Irak elevó la alerta sanitaria por la fiebre hemorrágica tras registrar 90 casos y 18 fallecidos

El Ministerio de Salud de Irak ha elevado el nivel de alerta sanitaria tras constatar 90 casos y 18 muertos por fiebre hemorrágica, que ya se ha extendido a todas las provincias del país desde la aparición del primer caso en noviembre del año pasado.

La llamada fiebre hemorrágica de Crimea-Congo se ha convertido en un azote para los ganaderos del país. El virus, que registra una tasa de mortalidad del 40%, se propaga especialmente a través de las reses hasta el punto de que los carniceros también corren especial peligro de contagio.

La enfermedad se está cebando con la población de la provincia de Dhi Qar, en el sur del país, donde ya se han contagiado 42 personas a pesar del endurecimiento de los controles impuesto por el Gobierno iraquí a las pocas semanas de la declaración del brote.

“Es posible que los números aumenten porque hay otros casos sospechosos”, ha avisado el portavoz del Ministerio de Salud iraquí, Saif al Badr, en un comunicado recogido por el portal Iraqui News y la cadena iraquí Al Ahad.

“No hemos alcanzado la etapa de la epidemia, pero las contaminaciones son más elevadas que el año anterior”, indicó a la AFP Badr. “Los procedimientos adoptados por las diferentes autoridades competentes no están a la altura, sobre todo en lo que se refiere al sacrificio no regulado”, reconoció.

Las autoridades persiguen a los mataderos que no respetan los protocolos de higiene. Varias provincias prohibieron la entrada y salida de ganado de la zona y lanzaron campañas de desinfección entre los animales.

Según el ministerio de Sanidad iraquí, las personas más afectadas por la fiebre hemorrágica son los ganaderos y los empleados de los mataderos.

LA ENFERMEDAD

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la transmisión de esta fiebre hemorrágica (FHV) al ser humano se produce “por picaduras de garrapatas o por contacto con sangre o tejidos de animales infectados, durante o inmediatamente después del sacrificio”.

Desde el momento de la picadura de la garrapata infectada hasta la aparición de síntomas, normalmente transcurren de tres a trece días.

Los síntomas comienzan de forma súbita. La persona enferma suele presentar fiebre elevada, cefalea, malestar general, dolores articulares y musculares, sudoración, síntomas gastrointestinales y/o respiratorios, hipotensión, bradicardia relativa, taquipnea, conjuntivitis, faringitis y enrojecimiento o erupción cutánea.

Puede haber afectación hepática, renal o pulmonar. Los pacientes que se recuperan, comienzan a mejorar al noveno o décimo día tras la aparición de la enfermedad.

Las FHV son un grupo de enfermedades causadas por diferentes virus, incluido el virus del Ébola, que afecta a múltiples sistemas de órganos en el cuerpo.

La fiebre hemorrágica viral se refiere a una afección que afecta los sistemas de órganos del cuerpo, daña el sistema cardiovascular en general y reduce la capacidad del cuerpo para funcionar por sí solo.

Tomado de Infobae