“Five Eyes”, la alianza de cinco países occidentales que ayudará a Ucrania a investigar y procesar los crímenes de guerra

Funcionarios de justicia de cinco países occidentales, incluido Estados Unidos, hablaron con la fiscal general de Ucrania sobre cómo investigar los presuntos crímenes de guerra tras la invasión rusa, informó este jueves el Departamento de Justicia estadounidense.

Pertenecen a la alianza “Five Eyes” (Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda) y el miércoles se reunieron virtualmente con Irina Venediktova, ante la intención de Kiev de reaccionar a los miles de presuntos crímenes de guerra cometidos en el país.

Los seis funcionarios hablaron de la “coordinación de esfuerzos para responsabilizar a aquellos cuyos actos criminales permiten crímenes de guerra en Ucrania”, señaló el Departamento de Justicia estadounidense en un comunicado.

“Nuestro compromiso de trabajar con nuestros socios internacionales, incluida la fiscal general de Ucrania, para investigar y procesar a los responsables de las atrocidades en Ucrania sigue siendo firme”, dijo el secretario de Justicia y fiscal general de Estados Unidos, Merrick Garland.

“Continuaremos incansablemente con nuestros esfuerzos para llevar ante la justicia a quienes facilitan la muerte y la destrucción de las que somos testigos en Ucrania”, añadió.

La semana pasada, Irina Venediktova declaró a la cadena alemana Deutsche Welle que los investigadores ucranianos identificaron “más de 8.000 casos” de presuntos crímenes de guerra desde el comienzo de la invasión rusa.

Incluyen “asesinatos de civiles, bombardeos de infraestructuras civiles, torturas” y “delitos sexuales” denunciados en el “territorio ocupado de Ucrania”, según la magistrada.

Los fiscales también investigan “el uso de armas prohibidas”, agregó.

El Departamento de Justicia estadounidense señala que Garland también informó a sus interlocutores sobre los esfuerzos de Estados Unidos para sancionar a los oligarcas multimillonarios que respaldan al presidente ruso, Vladimir Putin, y sobre el nuevo paquete de ayuda de 33.000 millones de dólares (31.000 millones de euros) para Ucrania que la Casa Blanca solicitó al Congreso.

Las atrocidades de Bucha

Ucrania y los países occidentales acusan a Rusia de “masacres” y de “crímenes de guerra” tras el descubrimiento de decenas de cadáveres en varias localidades de la región de Kiev ocupadas por las fuerzas rusas en marzo.

Todo comenzó el 2 de abril en Bucha, donde periodistas de la agencia AFP hallaron 20 cuerpos en la calle Yablunska.

Desde aquel momento, decenas de testigos, accedió a una lista de cuerpos encontrados en la ciudad -a veces con detalles sobre las circunstancias de la muerte- y a certificados de defunción de 10 personas.

Esto es lo que se sabe sobre estos acontecimientos, que provocaron condenas en todo el mundo y nuevas sanciones contra Rusia.

Bucha, una apacible ciudad de 37.000 habitantes a 30 kilómetros de Kiev, fue -como otras localidades de los alrededores de la capital- escenario de los más violentos combates desde el inicio de la guerra, el 24 de febrero.

El ejército ruso penetró en Bucha el 27 de febrero, pero la batalla se prolongó varios días, y las tropas rusas sufrieron considerables pérdidas.

Varias operaciones de evacuación de civiles se llevaron a cabo hasta el 12 de marzo, cuando las autoridades afirmaron no tener ya el control ni el acceso a la ciudad, donde unas 4.000 personas quedaron atrapadas.

Los combates en torno a Bucha no cesaron y a fines de marzo las tropas rusas se retiraron de la ciudad. El alcalde Anatoli Fedoruk anunció el 1 de abril que el 31 de marzo entraría en “la historia” de la localidad como “el día de su liberación”.

Durante la ocupación rusa, varias fosas comunes fueron además cavadas por las autoridades locales ya que los tres cementerios de la ciudad, al alcance de disparos, eran inaccesibles.

Tras la retirada de las tropas de Moscú, se hallaron unos 410 cadáveres, ya sea en esas fosas, o en jardines de casa o simplemente al aire libre, según el jefe de policía local, Vitaly Lobass.

“La mayoría murió de manera violenta” por disparos, afirmó Lobass el 20 de abril.

En total, más de 1.000 cuerpos de civiles fueron hallados en la región, según la viceprimera ministra ucraniana Olga Stefanishyna.

Tomado de Infobae