Por qué el rostro y la huella de un ser humano hoy valen más que el efectivo

Continuando con el especial sobre los pagos invisibles, es relevante hablar específicamente de los pagos biométricos, o transacciones con la cara o la huella dactilar.

Hace 50 años un trozo de cartón con números impresos revolucionó la forma de pago de la gente. Hoy, aunque el efectivo se sigue usando, se habla de transacciones digitales para ahorrar tiempo y costos.

Así las cosas, el futuro de los pagos digitales se anuncia con soluciones diseñadas para ser “simples, convenientes y seguras”, explica Daniel Aguilar, vicepresidente de Desarrollo de Negocios de Veritran para América Latina.

“La digitalización de los pagos se llama pagos invisibles, así como la posibilidad de realizar transacciones utilizando la cara, llamados pagos biométricos, que prometen ser la próxima tendencia mundial”, afirmó el experto. Pero, ¿de qué habla? A continuación, se explicará qué son los pagos biométricos y por qué son el futuro tanto en la banca digital como en el uso de aplicaciones.

Qué son los pagos biométricos y cómo funcionan

En la actualidad, los usuarios demandan patrones de compra cada vez más sencillos y naturales, como apuntar comandos de voz o mostrar el rostro frente a la pantalla de un celular.

Para ello, los pagos biométricos brindan mayor seguridad y mejoran la experiencia del usuario, ya que autentican rápidamente las transacciones utilizando características únicas analizadas por la tecnología, sin vulnerar la identidad del cliente.

La biometría permite comparar las características físicas y de comportamiento de un individuo, y se aplica a la banca digital, sirviendo para confirmar la autenticidad de una transacción mediante acciones muy sencillas, tan sencillas como utilizar la huella dactilar o mirar a la cámara.

“La biometría facial no te guarda una foto de tu rostro. Guarda ciertos puntos de la cara, para luego realizar un face match y comparar 3D con 3D. Para que la tecnología pueda identificar que eres tú realmente, depende de las políticas de cada país. En México por ejemplo, la regulación hace leer un texto para poder autenticar que la persona quien hará una acción es quien dice ser. Asimismo, se usa los típicos métodos que ponen un punto al usuario, lo comienza a mirar y listo. Hay muchas variaciones, dependiendo de cada país”, explicó a Infobae.

Beneficios de usar pagos biométricos

1. Conveniencia

La tecnología de pago biométrico permite a los consumidores determinar su identidad de forma rápida, fácil y sencilla. Con una tarjeta biométrica con lector de huellas digitales, el individuo solo tiene que estar físicamente presente para realizar una compra, no se requiere ninguna otra información.

2. Más seguro

El uso de facilidades biométricas de pago brinda mayor seguridad a clientes y bancos, gracias a la singularidad de las características biométricas de cada individuo.

Antes de autorizar el pago, la tarjeta compara la huella dactilar del usuario presentada al escáner con los datos de referencia almacenados de forma segura en la tarjeta.

Si la tarjeta se pierde o es robada, no se puede retirar ni usar, incluso para pagos sin contacto de bajo valor.

3. Reducir el trabajo administrativo

Los bancos incurren en costos administrativos significativos cuando utilizan métodos de identificación tradicionales. Ya sea emitiendo un PIN, fabricando un lector de tarjetas en casa o verificando la identidad de un nuevo cliente, verificar la identidad de un cliente es costoso.

Sin embargo, mediante el uso de la banca biométrica, las organizaciones de servicios financieros podrán reducir significativamente la carga de trabajo administrativo y agilizar los procesos.

4. Registro rápido de clientes

Según un estudio realizado por FICO, líder en plataformas digitales de toma de decisiones económicas en México, el 40% clientes se saltan el proceso de registro al solicitar una nueva cuenta bancaria.

Cuando se trata de adquirir nuevos clientes, es importante que el proceso sea rápido. Y ahí es donde ayuda la tecnología biométrica en la banca.

A través del escaneo de huellas dactilares o del iris, los clientes pueden verificar rápidamente si son quienes dicen ser e inmediatamente comenzar a utilizar sus servicios.

En qué países de América Latina ya se usan los pagos biométricos, y con qué servicios

Definitivamente, México es el país más avanzado en emplear los pagos con la cara. En el caso del país mencionado, servicios como Uber, Beat, Cabify, Rappi y Globo ya cuentan con el método de pago biométrico.

Las personas que solicitan uno de estos servicios, simplemente deben esperar que llegue, por ejemplo una pizza, y al momento que el repartidor llega a la casa del usuario, simplemente ingresa a una app del celular para poder escanear la cara del consumidor y verificar si realmente es quien dice ser, y si sus tarjetas afiliadas son del mismo.

Lo mismo pasa con Uber, Cabify o Beat. El pasajero cumple con su trayecto y el conductor, si el usuario previamente tiene la tarjeta afiliada a la aplicación, simplemente le hace un escaneo al rostro y el pago es efectuado.

Por último, en países como Perú, Chile, Colombia, Argentina o Brasil, aún no está disponible la tecnología de pagos biométricos.

El principal problema por el cual no se implementa de forma regional radica con los dispositivos, pues tenerlos en la calle (supermercados, tiendas, metro, entre otros), como implementarlos en los celulares es costoso. Y en algunas ocasiones peligroso por la inseguridad en ciertos sitios donde roban celulares.

De otro lado, con los POS o código QR aún falta desarrollo por su costo o porque no eran dispositivos fáciles de encontrar en los diferentes locales de una ciudad o país.

“El inconveniente es la falta de tecnología para muchos países en la región latinoamericana”, concluye Aguilar.

Tomado de Infobae