El FBI y la Guardia Civil española incautaron en Mallorca el yate de un oligarca ruso cercano a Vladimir Putin

Las autoridades españolas incautaron en las islas Baleares (este) el yate de un magnate ruso cercano al presidente Vladimir Putin y objeto de sanciones de Estados Unidos, según informó este lunes la Guardia Civil española.

La operación la llevaron a cabo en Palma de Mallorca agentes de la Guardia Civil y de las agencias estadounidenses del FBI y el HSI (Homeland Security Investigations), como resultado de una comisión rogatoria estadounidense, precisó el cuerpo policial español en un comunicado.

Bautizado “Tango”, este yate de 78 metros de eslora, cuyo valor se estima en 90 millones de euros, es “propiedad del multimillonario ruso Viktor Vekselberg”, dueño del Grupo Renova, con sede en Moscú, un conglomerado que abarca metales, minería, tecnología y otros activos.

Washington anunció a principios de marzo la creación de una unidad de investigación encargada de rastrear confiscar bienes de lujo de los oligarcas rusos que se encuentran bajo sanciones.

Entonces, el presidente estadounidense Joe Biden prometió apoderarse de sus “yates, apartamentos de lujo y aviones privados”.

Se trata de “la primera incautación de una propiedad de un individuo sancionado con lazos estrechos con el régimen ruso. No será el último”, aseguró el secretario estadounidense de Justicia, Merrick B. Garland, en un comunicado de su ministerio.

“La acción de hoy deja claro que los oligarcas rusos corruptos no pueden eludir las sanciones para vivir una vida de lujo mientras los ucranianos inocentes sufren”, añadió su adjunta, Lisa O. Monaco, en el mismo comunicado.

Los agentes españoles y estadounidenses se hicieron con documentos y dispositivos informáticos para “corroborar la identidad de su propietario real”, ya que la embarcación “tiene bandera de las Islas Cook y está registrado a nombre de una sociedad radicada en las Islas Vírgenes Británicas, que a su vez está administrada por sociedades de Panamá”.

“Todo ello siguiendo una compleja trama financiera y societaria para ocultar la verdadera titularidad real del mismo”, asegura el comunicado.

“Si bien hasta el momento Vekselberg, persona muy próxima a Vladimir Putin, no se encuentra sancionado por la Unión Europea (UE), sí que lo está por el Departamento del Tesoro (OFAC) de Estados Unidos”.

Ahí “se le investiga por fraude fiscal, blanqueo de capitales y falsedad documental en relación precisamente con la ocultación de la propiedad real de este yate de lujo para tratar de evitar las sanciones”.

Vekselberg integra una lista de siete oligarcas rusos próximos al Kremlin, sancionados en abril de 2018 por Washington, que les acusa de haber participado en ataques de Rusia a las democracias occidentales. En marzo de este año, volvió a ser sancionado poco después de que comenzara la invasión de Ucrania. Vekselberg también ha sido sancionado por las autoridades británicas.

Tras la imposición de sanciones, el magnate, con domicilio en Suiza, redujo su participación en numerosas sociedades industriales.

Este es el cuarto yate incautado en España desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania el 24 de febrero. Se sospecha que los otros tres pertenecían a multimillonarios cercanos al poder y sancionados por la Unión Europea.

Por su parte, el Gobierno de Estados Unidos advirtió que la incautación del yate de Vekselberg es “solo el comienzo” de las acciones que este país y sus aliados van a hacer para castigar a quienes apoyan la “tiranía” de Moscú con el objetivo de lucrarse.

“A aquellos que han ligado sus fortunas a un régimen brutal, la acción de hoy es un mensaje de que todos los países defensores del Estado de derecho nos dedicaremos a separar a los oligarcas de sus lujos”, apuntó el Departamento de Justicia en un comunicado.

En su rueda de prensa diaria, la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, defendió la eficacia de la medida frente a las preguntas de los medios de comunicación cuestionándose si estas incautaciones sirven de algo.

Psaki señaló que los decomisos son una de las “muchas medidas” que se están tomando y con las que se busca que la economía de rusa siga “cayendo en espiral”.

Además, consideró que todas estas acciones, junto con las demás medidas de presión económica, van a tener efectos también a largo plazo y los oligarcas rusos, que están siendo “aislados” del resto del mundo, están entendiendo las consecuencias de dicho aislamiento.

El Departamento de Justicia insistió en que acciones como esta son solo el comienzo de los trabajos de su grupo especial dedicado a perseguir a los oligarcas rusos, y una muestra de su compromiso de hacer responsables a todos aquellos que con su “actividad criminal” fortalecen al Gobierno ruso en esta “guerra injusta” contra Ucrania.

Es la primera vez que el gobierno estadounidense incauta el yate de un oligarca desde que el secretario de Justicia Merrick Garland y la secretaria del Tesoro Janet Yellen formaron la fuerza especial conocida como REPO -acrónimo en inglés de élites, apoderados y oligarcas rusos- como un esfuerzo para implementar las sanciones luego de que Rusia invadiera Ucrania a finales de febrero.

Vekselberg tiene lazos desde hace años con Estados Unidos, donde tiene permiso de residencia permanente y viviendas en Nueva York y Connecticut. El magnate, nacido en Ucrania, construyó su fortuna en los sectores del aluminio y el petróleo tras la caída de la Unión Soviética.

Vekselberg también fue interrogado en la pesquisa del investigador especial Robert Mueller sobre las interferencias rusas en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016, y ha trabajado de cerca con su primo estadounidense, Andrew Intrater, que dirige la firma de inversiones Columbus Nova, con sede en Nueva York.

Tomado de Infobae