La extravagante técnica de esta tatuadora que mezcla la tinta con las cenizas de seres queridos

Las motivaciones que pueden llevar a las personas a hacerse un tatuaje son muchas y de lo más variopintas: desde una intención puramente estética, hasta un símbolo cargado de sentimiento, e incluso algunos se tatúan para llevar siempre en su piel un recuerdo de un ser querido que ya no está con ellos.

Esta última es mucho más común de lo que nos podemos imaginar, cada vez son más las personas que deciden tatuarse algún símbolo que les recuerde a un ser querido muy cercano que ha fallecido, con la intención de rendirles un homenaje y llevarlos siempre en sus propias carnes.

Sin embargo, para la tatuadora Kat Dukes pintar de forma permanente en su piel algún símbolo que le recordara a su padre fallecido no era suficiente, así que la joven no dudó en dar un paso más y apostar por una peculiar técnica completamente extravagante: mezclar la tinta del tatuaje con las cenizas del difunto.

“Creo que añadir las cenizas de la cremación a un tatuaje es algo muy poderoso para las personas que se lo hacen. Me reconforta cada día saber que siempre tengo a mi padre conmigo”, explicaba Dukes sobre su curiosa técnica, mientras añadía que “Siempre es bonito hacerse un tatuaje conmemorativo, pero acaba siendo aún más significativo cuando le añades este elemento extra”.

Tomado de La Vanguardia