La ONU denunció que el régimen chino mantiene detenido de forma arbitraria al activista Zhang Baocheng

El régimen de China detiene de “forma arbitraria” al militante anticorrupción Zhang Baocheng, arrestado en 2019 por “promoción del terrorismo”, según concluye el Grupo de trabajo de la ONU sobre la detención arbitraria, que reclama su liberación.

Este grupo, cuyas conclusiones no son vinculantes, subraya la detención “arbitraria” de este defensor de los derechos humanos y pide a las autoridades chinas liberarlo “inmediatamente”.

China ha intensificado su represión de la sociedad civil desde la llegada al poder de Xi Jinping en 2012. Zhang Baocheng, de 63 años, formó parte de una red informal de militantes que exigían durante manifestaciones públicas la transparencia del patrimonio del personal político.

Fue condenado a dos años de prisión en 2014, pero detenido cinco años más tarde, acusado de “promoción de terrorismo” y por “haber incitado a cometer actos terroristas”. Finalmente fue condenado a tres años y medio de cárcel en Beijing.

Estos cargos son, según el Grupo de trabajo, “tan ambiguos y vagos que podrían ser usados para privar a los individuos de su libertad sin base jurídica específica”.

El Grupo de trabajo de la ONU subraya que durante sus 30 años de existencia, ha constatado que el régimen de China violó sus obligaciones internacionales en materia de derechos más de 1.000 veces, lo que muestra “un problema sistémico de detención arbitraria”.

Los expertos de la ONU consideran que no hay ninguna información que relacione a Zhang con actos violentos o criminales específicos y subraya que el principal elemento presentado por la acusación en el proceso son tuits que critican el tratamiento dado a los uigures en la región de Xinjiang.

Estudios occidentales acusan a China de haber internado en “campos” de esta región del noroeste de China al menos a un millón de personas, en su mayoría musulmanes uigures, efectuar esterilizaciones abortos forzados” o imponer medidas de “trabajo forzado”.

El régimen chino, no obstante, rechaza las acusaciones y asegura que se trata de “centros de formación profesional” destinados a alejar a los habitantes de Xinjiang del extremismo religioso.

Para los expertos de la ONU, no hay ninguna razón para privar a Zhang de su libertad, pues solo ha ejercido su derecho a la libertad de expresión y de asociación.

Un equipo de la Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos llegó este lunes a China para preparar la visita el próximo mes de mayo de la alta comisionada de la ONU para los derechos humanos, Michelle Bachelet, según confirmó el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Wang Wenbin.

El propósito de la visita es “promover los intercambios y la cooperación”, aseguró Wang, que añadió que China “se opone al uso de esta visita para la manipulación política”.

En marzo, Bachelet anunció un acuerdo con el régimen de China para visitar el país asiático, un viaje que incluiría la región de Xinjiang.

“Mi oficina y el Gobierno de China han iniciado trabajos concretos para la visita, que se prevé en principio para el próximo mes de mayo”, subrayó entonces Bachelet en su intervención ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

Bachelet también se refirió en marzo a la situación de algunos activistas por los derechos humanos en el país asiático: “Algunos de ellos han sufrido restricciones de sus movimientos, por ejemplo mediante el arresto domiciliario, y en ciertos casos han recibido sentencias de prisión”, denunció la ex presidenta chilena.

Un reciente informe de la organización Amnistía Internacional declaró que la situación de los derechos humanos en toda China “ha seguido empeorando”.

Tomado de Infobae