Tras el coronadengue y la flurona, qué otras enfermedades pueden combinarse con el COVID-19

Flurona y coronadengue. Dos enfermedades que, en realidad, nombran la combinaciones de dos virus distintos con el COVID: el dengue y la influenza (gripe)La unión de dos infecciones en un mismo momento, según aclaran los expertos, no es un fenómeno nuevo. Si no que se trata una situación que se puede dar de forma regular y, en algunos casos, por casualidad.

Sin embargo, ¿estas son las únicas enfermedades que pueden generar una infección simultánea con el SARS-CoV-2? ¿Hay más? Infobae dialogó con expertos para conocer un poco más sobre esta situación.

En 2020, el coronadengue, una combinación entre el dengue y el COVID-19, se convirtió en noticia. En ese momento, la enfermedad transmitida por el Aedes aegypt registró un pico en la Argentina (más de 60 mil casos) y la región (más de 1,5 millones). A finales de 2021 y comienzos de este año, quien ganó los titulares fue la flurona, la coinfección de coronavirus con gripe. ¿Qué otras infecciones son “aliadas” del coronavirus?

Pandemia y brote

Desde diciembre de 2021, en la Argentina se registró un brote de casos de gripe A, según advirtió el Ministerio de Salud. Una situación que, lejos de estar acompañada por la estación donde prospera esta enfermedad, tomó por sorpresa a gran parte de la población y la comunidad científica nacional.

En ese mismo momento, Ómicron ganaba terreno en el país y los contagios de COVID-19 mostraron un incrementoUn escenario propicio para que se registraran casos de flurona en la Argentina. Una patología que ya había sido documentada en Europa.

Hay un subregistro de datos epidemiológicos porque la notificación está volcada al COVID y no hubieron muchos reportes de otros virus respiratorios. Hubo un aumento de influenza A y el Ministerio de Salud lo notificó porque no era esperable. El pico de circulación ocurre en el invierno. Estos virus, en plena pandemia, no circularon; pero empezaron a emerger en otros momentos del año”, explicó a Infobae la bioquímica Silvina Diehl (MN. 7558), Directora Técnica de CentraLab.

Según explicó, esta detección se realizó gracias a que, mediante las PCR, se evalúan 4 enfermedades respiratorias de manera simultánea: influenza A y B, COVID-19 y el virus sincicial respiratorio (VSR). “Notamos que los casos positivos eran los de influenza A. Hubo como un aumento de casos, incluso comparado con los dos años previos. En 2020 y 2021 no hubo circulación de otros virus respiratorios”.

“Por ahora, lo que hemos visto en la comunidad, que es más lógico también por compartir el nicho ecológico que es el árbol respiratorio, es la combinación entre una infección de COVID y una infección por virus de influenza. Hasta el momento, no hubieron otras combinaciones que tengan relevancia, por supuesto es diferente si el paciente está internado, porque en este caso se puede desarrollar alguna infección intra-hospitalaria”, señaló Ricardo Rüttimann (MN 72.566), pediatra infectólogo, a Infobae.

Casualidad o causalidad

Los expertos advierten que la combinación de dos infecciones no es un fenómeno exclusivo del COVID, sino que se ha documentado con un gran número de enfermedades. En algunos casos está relacionado con alguna clase de predisposición que una de las patologías impulsa, en otros solo está relacionado con la casualidad.

La conjunción de dos enfermedades es una casualidad y se da con dos enfermedades cualquiera. Cuando uno se enferma suele suceder que, si te encontrás con otro bicho, también te pueda infectar. No hay una particularidad, pero a veces esta doble enfermedad genera un cuadro un poco más grave y aparece, por ejemplo, lo que llamaba flurona: la gripe junto con el coronavirus o el coronavirus con el dengue, que fue el coronadengue”, señaló a Infobae el virólogo e investigador del CONICET Mario Lozano.

En ese sentido, Rüttimann explicó que “las infecciones virales o virales con bacterianas, en general, son las combinaciones que más se describen”. “Dos infecciones virales suelen ser infecciones respiratorias y es más frecuente que una infección viral pueda predisponer para una infección bacteriana subsecuente. De todos modos, y en líneas generales, uno tiende a ser ‘unicista’. Es decir que, en casi todas las medicinas, siempre se piensa que hay una sola enfermedad que está generando el problema, la excepción es que pueda haber combinaciones de enfermedades”.

Ómicron, por ejemplo, se calcula que infectó en un mes al 25% de la población norteamericana, según un cálculo que hicieron en Estados Unidos; y ese 25% son millones de personas. Algunos, seguramente, ya estaban enfermos de gripe, otras de enfermedades bacterianas o alguna otra clase de enfermedad. En cada uno de estos casos hubo una conjunción de dos enfermedades”, señaló Lozano. “No es algo que sea particularmente común con el COVID y tampoco remite demasiada importancia sanitaria”, destacó.

En palabras del infectólogo, hasta el momento, existe dos combinaciones que se han documentado: el coronadengue y la flurona. Aunque no bajo los mismo parámetros. “Las combinaciones con el virus del dengue no tiene una pausabilidad biológica lógica, o sea, no comparten los mismos nichos. En este caso no queda muy claro, por lo menos desde la parte biológica, cuál podría ser esa combinación”, aseguró el además coordinador de la unidad Covid-19 de la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CoNaIn).

Lo más trascendente, desde el punto de vista de las infecciones en la comunidad, son las combinaciones entre virus y bacterias. Por ejemplo, la infección por gripe o influenza se sabe que predispone a la infección por neumococo y la neumonía. Esa es la combinación más trascendente y más importante que deberíamos considerar y está muy bien documentada”, aseguró Rüttimann.

En ese tono, Diehl señaló que, en la actualidad, hay “casos positivos de COVID-19 hay, pero en otra escala. El resto de los virus respiratorios que habitualmente conocíamos van a reaparecer porque ahora se encuentran circulando, aunque a otra escala. Por eso hay que seguir evaluando cómo se plantea la situación ahora que empieza el frio”.

Prevención: la mejor herramienta

Con el invierno cada vez más cercan, los expertos se muestran expectantes. En esta época se registra un incremento en la circulación de los virus respiratorios “tradicionales”. Con lo cual, señalaron que el monitoreo será esencial para analizar estas posibles conjunciones.

Más que investigando las combinaciones de estas enfermedades, se están vigilando. Tanto el Ministerio de Salud nacional como los de otros países, además de las recomendaciones internacionales, instan a que el virus del COVID se incorpore a la vigilancia de infecciones respiratorias en general y es una iniciativa muy bienvenida”, explicó Rüttimann.

Según el infectólogo, además de la influenza también están bajo la lupa el virus sincicial respiratorio (VSR) – responsable de las bronquiolitis-, el adenovirus, los virus parainfluenza, y otras “gamas de virus respiratorios que suelen ser más frecuentes en el otoño y el invierno en países con clima templado”. “Por eso se tiene que incorporar a este virus COVID en una vigilancia integral de las infecciones respiratorias”, recalcó.

“Si hubiera una nueva ola por otra variante como fue Ómicron, cosa que no es probable que suceda en Europa, Estados Unidos y Sudamérica donde hubo tanta gente afectada, podría haber la conjunción con otras enfermedades pero no se puede predefinir con qué enfermedades”, explicó a su turno Lozano. “Es una casualidad”, recalcó y advirtió: “En el caso del coronavirus no han aparecido sintomatologías más graves o complicadas con las enfermedades que nombradas, por lo menos hasta ahora”.

Es por eso que, para finalizar, Rüttiman destacó la importancia de la vacunación como principal herramienta de prevención. “No se ha visto que el COVID predisponga tanto para una infección bacteriana, como sí lo hace el neumococo que está bien documentado con influenza. Entonces, el hecho de tener las vacunas: COVID, gripe y neumococo al día puede evitar complicaciones”, dijo.

“En esta época, particularmente en los adultos, es importante la vacunación para la gripe y para la neumonía (en los grupos que tiene indicación), además de el segundo refuerzo contra el COVID-19. Tampoco debemos descuidar la vacuna antigripal en los chicos, porque el virus de la gripe comienza a circular, sobre todo, en el ámbito escolar y de ahí se disemina la infección hacia la comunidad en general”, concluyó Rüttimann.

Tomado de Infobae