Muere hombre de Arkansas que despertó milagrosamente de un coma de 19 años después de un accidente en 1984

Un hombre de Arkansas que despertó de un coma en el que se mantuvo durante 19 años tras un accidente automovilismo murió luego de permanecer paralizado desde 2003.

Terry Wayne Wallis, de 57 años, quien saltó a la fama como “El hombre que durmió 19 años”, falleció el pasado martes rodeado de sus amigos y familiares a falta de una semana para cumplir los 58 años, informó Daily Mail.

Wallis, oriundo del pueblo de Big Flat, en Arkansas, sufrió un accidente automovilístico que lo dejó en cama por prolongado tiempo. Durante los hechos, conducía su camioneta antes de que patinara de un puente y se hundiera en un arroyo, colisión que mató a un pasajero. Fue encontrado inconsciente y las autoridades señalaron que la camioneta se estrelló cerca de una barandilla tras caer casi 25 pies.

El accidente, que lo dejó tetrapléjico y en coma, ocurrió solo seis semanas después del nacimiento de su hija Amber, en julio de 1984.

Pasado un año del accidente, el estado de coma de Wallis se estabilizó, por lo que los médicos aseguraban que estaría en coma permanentemente.

Sin embargo, tras todas las expectativas médicas, Wallis despertó milagrosamente y comenzó a hablar. Le pidió a su madre su bebida favorita.

Ante la sorpresa de los expertos, su cerebro se reconectó por sí mismo tras el choque. Comenzó diciendo palabras simples como “mamá” y “leche”, pero luego su estado evolucionó hablando con oraciones completas hasta el punto de recuperar la capacidad del habla.

Pese a poder recuperar la capacidad de hablar, solo pudo mover ciertas partes de su cuerpo, quedando discapacitado permanentemente como parte de las secuelas del accidente.

Un análisis cerebral en el Centro Médico Weil Cornell, en la ciudad de Nueva York, desarrolló la hipótesis de que su cerebro reconectó las neuronas que estuvieron intactas y formó nuevas conexiones para sortear las áreas dañadas.

Entretanto, el obituario de Wallis resaltaba que disfrutaba escuchando música en vivo, comiendo cualquier cosa en cualquier momento. Le encantaba la Pepsi y tenía “un maravilloso sentido del humor”.

Al hombre de 57 años le sobreviven su esposa Sandi, su hija Amber y sus abuelos.

Tomado de https://eldiariony.com/