Rusia ya no podrá pagar sus deudas con dólares de sus reservas y aumentan las posibilidades de un default

Estados Unidos cerrará este miércoles la última vía para que Rusia pague sus miles de millones de deuda a los inversores internacionales, lo que hace casi inevitable un default por primera vez desde la revolución bolchevique.

El Departamento del Tesoro norteamericano indicó en una notificación que no planea renovar la licencia para permitir que Rusia siga pagando a sus deudores a través de bancos estadounidenses.

Desde las primeras rondas de sanciones, el Departamento del Tesoro ha dado a los bancos una licencia para procesar cualquier pago de bonos de Rusia. Esa ventana expira en la medianoche del 25 de mayo.

Ya había habido indicios de que la administración de Joe Biden no estaba dispuesta a ampliar el plazo.

En una conferencia de prensa previa a las reuniones de los ministros de finanzas del Grupo de los Siete en Koenigswinter, Alemania, la semana pasada, la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, dijo que la ventana existía “para permitir un período de tiempo para que se produzca una transición ordenada, y para que los inversores puedan vender valores”.

“La expectativa era que estuviera limitada en el tiempo”.

Janet Yellen
Secretaria del Tesoro

Las sanciones occidentales tras la invasión de Rusia a Ucrania prohíben las transacciones con el Ministerio de Finanzas, el Banco Central o el fondo nacional de riqueza de Rusia.

Sin embargo, una licencia general temporal 9A emitida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro el 2 de marzo hace una excepción a efectos de “la recepción de pagos de intereses, dividendos o vencimientos en relación con la deuda o el capital”.

La licencia permitió a Moscú seguir pagando a los inversores y evitar el incumplimiento de su deuda pública, y permitió a los inversores estadounidenses seguir cobrando los cupones.

Ahora, con la expiración de la licencia, Rusia aún tendrá que realizar pagos de bonos soberanos externos por valor de casi 2.000 millones de dólares antes de que finalice el año. El gobierno ruso ha intentado pagar en moneda nacional, pero muchos de los bonos no permiten el reembolso en rublos.

Como resultado, el gobierno de Putin se ha visto obligado a agotar sus reservas para hacer frente a los pagos.

Semanas atrás, el Departamento del Tesoro advirtió que Estados Unidos y sus aliados “continuarán sus esfuerzos” para aumentar la presión económica sobre Rusia. Un funcionario del ministerio precisó que apuntarán a aquellos que intenten eludir las sanciones contra Moscú.

En 2022, el gobierno todavía tiene que hacer frente a 13 plazos de servicio de la deuda. El próximo, el 27 de mayo, es para 100 millones de euros en intereses de dos bonos: uno requiere el pago en dólares, euros, libras o francos suizos solamente, el otro puede pagarse en rublos.

Según informes de Reuters y The Wall Street Journal, el Ministerio de Finanzas ruso adelantó los pagos para evitar el impago.

El ministerio dijo que la deuda externa del país asciende a entre 4,5 y 4,7 billones de rublos (unos 50.000 millones de euros, 60.000 millones de dólares), o el 20% del total de la deuda pública.

Rusia dejó de pagar su deuda interna, denominada en rublos, en 1998, en medio de una crisis financiera más amplia, pero la última vez que incumplió su deuda en moneda extranjera fue en 1918, cuando el líder de la revolución bolchevique, Vladimir Lenin, se negó a reconocer las obligaciones del régimen del zar depuesto.

El mes pasado el Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó que el Producto Interior Bruto (PIB) de Rusia, bajo sanciones masivas desde el comienzo de la invasión a finales de febrero, se contraerá un 8,5% este año, y el de Ucrania un 35 por ciento.

Estas cifras representan respectivamente 11,3 y 38,5 puntos porcentuales menos que en las previsiones de enero que daban a Rusia un crecimiento de 2,8% y a Ucrania de 3,5% en 2022.

Tras caer un 60%, el rublo ha vuelto a niveles cercanos a los de antes de la invasión. Pero la salida de empresas extranjeras de Rusia afecta a muchas industrias, como la aeronáutica y el transporte aéreo, las finanzas, el sector informático y la agricultura.

Tomado de Infobae