Ganó el Balón de Oro que debieron darle a Maradona en 1986 y hoy acompaña a los soldados ucranianos que repelen la invasión rusa

La historia de Ígor Belánov es muy conocida y no solo porque fue quien obtuvo el Balón de Oro en 1986, sino porque ese premio debieron entregárselo a Diego Armando Maradona por su conquista en la Copa del Mundo de México. Una reglamentación especial que regía en la época le permitió al entonces delantero de la Unión Soviética conquistar uno de los trofeos más preciados para cualquier futbolista.

En ese entonces, Pelusa no tenía rival dentro del campo de juego. El problema era que al galardón sólo podían recibirlos jugadores europeos y fue por eso que el goleador ucraniano fue el más votado por delante del inglés Gary Lineker y el español Emilio Butragueño. “Yo fui el mejor de Europa. Maradona, el mejor del mundo”, comentó en una entrevista a EFE en conversación telefónica. Esa reglamentación en el Balón de Oro continuó hasta 1995 y el primer no europeo en ganarlo fue el liberiano George Weah en dicho año.

En esta oportunidad, el legendario futbolista ucraniano es noticia por el apoyo que les brinda a sus soldados frente a la invación de Rusia. Belánov es el copresidente del Comité de Fútbol Profesional de la Asociación Ucraniana de Fútbol (UAF por su sigla en inglés) y días atrás se mostró junto a los defensores de Odessa, a quien visitó personalmente y les entregó regalos memorables.

“Una reunión así es muy inspiradora. Sinceramente quería decirles a los muchachos cuánto los admira ahora todo el país, especialmente nuestros niños, para quienes cada defensor es un ángel guardián. Ahora todos estamos tratando de hacer algo útil para ellos, para ayudar y expresar nuestro apoyo”, reconoció Ígor el mes pasado.

En las imágnes brindadas por la UAF, se puede percibir la felicidad de los militares al conocer a la leyenda del fútbol de Ucrania y recibir tamañas palabras de apoyo en este difícil momento que atraviesan.

“Agradezco a los soldados por un encuentro muy cálido y una conversación amistosa que duró más de dos horas. Me gustó especialmente que incluso en un momento tan ocupado, cuando todavía quedan algunas horas para dormir, no pierden el interés por el fútbol. Muchos preguntaron, estaban interesados en cómo se desarrollará el fútbol después de nuestra victoria. Preguntaron sobre los campeonatos del mundo y de Europa, por ejemplo. Por mi parte, les traje balones como regalo de la Asociación de Fútbol de Ucrania y traté de cargarlos con aún más positivo”, continuó Belánov.

Y agregó: “Se sentía como si los muchachos fueran verdaderos luchadores. Se acordó que la próxima vez les llevaría mi Balón de Oro. Se reunirán muchos luchadores, entre los que hay muchos aficionados e incluso futbolistas. Expreso mi profunda gratitud a nuestros soldados por su valentía en la lucha contra los ocupantes rusos. ¡Estamos orgullosos de ellos!”.

Estas palabras fueron cuando habían transcurrido 21 días de la invasión de Rusia. Ígor Belánov destacó la gran cantidad de voluntarios en la oficina de registro y alistamiento militar. “¡Los muchachos se precipitan a la batalla para defender Ucrania! Tanto mayores como muy jóvenes. Algunos incluso vienen con sus armas. ¡Es impresionante! ¡Estoy orgulloso de nuestra Ucrania!”, valoró.

En las últimas horas, la imagen de Ígor Belánov junto a soldados en la trinchera se viralizó e inspiró a muchos que luchan día a día en el campo de batalla.

Tomado de Infobae