40 años después, identificaron en EEUU al “violador de la funda de almohada”

Desde el comienzo de los años ‘80, las autoridades del sur de la Florida han estado buscando al denominado “violador de la funda de almohada”, un agresor sexual serial que cubría su cara -o la de la víctima- con una funda de almohada antes de violarlas. En los seis casos reportados, las víctimas eran mujeres, que se encontraban en sus hogares cuando el acechador ingresaba.

Cuarenta años después, gracias a la sofisticación alcanzada por la tecnología de las pruebas de ADN, la policía logró ligar los seis casos con Robert Koeler.

Koeler, de 62 años, estaba ya en una prisión del condado de Miami Dade acusado de haber violado a una mujer a comienzos de la década de los ‘80. Pero según informó en rueda de prensa el jefe de la policía del vecino condado de Broward, al cotejar su ADN con la base de datos de delitos sin resolver, se pudo comprobar que Koeler estaba vinculado con otros cinco casos de violación.

Pero la policía cree que el caso es aún más perturbador y que Koeler estuvo involucrado en al menos 40 o 45 violaciones. El modo de ataque se repetía. Ingresaba en los hogares de las víctimas con el rostro cubierto por una funda de almohada, ataba a las víctimas, las violaba y luego les robaba.

De hecho fueron estos casos a comienzos de los ‘80 que debido a la gran atención mediática que generaron llevaron al departamento de policía de Miami Dade a conformar un equipo dedicado exclusivamente a investigar delitos sexuales.

Los casos no lograron resolverse en aquel entonces, pero tampoco se cerraron. Como la evidencia fue guardada de manera meticulosa, cuatro décadas después se la pudo utilizar para realizar pruebas genéticas. Los investigadores revisaron más de 500 cajas de evidencia, sobre miles de casos de delitos sexuales hasta identificar los que creen que están ligados con Koeler.

Un agente en particular, la sargento Kami Floyd, se obsesionó con el caso desde 2019. La primera víctima en la que se concentró fue una mujer que había sido violada en junio de 1984 en su apartamento ubicado en Pompano Beach, condado de Broward en el sur de la Florida. Desentrañar ese caso llevó a que el sargento se diera cuenta de que había un patrón que se repetía en varios otros casos.

En 2020 la policía de Miami Dade arrestó a Koeler por otro caso de violación, y anunciaron que creían que podía tratarse del llamado violador de la funda de almohada, del cual se había empezado a hablar en 1981. Pero ni siquiera entonces tenían todass las piezas del rompecabezas.

Fue entonces cuando Floyd obtuvo una orden judicial que le permitió recoger material genético de Koeler para cotejarlo con las pruebas de cuatro décadas atrás que tenían guardadas en Broward. Por evidencia científica, ahora se ha ligado a Koeler con seis casos de violación, aunque se cree que estos son solo la punta del iceberg.

Esas seis víctimas lograron ser contactadas y volvieron para enfrentar a su agresor. Koeler irá ahora a juicio por estos nuevos casos que se le imputan.

Tomado de Infobae