El cardenal católico de 90 años detenido en Hong Kong por apoyar protestas prodemocráticas compareció ante un tribunal

El cardenal católico de 90 años Joseph Zen compareció el martes ante un tribunal de Hong Kong, en el que fue imputado por no registrar correctamente un fondo de ayuda a manifestaciones prodemocracia en esta ciudad.

El cardenal, uno de los más altos dignatarios de la Iglesia católica en Asia, fue detenido a principios de mayo con otras cuatro figuras del movimiento prodemocrático en nombre de la ley de seguridad nacional impuesta por Pekín.

El grupo administraba un fondo ahora disuelto que proponía financiar una parte de los costes judiciales y sanitarios de las personas detenidas durante las enormes manifestaciones prodemocracia de 2019.

Las cinco personalidades, que incluyen a la cantante Denise Ho y las exdiputadas opositoras Margaret Ng y Cyd Ho, fueron detenidas como “sospechosas de conspirar con países extranjeros”, una acusación que puede suponerles cadena perpetua bajo esta ley impuesta en 2020 para aplastar la disidencia.

Pero el tribunal por ahora solo mantuvo la acusación de no haber registrado el fondo ante la policía, una falta no punible por la ley de seguridad nacional y castigada con una multa de algo más de 1.200 dólares si es la primera condena.

Todos los acusados se declararon no culpables el martes. Su proceso se abrirá el 19 de septiembre.

La detención del cardenal Zen suscitó indignación en los países occidentales, que acusan a Pekín de no respetar las libertades prometidas a la antigua colonia británica en el momento de su retorno a China en 1997.

Los cargos contra los acusados se presentan cuando Hong Kong comenzó a tomar medidas enérgicas contra la disidencia política en los últimos años.

La policía inició una investigación sobre el fondo por motivos de seguridad nacional en septiembre de 2021. Un mes después, el fondo dijo que dejaría de operar, citando el deterioro del entorno político de la ciudad.

Decenas de activistas a favor de la democracia han sido arrestados en virtud de una amplia Ley de Seguridad Nacional impuesta a la ciudad por Beijing en 2020 luego de las manifestaciones, incluido el veterano legislador Martin Lee y el editor Jimmy Lai. La ley prohíbe la subversión, la secesión, el terrorismo y la colusión extranjera, y desde entonces se ha utilizado para arrestar a más de 150 personas en la ciudad.

Los medios de comunicación a favor de la democracia, como Apple Daily y Stand News, se han visto obligados a cerrar tras las investigaciones de seguridad nacional. Las leyes electorales también se han enmendado para garantizar que solo los “patriotas” puedan gobernar la ciudad, lo que impide que los partidarios de la democracia asuman el cargo.

Tomado de Infobae