Sanciones contra el capo irlandés Daniel Kinahan ponen fin a los rumores de un ‘supercartel’

Las recientes sanciones impuestas por Estados Unidos al Clan Kinahan, que puede calificarse como la organización criminal más poderosa de Irlanda, han puesto sobre el tapete el rol de este grupo en el narcotráfico entre Suramérica, Europa y otros países.

El 11 de abril, el Departamento del Tesoro estadounidense señaló al ciudadano irlandés Daniel Kinahan y a seis de sus cómplices por tráfico de cocaína de Suramérica a Europa, entre otros delitos, como parte del poderoso cartel narcotraficante conocido como el “Clan Kinahan”.

“Daniel Kinahan, quien adquiere grandes cantidades de cocaína en Suramérica, desempeña un rol integral en la coordinación del suministro de drogas en Irlanda, y pretende facilitar la importación de cocaína hacia el Reino Unido”, afirmó un comunicado del Departamento de Estado.

En diciembre de 2021, InSight Crime informó por primera vez sobre la presunta participación de Daniel Kinahan en el narcotráfico tras una serie de decomisos de cocaína en Irlanda. Las revelaciones sobre la presencia de Kinahan en Colombia se conocieron poco después de que se aprehendiera al delincuente más buscado del país, Dairo Antonio Úsuga, alias “Otoniel”, cabecilla del grupo narcotraficante Los Urabeños.

Se conocieron denuncias de un llamado “Supercartel”, constituido por narcotraficantes de Colombia, Irlanda, Chile, Bosnia, Marruecos, Países Bajos e Italia, entre los que se contaban el clan Kinahan, los Urabeños, el notorio gánster marroquí-neerlandés Ridouan Taghi y la Camorra.

Las recientes sanciones motivaron la reacción de la vicepresidenta de Colombia Marta Lucía Ramírez, quien en entrevista con un diario irlandés expresó su preocupación por la creciente presencia de narcotraficantes europeos en el país, incluido el clan Kinahan.

Ante la noticia de la participación de Kinahan en el tráfico de narcóticos en la región, Colombia e Irlanda han estrechado de manera importante su colaboración en lucha contra la delincuencia.

En marzo, el viceprimer ministro irlandés Leo Varadkar firmó un nuevo acuerdo de seguridad con Colombia para combatir el narcotráfico, mientras que en diciembre pasado, el gobierno irlandés aprobó una solicitud de la Policía para iniciar un intercambio formal de información con la fuerza pública colombiana. Irlanda también tiene un alto detective en Bogotá investigando la presencia del clan Kinahan en Colombia desde hace más de un año.

Análisis de InSight Crime

Las sanciones a Daniel Kinahan dejan varias lecciones claves para los traficantes e intermediarios europeos del narcotráfico que operan en Latinoamérica.

En primer lugar, las alianzas estrechas no siempre funcionan. Algunas alianzas criminales, como la que opera entre la ‘Ndrangheta, de Italia, y el Primer Comando de la Capital (Primeiro Comando da Capital, PCC), de Brasil, han resistido el paso del tiempo.

No así el Supercartel. Esta alianza internacional fue un ejemplo exitoso de “subcontratación masiva” en el tráfico de narcóticos, en el que diferentes actores aportaban su dinero en un fondo común para lograr menores precios al por mayor y reducir la exposición individual de cada comprador.

Pero esto supone el riesgo de que una captura tenga un efecto dominó. La captura del socio marroquí-neerlandés de Kinahan, en 2016, y de su aliado chileno-neerlandés, en 2017, dieron a las autoridades europeas nueva evidencia para ubicar, detener y extraditar al mafioso irlandés.

En segundo lugar, el envío de intermediarios a Latinoamérica está cargado de riesgo, como lo aprendió Kinahan. En 2017, un presunto cómplice de Kinahan fue asesinado y abandonado en una quebrada cerca de Medellín. Este golpe se le atribuye a la “Oficina”, conocida anteriormente como la Oficina de Envigado, en retaliación por el decomiso de un cargamento de drogas. Otro supuesto emisario irlandés también fue secuestrado en 2019 tras un desacuerdo con un grupo criminal del Valle del Cauca, aunque en ese caso no se han establecido vínculos con Kinahan.

Finalmente, hay que saber diversificar la oferta. En 2017, los medios irlandeses informaron que más de la mitad del suministro de cocaína de Kinahan podía haberse visto interrumpido con la detención de su cómplice, alias “El Rico”, en Chile, lo que lo obligó a depender aún más de una fuente alterna en “el norte de Colombia”, una posible referencia a los Urabeños. Sin embargo, al poco tiempo, Kinahan estaba comprando grandes cantidades de cocaína de Perú, donde los fiscales tienen en la mira a sus colaboradores.

Tomado de https://es.insightcrime.org/