Rusia aumenta la persecución sobre la oposición: la Justicia busca a Vladimir Milov, seguidor de Alexei Navalny

El Ministerio del Interior de Rusia ha declarado este martes en búsqueda y captura a Vladimir Milov, político y seguidor del opositor Alexei Navalny, condenado a nueve años de prisión por fraude y desacato.

La base de datos del Ministerio ha incluido así sus datos y ha indicado que el motivo de la búsqueda se debe al “incumplimiento de un artículo del Código Penal”, si bien no especifica cuál, según informaciones recogidas por agencias estatales rusas.

Su inclusión en la lista se ha producido un día después de que el Ministerio de Justicia lo introdujera también en su lista de agentes extranjeros. Milov, que reside fuera de Rusia, ha criticado recientemente la invasión rusa de Ucrania, que comenzó el pasado 24 de febrero.

La ley rusa sobre agentes extranjeros fue promulgada por el presidente ruso, Vladimir Putin, en noviembre de 2017 y, según Moscú, la intención es crear un registro que incluya a individuos financiados por “fuentes extranjeras” y que desempeñen actividades políticas en Rusia. La lista ya cuenta con numerosos medios, ONG y otro tipo de organizaciones a las que el Gobierno considera un peligro para su seguridad.

Además, la normativa prevé multas para quienes omitan identificarse como tal a pesar de figurar en el registro correspondiente, así como penas de hasta dos años de cárcel para infractores reincidentes.

Por otra parte, Alexei Navalny perdió el martes una apelación que impugnaba la decisión de los funcionarios penitenciarios de etiquetarlo como “inclinado a cometer delitos de carácter terrorista o extremista”.

Navalny, que está tras las rejas desde enero de 2021, fue señalado por primera vez por las autoridades penitenciarias como riesgo de fuga, lo que implicó controles e inspecciones adicionales en prisión. Pero en octubre del año pasado, los funcionarios reemplazaron esa etiqueta con la de “terrorista o extremista”.

“Me preocupaba que me exigieran besar retratos de (el presidente Vladimir) Putin y aprender citas de (su principal socio Dmitry) Medvedev, pero no era necesario. Es solo que mi litera ahora tiene una etiqueta que me describe como terrorista”, comentó Navalny, en su habitual sarcasmo, sobre la mudanza en ese momento en una publicación en las redes sociales.

Él y su equipo de defensa presentaron una apelación impugnando la etiqueta, pero un panel de jueces en la región rusa de Vladimir, a unos 100 kilómetros (62 millas) al este de Moscú, rechazó el martes la apelación y decidió mantener la designación.

Navalny, el enemigo más feroz de Putin, fue arrestado en enero de 2021 al regresar de Alemania, donde se estaba recuperando de un envenenamiento con un agente nervioso del que culpa al Kremlin, y recibió una sentencia de dos años y medio por violar la libertad condicional.

En marzo, Navalny fue condenado a nueve años de prisión por fraude y desacato a los tribunales, cargos que rechazó por motivos políticos. La medida marcó un intento de las autoridades de mantenerlo tras las rejas el mayor tiempo posible.

La nueva sentencia siguió a una represión del Kremlin de un año de duración contra los partidarios de Navalny, otros activistas de la oposición y periodistas independientes, en la que las autoridades parecen ansiosas por sofocar toda disidencia.

Los socios cercanos de Navalny enfrentaron cargos penales y abandonaron el país, y la infraestructura política de su grupo, una fundación anticorrupción y una red nacional de oficinas regionales, fue destruida después de ser etiquetada como una organización extremista.

Navalny y varios de sus asociados han sido agregados al registro de terroristas y extremistas de Rusia.

(Con información de EP y AP)