Acróbatas ucranianos huyen de la guerra y se refugian en circo de EU

Viven pendientes del teléfono esperando noticias de sus familias en Ucrania. Anastasiia, Anna y Olga, tres gimnastas bailarinas veinteañeras, han recuperado la paz y el sueño en el circo mexicano-estadunidense que las acoge, tras dejar su país en guerra.

En el tráiler que comparten en el Flip, filial estadounidense del circo fundado hace más de medio siglo en la Ciudad de México por los hermanos Vázquez, pueden dormir una noche entera sin despertarse con el ruido de las explosiones o el miedo a que les caiga un misil encima.

Nada parece perturbarlas en el show. Perfectamente maquilladas, hacen calentamiento y se preparan para la próxima actuación del circo, junto con colegas de otros países como Italia, España, Argentina, Venezuela o México.

Pero la tranquilidad de saberse a salvo no esconde la preocupación por sus familias en Ucrania, con las que hablan cada día.

Visita familiar 

Anastasiia Savych, de 20 años, y otros cuatro ucranianos que trabajaban desde hacía dos años con ella en el Circo Flip, habían viajado a su país para visitar a la familia y renovar su visado estadunidense, cuando se produjo la invasión rusa el 24 de febrero.

Dos muchachos que integraban el grupo debieron quedarse en Ucrania, movilizados, y fueron reemplazados por Olga Rezekina y Anna Starykh, que junto a Anastasiia, Irina Nazimova y Veronika Gabelok forman ahora el quinteto ucraniano del circo Flip, que en su espectáculo no tiene animales.

Las tres primeras salieron de Ucrania por Polonia, y llegaron a Estados Unidos el 22 de marzo, mientras Irina y Veronika lo hicieron por Rumanía y llegaron 12 días antes.

Anastasiia emprendió su viaje el mismo día que el presidente ruso Vladimir Putin invadió Ucrania.

Más de 5 millones de personas han huido del país desde la invasión rusa, según el último balance de la ONU.

«ME sentía culpable por escapar de Ucrania» 

Ahora solo espera el mensaje de que la guerra ha acabado y «que hemos ganado», dice.

Contratada poco antes de la pandemia de covid-19 en el circo de la compañía de la familia Vázquez, reconoce que «los últimos tres años han sido difíciles» y ahora «tengo que sonreír y ser positiva, pero este asunto (la guerra) es realmente duro».

Alexa Vázquez, quien junto a otros dos primos dirige el Flip Circus, recuerda que cuando trataron de sacar al grupo de Ucrania, «los aeropuertos estaban cerrados y fue difícil contactarlos a todos».

Las ucranianas aparecen bailando y haciendo números de equilibrismo en varios números de la función circense irradiando alegría y simpatía, aunque la procesión vaya por dentro.

Tomado de https://www.milenio.com/