por lo tanto, no denuncian el acto pues las autoridades lo justifican argumentando que se trata de una “práctica cultural”.

Niñas y jóvenes que han sido víctimas de estos abusos grupales indican que se les obstaculiza la posibilidad de contar con el anticonceptivo de emergencia, así como con los exámenes o los tratamientos para prevenir enfermedades de transmisión sexual, de las cuales ellas tienen total desconocimiento.

Otra cosa que denuncia la comunidad wichí es que, en los hospitales o salas de estas localidades, les niegan un diagnóstico en el que conste que han sido violadas, para evitar que sigan intentando denunciar.

También se sabe que varias menores de edad que han sufrido del chineo han perdido la vida por complicaciones durante el embarazo o en el parto.

Este delito está tipificado en el Código Penal de Argentina como violación con acceso carnal y, en muchos casos, asesinato; desafortunadamente pareciera que nadie hace nada respecto a este terrible mal.

Tomado de eldiariony.com