Decomiso de narcosubmarino en Venezuela 

No queda claro si hay un aumento de semisumersibles utilizados para el tráfico de drogas en Venezuela, pues las autoridades venezolanas no han ofrecido mucha información sobre la reciente captura de una embarcación de este tipo cerca de la frontera con Colombia.

El 29 de abril, el general Domingo Hernández Lárez, jefe del comando estratégico operacional de la Fuerza Armada Venezolana, escribió en Twitter que sus soldados habían capturado un submarino de casco rígido.

Al día siguiente, publicó un video en el que se veía la embarcación de unos seis metros de largo descubierta en el estado fronterizo de Apure y que al parecer fue usado por un grupo criminal colombiano no especificado para traficar narcóticos a lo largo de los ríos Arauca y Orinoco desde Colombia hasta la costa Atlántica de Venezuela.

Aunque se ofreció poca información adicional sobre la embarcación, el video confirmaba que este se desplazaba “por debajo del agua”, lo que indica que se trataba de un sumergible. No se informó de la captura de personas o narcóticos a bordo ni se dio a conocer la ubicación precisa del sumergible exhibido.

Sin embargo, un residente local declaró a Infobae que la nave se habría interceptado frente a la extensa ranchería de 34.000 hectáreas de Merecure, en el municipio de Achaguas.

Análisis de InSight Crime

Venezuela no ha visto muchos casos de trasiego de narcóticos en submarinos, de manera que la captura de dicha embarcación es un episodio raro. En contraste, Colombia decomisó 50 submarinos del mismo tipo entre enero de 2019 y agosto de 2020.

Sin embargo, se destacan otros elementos en conexión con el submarino venezolano.

En primer lugar, esta embarcación se encontró muy en el interior del país. Por lo general, los narcosubmarinos se fabrican cerca de las costas desde las que zarparán. Esto se ha observado incluso en los contados casos anteriores de narcosubmarinos en Venezuela, como la confiscación del primer astillero para este tipo de embarcaciones en el estado costero de Delta Amacuro en 2009 y las informaciones en 2013 sobre el avistamiento de narcosumergibles de fabricación venezolana frente a Puerto Rico.

La única excepción a este patrón ocurrió en 2014 con el descubrimiento de un gran semisumergible en fibra de vidrio en un afluente del río Waini, en Guyana, cerca de Venezuela. La diferencia es que en esa ocasión, las autoridades guyanesas pensaron que la embarcación iba río arriba aprestándose para un viaje transatlántico, mientras que es poco probable que el submarino encontrado en Apure tuviera esa capacidad, según un análisis del experto en narcosubmarinos H. I. Sutton.

En segundo lugar, se han planteado preguntas sobre su tamaño y su capacidad de sumergirse. Con seis metros, el submarino de Apure se encuentra en el menor rango en tamaños de narcosubmarinos, con una modesta capacidad en el motor y espacio de carga limitado para el transporte de drogas en relación con los modelos corrientes, según Sutton.

Aun así, parece que tuviera la capacidad de desaparecer completamente bajo la línea de flotación del agua, al contrario de la mayoría de narcosubmarinos, que son embarcaciones semisumergibles con tubos de escape y conductos de ventilación sobre el nivel del agua.

Estas dos características parecen contradictorias. El principal atractivo de las embarcaciones completamente sumergibles es su capacidad de transportar grandes cantidades de cocaína para largas distancias y simultáneamente eluden los radares. Pero el tamaño de la nave encontrada en Apure indica que solo podría tener la capacidad de traficar cantidades más pequeñas de drogas a distancias más cortas.

Una explicación de Sutton es que el submarino no se dirigiera a la costa Atlántica, como presumen las autoridades, sino que se usara para pasar droga de Colombia a Venezuela. Esto tendría sentido dado que la violencia que actualmente padece la frontera entre Apure y Colombia continúa interrumpiendo las rutas tradicionales de tráfico por tierra.

Tomado de https://es.insightcrime.org/