Condenan a 25 años de cárcel a hombre de Miami por torturar, violar y esclavizar a una mujer y a una adolescente

 El residente de Miami, Julius Mozie, pasó de ser un simple cliente de prostitutas a proxeneta, y más tarde se convirtió en traficante sexual entre el 2018 y el 2021. Con el tiempo, Mozie terminó controlando a dos mujeres y una adolescente de 16 años, mediante golpizas, violaciones y su “cámara de torturas”. Algunas de sus torturas, Mozie las grabó en video.

Las abrumadoras pruebas en su contra hicieron que Mozie, de 32 años, se declarara culpable en una corte federal de Miami de conspiración para cometer tráfico sexual, y de tráfico sexual con una menor de edad mediante coerción. Mozie, que utilizó para sus fines hoteles en Hialeah y en Miami Springs, fue sentenciado a 25 años de cárcel.

La cómplice de Mozie, Michelle Stubbs, residente de Miami, y de 30 años, recibió una condena de cinco años y 10 meses de prisión, tras declararse culpable de los mismos cargos que Mozie. Mozie debía terminar una sentencia de dos años de libertad provisional el 27 de agosto, luego que fue hallado culpable en el 2020 de robo a mano armada en el Condado Miami-Dade. Poco después de haber comenzado su libertad provisional en el 2020, Mozie inició su carrera como traficante sexual.

 VIOLACIÓN POR PARTE DE LA ‘GERENCIA’

Toda la información que sigue se ha tomado directamente de declaraciones hechas por Mozie y por Stubbs, la admisión de hechos que acompaña a una declaración de culpabilidad. Mozie conoció a Stubbs en el 2018, cuando respondió uno de sus anuncios en internet de sexo por dinero. En septiembre de 2020, empezaron a trabajar juntos en el negocio personal de prostitución de Stubbs, y Mozie comenzó a apoderarse de parte del dinero que Stubbs ganaba a fines de septiembre o inicios de octubre del 2020. Stubbs se anunciaba en el portal Megapersonals, que exigía que el portador de la cuenta enviara una fotografía donde mostrase su licencia de conducción.

Después que la página web rechazó a Mozie, una mujer que Stubbs conocía, le vendió una foto suya a Mozie para de este modo, poder inscribirse en el portal.

El aspirante a proxeneta buscó en Megapersonals a mujeres que, según su olfato, serían fáciles de controlar, y luego las encontró como un entrenador de football universitario rastrea a una futura estrella estudiantil.

“El método de reclutamiento de Mozie comenzaba conociendo a una chica, y llevándola a un hotel durante varios días, donde la trataba como si fuera su novia”, según aparece en la admisión de hechos de Stubbs. “Mozie utilizó un hotel de Hialeah para someter a la mujer, llamada en documentos judiciales la “víctima adulta”. Comenzó a trabajar como su proxeneta en diciembre de 2020.

El Día de Nochebuena de ese año, la abuela de la muchacha de 16 años, la reportó desaparecida. De qué forma Mozie encontró a la víctima no se sabe con certeza. La llamaba “la chica perfecta”, su resumen para alguien joven que podía manipular como una marioneta.

Stubbs trató de encontrar la secundaria a la que la jovencita (llamada “víctima menor” en los documentos judiciales) asistió, pero Mozie le quitó su teléfono inteligente antes que pudiera hacerlo. Sin embargo, pudo encontrar una publicación donde se señalaba que la víctima menor era una adolescente desaparecida.

Llegado este momento, “Stubbs cambió de entregar los actos sexuales a la “gerencia”, cuando la “víctima menor” se sumó al grupo”, se señala en la admisión de hechos de Stubbs. El hecho de estar en la “gerencia” no libró a Stubbs de los abusos que Mozie usó en su “cámara de torturas” para exigir obediencia cuando no seguían sus instrucciones. Como parte del castigo, Mozie le lanzó café a Stubbs en la cara, y la obligó a que le hiciera el sexo oral”, según el documento. La “víctima adulta” también fue golpeada en la “cámara de torturas”, y quedó grabada en video. Mozie abusó de la “víctima adulta” durante cerca de una hora, esposándola, pegándole, torturándola con agua, y orinando sobre ella.

EL CIERRE DE NEGOCIOS

Un anuncio en internet donde se decía que se utilizaban “imágenes sexualmente explícitas” para hacerle promoción a sus servicios sexuales, alertó al Centro Nacional de Menores Desaparecidos y Explotados el 15 de febrero de 2021. Un agente encubierto de la policía le envió un texto al anuncio ese día y al siguiente, y accedió a pagar $150 por una sesión de media hora de “servicio total” (que comprendía una felación y sexo vaginal) con la chica de 16 años en un hotel de Miami Springs. Cuando el agente encubierto y otros agentes llegaron al hotel, vieron a una mujer y a una jovencita afuera de la habitación 801. Luego, la chica se dirigió a la habitación 807.

El agente encubierto fue a la habitación 807 como se le había indicado, donde encontró a la “víctima menor”. Uno de los agentes que lo acompañaban, habló con la mujer que estaba en la habitación, la “víctima adulta”. Las dos habitaciones estaban a nombre de Mozie y ambas víctimas dijeron que Mozie traficaba sexualmente con ellas. Mozie obigó a la “víctima menor” a tener sesiones de sexo de 15 minutos con hombres.

Las cámaras no mienten. En cámaras de vigilancia del hotel aparecen Mozie, Stubbs y la “víctima menor” cuando llegaban al hotel en un Kia todoterreno de color negro. El celular de Stubbs tiene infinidad de fotos de la “víctima menor” en “poses lascivas” que se usaron en los anuncios de internet. De igual modo, hay fotos y videos de Mozie empuñando una pistola semiautomática de color plateado, y “haciendo ostentación de grandes sumas de dinero”.

Tomado de https://www.elnuevoherald.com/