Organizó orgías, planificó chantajes a poderosos, estuvo involucrado en mafias de la droga y fue asesinado por el ‘Ángel Vengador’: la vida de ‘Calígula’

Cuatro balas y dos cuerpos ensangrentados marcaron el misterioso caso de un crimen sin resolver que despertó la curiosidad de los limeños al tratarse de unos jóvenes de familias acomodadas que aparentemente no tenían enemigos que buscaran desaparecerlos.

La suma de las evidencias permitió reconocer que los integrantes del denominado clan Calígula estaban sumergidos en una vida de excesos y actos delincuenciales propios de sus deseos de dominar los mercados ilícitos ocultos en los rincones de la capital.

El rol de mentor fue otorgado a Fernando de Romaña Azalde, más conocido como ‘Calígula’, quien junto a sus amigos se sumergió en el narcotráfico y atracos millonarios. Este y sus cómplices se burlaron de la justicia pagando coimas a efectivos de la Policía Nacional del Perú (PNP), quienes los libraban de culpa sin realizar una investigación concisa. Es así como pasaron desapercibidos, hasta 1990, cuando fue intervenido por el delito de robo de vehículos. Para esa fecha, se especulaba de sus vínculos con “hombres de poder”, que se encargarían de ser sus guardianes ante la justicia.

Para octubre de ese mismo años, los efectivos de la PNP llegaron a la vivienda familiar de Romaña, ubicada en el distrito de Miraflores, siguiendo las pistas de la formación de una mafia que se encargaba de traficar automóviles. Pese a que pudieron reunir datos que podrían involucrarlos, el caso se paralizó a la brevedad.

SIN RASTRO DE LOS HOMICIDAS

Era febrero de 1992 y el hermano de ‘Calígula’ –el emperador romano pervertido por la locura– detalló a los policías que el carro en el que se encontraban, de placa LQ-3023, fue interceptado por unos sujetos que años más tarde se convertirían en los asesinos más buscados de nuestro país. Tras dar la alerta, se inició una búsqueda para hallar su paradero. En la noche del mismo día, se confirmó que el cuerpo de Romaña y de su mejor amigo, Julio Domínguez Marzano, fueron acribillados y abandonados. El primero, en el kilómetro 17 de la carretera Huarochirí-Cieneguilla, con tres disparos en la cabeza; y su acompañante fue abandonado en Monterrico con un balazo en el ojo izquierdo.

En la revisión de los cadáveres se registró que no faltaban pertenencias, ya que aún conservaban la billetera con 400 dólares y un reloj de gran valor. Es así como los primeros reconocimientos derivaron a que se trató de un ajuste de cuentas.

EL SECRETO DEL CLAN CALÍGULA

Al mes siguiente del asesinato de ‘Calígula’, un reporte publicado por El Comercio indicó que la muerte de estos jóvenes estaría relacionado a una mafia que organizaba orgías en fiestas exclusivas, planificaba chantajes y grababan videos pornográficos que luego eran usados para extorsionar, en su mayoría a mujeres y hombres de prestigio.

Un hecho curioso para analizar fue que cobró notoriedad el nombre de Mónica Santa María, la dalina de “Nubeluz”, quien fue víctima de este clan cuando mantuvo una relación con Arturo Bayly. Estos tenían en su poder unas cintas que iban a perjudicar su imagen pública, sobre todo, por el ambiente infantil en el que laboraba.

Poco a poco comenzaron a difundirse los nombres de este clan. Se involucró a Luis Mannarelli Rachitoff, quien al ser reconocido intentó fugar de Iquitos a Brasil con un pasaporte falsificado. Horacio Puccio Bayona, el último en ver con vida a ‘Calígula’, fue capturado con droga y un revólver Smith Wesson calibre 38, de la cual se especuló que sería el arma homicida contra su amigo.

Alejandro González Ramírez, o simplemente ‘Jano’, el auspiciador de viajes al extranjero para este grupo, a quien se le atribuyó el robo de unas libretas con información de valor y videos que grababan las orgías. La lista culmina con Fernando de Romaña Azalde y Julio Domínguez Barsallo, ‘Chato’.

TEORÍAS PARA HALLAR A LOS CULPABLES

Se especuló que el negocio de los videos sexuales no los atrajo del todo, por lo que decidieron emprender uno nuevo, el de tráfico de drogas. Esta versión indica que el ajuste de cuentas fue porque se quedaron con mercancía y dinero de las ganancias.

Aunque este pudo ser un escenario creíble, gracias a un agente de la División de Homicidios se conoció que ‘Calígula’ no era hábil con las ventas y que jamás había vendido algo, ni siquiera una bicicleta.

EL ASCENSO DEL ‘ÁNGEL VENGADOR

Para marzo de 1992, la captura de Luis Mannarelli Rachitoff dio inicio al enigmático origen de la identidad del ‘Ángel Vengador’, sobrenombre que recibió el asesino de los jóvenes en la carretera. Al ser privado de su libertad, un pariente se hizo presente ante la prensa para dar una alerta: “Si lo llevan a la cárcel intentarán matarlo por algo grande que le es imposible revelar, porque su vida correría peligro”.

Mannarelli sí tenía una amistad que lo unía a Romaña y Domínguez, y al enterarse de los homicidios, por protección, decidió abandonar la capital, ya que habían intentado matarlo en dos oportunidades.

Para noviembre del 1993, ‘Jano’ fue capturado en Miraflores, acusado de homicidio. Su perfil delincuencial generó que se le señale como el misterioso criminal de 1992. Ese mismo mes, Puccio Bayona culpó a quien fuera su compañero de chantajes como el autor del crimen, que habría obedecido la orden de un exdiplomático extranjero vinculado con el narcotráfico.

PRISIÓN Y MUERTE EN EL CLAN

Luego de que asesinaran a ‘Calígula’ y al ‘Chato’, los otros miembros del clan no corrieron con suerte. Mannarelli Rachitoff fue procesado y sentenciado a 8 años de cárcel por robo de joyas. Hoy se encuentra purgando prisión por tráfico de drogas en la prisión La Capilla de Puno. Aunque aún sigue en el mundo delictivo: en 2020 se conoció que desde la cárcel extorsionaba a empresarios.

Carlos Edmundo Gonzales Ciccia, quien se sindicó como cercano a ‘Calígula’, también fue procesado por robo de joyas al pertenecer a la banda Los Gentleman. En 2013, conocido como el ‘Tío Charlie II’, fue apresado cuando trasladaba en un maletín droga.

Puccio Bayona quedó libre de culpa, pero murió en 1990 cuando una cápsula con droga explotó en su estómago al intentar salir del país.

Finalmente, González Ramírez, ‘Jano’, el principal sospechoso, fue absuelto por falta de pruebas en 1995. No se supo más hasta junio del 2021, cuando fue encontrado apuñalado en su casa de playa en Los Pulpos, ubicada en Lurín.

Tomado de Infobae