Después de 21 años tras las rejas, un hombre es hallado inocente de asesinar a sus siete hijos

James Richardson salió el 25 de abril de 1985 de una prisión de Florida, 21 años después de haber sido condenado injustamente por el asesinato de sus siete hijos. 

En ese momento, la fiscal especial Janet Reno accedió a la liberación después de que la evidencia mostrara que la condena fue el resultado de una mala conducta por parte del fiscal.

A esto se le sumó que la vecina Betsy Reese le confesó ser la autora del crimen a un empleado de un hogar de ancianos.

El 25 de octubre de 1967, James y su esposa, Annie, estaban trabajando en un campo recogiendo fruta cuando Reese se acercó para calentar una comida para los siete hijos de los Richardson. Después de que terminaron de comer, los niños comenzaron a echar espuma por la boca, fallecieron al momento por envenenamiento. 

La policía descubrió que el arroz y los frijoles habían sido mezclados con el pesticida, Reese luego informó que vio una bolsa del veneno en un cobertizo detrás de la casa de los Richardson.

La policía descubrió que un vendedor de seguros había visitado la casa de los Richardson poco antes del envenenamiento y que James había hablado sobre el seguro de vida para toda la familia.

La fiscalía dio mucha importancia a este hecho en el juicio, pero no informó al jurado que el vendedor había hecho una visita no solicitada y que Richardson nunca compró el seguro porque no podía pagar las primas. 

También, los fiscales presentaron a tres convictos que afirmaron que Richardson había admitido el asesinato en masa mientras estaba en la cárcel. Más tarde se reveló que este testimonio fue fabricado a cambio de indulgencia en sus sentencias.

Otro hecho que se les ocultó al jurado fueron los antecedentes penales de Reese, estaba en libertad condicional en ese momento por matar a su segundo marido y se sospechaba que había matado a su primer marido con veneno

Después de menos de una hora y media de deliberación, el jurado declaró culpable a Richardson y lo sentenció a la silla eléctrica.

Después de la liberación de Richardson en 1989, el gobernador de Florida ordenó una investigación en la oficina del fiscal para descubrir qué provocó el error judicial.

Tomado de https://laopinion.com/