Incautación de cocaína en El Havre indica la importancia del puerto en el tráfico hacia Europa

Un tiroteo entre la policía francesa y presuntos traficantes de cocaína en la ciudad puerto de El Havre, al norte de Francia, ha puesto en evidencia el creciente papel del puerto marítimo en el tráfico de cocaína hacia Europa.

Los videos que circulan en las redes sociales muestran los eventos del 26 de abril, en los que la policía francesa vestida de civil sorprendió a los traficantes que descargaban apresuradamente paquetes de cocaína de un camión de contenedores en las afueras del puerto de El Havre. Los traficantes, que fueron baleados por la policía, escaparon del lugar pero dejaron allí 280 kilos de cocaína.

Un ciudadano francés de 29 años fue detenido más tarde.

Este tipo de operativos se han multiplicado en El Havre este año. A principios de febrero, las autoridades ya habían incautado unas 2,4 toneladas de cocaína, más que durante todo 2019. El botín de este año incluye una racha de cuatro días, entre el 29 de enero y el 1 de febrero, cuando se interceptó casi una tonelada de cocaína en tres cargamentos provenientes de Brasil, Chile y el Caribe francés.

Las autoridades de El Havre registraron un récord en 2021, cuando interceptaron más de 10 toneladas de cocaína, aproximadamente el 45 por ciento de las 23 toneladas incautadas en todo el país ese año. Pero es probable que el récord se rompa este año, dado que a fines de marzo ya se habían incautado 18 toneladas de cocaína en todo el país.

De hecho, el aumento del tráfico en El Havre es tal que la ciudad portuaria está siendo comparada con centros de cocaína europeos como Amberes y Róterdam. Un agente de policía francés con experiencia en operaciones internacionales le dijo a France Inter que “hay equipos de traficantes que [ahora] trabajan más en El Havre que en Amberes o Róterdam”.

El concomitante aumento de la violencia es ya bien conocido. En 2021, en El Havre se reportaron tres intentos de homicidio relacionados con drogas y dos secuestros, que se suman a los otros 25 secuestros registrados desde 2016.

Análisis de InSight Crime

Las crecientes importaciones de cocaína de El Havre siguen siendo pequeñas en comparación con las 80 toneladas incautadas en Amberes o las 70 incautadas en Róterdam el año pasado. Sin embargo, la ciudad ya se ha establecido como un importante punto de entrada de la cocaína a Europa, comparable con el puerto de Valencia, España, y el de Gioia Tauro, Italia, los cuales incautaron cerca de 10 toneladas de cocaína el año pasado

Las razones para el crecimiento del puerto parecen claras. Después del Reino Unido, los Países Bajos y Bélgica, Francia es considerado el cuarto mercado de cocaína más grande de Europa, a juzgar tanto por los volúmenes de incautación como por los análisis de aguas residuales, y El Havre es el segundo puerto de contenedores más grande del país.

Según una investigación realizada por France Inter en 2022, que incluye datos de la policía francesa, el tráfico de drogas de El Havre se concentra sobre todo en manos de unos pocos traficantes poderosos.

“Se trata de las mismas personas que administraron el tráfico de cannabis a gran escala hace unos años y que han ampliado su rango logístico. Pero ya no son los únicos que intentan a toda costa sacar la droga, ni mucho menos”, dice un funcionario de la policía local en el informe de France Inter.

Este patrón de traficantes de marihuana a gran escala que incursionan en el contrabando de cocaína se ha vuelto común en Francia desde al menos 2018, y las autoridades reconocen que varias redes conocidas han comenzado a establecer rutas internacionales de importación de cocaína, según un informe reciente de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) sobre el comercio mundial de cocaína.

Por otro lado, una investigación publicada el año pasado por InSight Crime y la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional (Global Initiative Against Transnational Organized Crime, GI-TOC) demuestra que, en los últimos años, gran parte de esa cocaína es producida en Colombia. Las pruebas realizadas por Europol entre 2015 y 2018 detectaron que el 98 por ciento de la cocaína francesa analizada provenía de Colombia.

Tomado de https://es.insightcrime.org/