“Quedé envuelta en una bola de fuego y ahora tengo un nuevo rostro”: la dramática historia de la sobreviviente de un incendio en un pub británico

April Charlesworth, de 29 años, estaba disfrutando de la visita de su prima Ashleigh, de 28, el día de su cumpleaños el año pasado cuando decidieron ir a un pub local. No sabían que ese día iba a cambiar su vida, pues un terrible incendio casi las quema vivas.

Según los reportes policiales, un hombre arrojó etanol al quemador de local King’s Head cerca de Sudbury en Suffolk (Inglaterra), causando el incendio en abril del 2021. Ambas mujeres quedaron envueltas en llamas y sufrieron horribles heridas en sus rostros.

Pero un año después del horror, compartieron increíbles fotos de su recuperación y dicen que se sienten cómodas con sus cicatrices.

April dijo que recordaba que su rostro estaba en llamas cuando “entró el pánico”. En profunda conmoción, les dijo repetidamente a sus amigos: “Estoy bien. Quiero ir a casa y ver a mi hijo”.

Pero su cabeza, pecho y manos resultaron gravemente heridas, y tanto ella como Ashleigh lucharon por sus vidas conectadas a ventiladores después de ser trasladadas de urgencia al hospital.

En declaraciones a la prensa británica April contó que enfrentó una agonía enorme mientras se recuperaba, un dolor “irreal” pues no se parecía a nada que hubiera experimentado hasta entonces. Además, su rostro desfigurado le causaba gran dolor emocional, por lo que no pudo mirarse al espejo hasta que le dieron de alta.

Pero al regresar a casa las dificultades seguirán pues la joven madre contó que una de las pruebas más difíciles fue enfrentar el hecho de que su hijo Franklin, de ocho años, estuviera tan asustado de ella que duró meses sin querer sentarse a su lado.

“Fue difícil reajustarse a la vida normal. Todavía lo es. Todavía no me gusta salir sola. Me cambió por completo como persona, incluso ahora”, dice April.

Sin embargo dice que “está bien tener días malos”, y que “es importante aceptar los tiempos difíciles, porque se ponen mejores”.

Ashleigh, que trabajaba como enfermera infantil en el momento de la explosión, dijo que algunas personas “no pueden creer” el alcance de su terrible experiencia.

“April y yo vivimos a cinco minutos de distancia, así que la hemos estado pasando juntos”, dijo.

Ella regresó a su trabajo solo cinco semanas después y dijo que se ha vuelto más “apreciadora” de su cuerpo.

“No tengo miedo de mostrar mis cicatrices . Ahora la gente me mira y digo: ‘Sí, tengo una cicatriz, ¿quieres hablar de eso?’”, dijo.

“Fuimos a Londres recientemente para una sesión de fotos y no usamos maquillaje y estuvo bien. Definitivamente no habría hecho eso incluso antes de las lesiones”, agregó Ashleigh.

Ella cuenta que uno de los cambios más drásticos de su vida fue tener que abandonar su carrera anterior y volver a capacitarse como médica.

Ambas mujeres han compartido fotos de sus lesiones y rehabilitación en las redes sociales. Deben comenzar 18 meses de tratamiento con láser para reducir las cicatrices.

“Mentalmente, ha sido difícil”, dijo Ashleigh. “Se ha necesitado mucha reflexión para saber que todavía estoy aquí y viva”.

“Soy un poco cautelosa con las personas borrachas, realmente no salgo. Si lo hago, me aseguro de ser plenamente consciente de lo que sucede a mi alrededor. Solía ser más salvaje y despreocupada, pero ahora soy cautelosa”, agregó.

Los policías continúan investigando la explosión.

Ashleigh y April están recaudando fondos para la Fundación Katie Piper, una organización benéfica de rehabilitación de quemaduras que las ha apoyado.El 30 de abril escalarán Scafell Pike, la montaña más alta de Inglaterra, y esperan recaudar 6.300 dólares.

Tomado de Infobae