Tráfico de cocaína en Europa: comienza juicio por asesinato de periodista holandés

En julio de 2021, hace casi un año, el periodista Peter de Vries fue asesinado a tiros en plena calle, en Ámsterdam. Su ejecución llevaba el sello de la mafia. La víctima era uno de los periodistas de investigación criminal más conocidos de los Países Bajos, y su muerte desató una ola de indignación.

Investigación en curso

En el proceso serán juzgados dos hombres que fueron detenidos por la Policía pocas horas después del atentado: el holandés Delano G, de 22 años, que habría disparado a la víctima, y el polaco Kamil E., de 36 años, que habría manejado el automóvil en el que los agresores se dieron a la fuga.

Mientras el presunto autor de los disparos no se ha pronunciado sobre los hechos, su cómplice polaco niega tener que ver algo con el asesinato. La opinión pública y la prensa, por su parte, están convencidas de que aún no han sido identificados los autores intelectuales. De acuerdo con las autoridades, la Fiscalía sigue investigando.

¿Los presuntos autores intelectuales?

Desde un principio, se sospechó de los llamados «Ángeles de la muerte», el cártel de la droga de Ridouan Taghi, que desde hace dos años enfrenta varios procesos por asesinato e intento de asesinato. Taghi era considerado uno de los importadores de cocaína más grandes del viejo continante, que usaba el puerto holandés de Rotterdam, así como el belga de Amberes, como puertas de entrada a Europa.

Desde 2019 está preso en la cárcel de alta seguridad de Vught, desde donde, sin embargo, se cree que sigue manejando los negocios de la banda criminal.

Peter de Vries se convirtió en un estorbo para el jefe de la droga cuando ofreció asesorar al testigo clave del proceso, Nadil B., quien tras abandonar el cártel decidió cooperar con la Justicia.

Nadil B. ha tenido que pagar un alto precio por ser informante de la Policía: tanto su propio hermano como su abogado Dirk Wiersum fueron asesinados. Peter de Vries probablemente haya sido la víctima más reciente. 

Por miedo a más asesinatos, actualmente los 88 testigos contra los sospechosos en el caso De Vries declararán bajo anonimato y no está permitido dar a conocer los nombres de los fiscales involucrados.

En una entrevista con el periódico francés Le Monde, los nuevos abogados del testigo clave aseguraron que el negocio de la cocaína es un problema internacional, tanto el consumo como las rutas de comercio. «Jueces, fiscales, sospechosos, familias, periodistas, todos tienen miedo», agregó uno de los abogados.

Países Bajos y Bélgica, líderes de narcotráfico

De acuerdo con el más reciente informe de Europol sobre el tráfico de drogas en Europa, Bélgica y los Países Bajos son los mayores lugares de trasbordo. A través de los puertos de Amberes y Rotterdam, entra un 65 por ciento de la cocaína incautada por la Policía.

Tanto los puertos, como la Policía y las autoridades son blanco de corrupción e intimidación, sostienen investigadores. Asimismo, por medio del lavado de dinero, los narcotraficantes infiltran más la sociedad. 

En un juicio contra el cártel de Kinahan, de procedencia irlandesa, se descubrieron listas de empleados de puertos, de la aduana, así como de funcionarios públicos, que los criminales planeaban corromper para sus fines. El conductor de una grúa, se señala, fácilmente puede ganar unos 100.000 euros si ayuda a cambiar contenedores que llevan droga.

Y, con la corrupción, viene la violencia. «La violencia abierta de las mafias raya en el terrorismo», dice el fiscal general belga Frederic van Leeuw. Las bandas del crimen organizado se benefician de las fronteras abiertas y de la infraestructura perfecta en la región.

Si bien la Policía holandesa también registra éxitos, como muestra el caso del cártel de Kinahan, el asesinato del periodista Peter de Vries sigue siendo un reto abierto.

Tomado de DW