¿Por qué los no vacunados aumentan el riesgo de que otras personas se contagien COVID-19?

Mucho se habló desde que en el mundo comenzaron a aplicarse las formulaciones autorizadas de emergencia para prevenir los cuadros severos de COVID-19 sobre la dicotomía que se presenta entre la decisión individual versus el acto colectivo de generar inmunidad en las poblaciones a través de las vacunas.

Y si bien las vacunas contra el coronavirus no son obligatorias, sí se delinearon una serie de medidas tendientes a persuadir a las personas a tomar la decisión de inmunizarse, con restricciones de ingreso a algunos países, pases sanitarios y demás normativas adoptadas en el marco de la pandemia.

Ahora,un reciente estudio publicado en el Canadian Medical Association Journal dejó de lado el debate al asegurar que las personas no vacunadas amenazan la seguridad de las vacunadas incluso cuando las tasas de vacunación contra el SARS-CoV-2 son altas.

“La velocidad del desarrollo de vacunas ha sido un logro singular durante la pandemia de COVID-19, aunque la aceptación no ha sido universal”, comenzaron a analizar los autores del trabajo en la publicación. Y tras asegurar que “los opositores a las vacunas a menudo enmarcan su oposición en términos de los derechos individuales”, los investigadores buscaron “explorar el impacto de la mezcla de poblaciones vacunadas y no vacunadas sobre el riesgo de infección por SARS-CoV-2 entre las personas vacunadas”.

El doctor David Fisman, de la Escuela de Salud Pública Dalla Lana, de la Universidad de Toronto, es uno de los autores del trabajo, y aseguró: “Muchos opositores a los mandatos de vacunas han enmarcado la adopción de vacunas como una cuestión de elección individual”. Sin embargo, según hallaron en el trabajo, “las decisiones que toman las personas que renuncian a la vacunación contribuyen de manera desproporcionada al riesgo entre quienes sí se vacunan”.

Los investigadores utilizaron un modelo simple para explorar el efecto de mezclar personas vacunadas y no vacunadas para comprender la dinámica de una enfermedad infecciosa como el SARS-CoV-2. Simularon la mezcla de poblaciones similares en las que las personas tienen contacto exclusivo con otras del mismo estado de vacunación, así como la mezcla aleatoria entre diferentes grupos. Cuando los no vacunados se mezclaron con los no vacunados, el riesgo para las personas vacunadas fue menor. Mientras que cuando se mezclaron personas vacunadas y no vacunadas se produjo una cantidad sustancial de nuevas infecciones en personas vacunadas, incluso en escenarios donde las tasas de vacunación son altas.

Descubrimos que a medida que aumentaba la mezcla de personas similares, las tasas de ataque entre las personas vacunadas disminuían del 15 % al 10 % (y aumentaban del 62 % al 79 % entre las personas no vacunadas), pero la contribución al riesgo ajustada por contacto entre las personas vacunadas derivó del contacto con personas no vacunadas aumentó”, precisaron los investigadores.

“Encontramos que el riesgo de infección fue notablemente mayor entre las personas no vacunadas que entre las personas vacunadas bajo todos los supuestos de mezcla”, enfatizaron los investigadores.

Los hallazgos de los autores se mantuvieron estables incluso cuando modelaron niveles más bajos de efectividad de la vacuna para la prevención de la infección, como en aquellos que no recibieron una dosis de refuerzo o con nuevas variantes del SARS-CoV-2. Estos hallazgos pueden ser relevantes para futuras oleadas de SARS-CoV-2 o para analizar el comportamiento de nuevas variantes.

“El riesgo entre las personas no vacunadas no puede considerarse egoísta”, escriben los autores. En otras palabras, según ellos, no se puede considerar que renunciar a la vacunación afecte solo a los no vacunados, sino también a quienes los rodean.

Y concluyeron: “Las consideraciones sobre la equidad y la justicia para las personas que eligen vacunarse, así como para aquellas que eligen no vacunarse, deben tenerse en cuenta al momento de formular una política de vacunación”.

Tomado de Infobae